Tarde campestre, un nuevo vino y un estupendo cóctel para celebrar

Un delicioso blend es la nueva creación de la bodega Pulenta Estate. Para celebrar esta noticia y agasajar a fieles clientes y amigos, desde la casa vitivinícola prepararon un vernisage súper chic repleto de sorpresas. Todos los pormenores del evento y una extensa galería de fotos, en esta nota.

Con un elegante pero informal y relajado cóctel en los jardines de la bella casa vitivinícola, La Bodega Pulenta Estate presentó un nuevo integrante en su familia de deliciosos vinos: La Flor Blend 2009.

Su presidente, Eduardo Pulenta,  recibió cálidamente a los más de cien invitados a compartir una tarde de amigos en el rancho de la bodega, ubicada en Alto Agrelo, en compañía de las nuevas cosechas que se comercializarán en Mendoza y el mundo durante el año 2011.

¿Qué grupito! Silvina Narvais, Soledad Mallar, Amanda Barnes, Michelle Schromm, Fernanda Alves, Cecilia Vega y Daniela Simi.

Palabras de bienvenida. “Nosotros hemos empezado este emprendimiento en el año 2002 como primer cosecha, y llevamos estos 8 años con mucho orgullo. Nos ha ido bien, pero porque hemos trabajado arduamente en pos de la calidad. Tenemos la suerte de que don Antonio Pulenta, mi padre, nos dejó esta hermosa finca. En un momento determinado la familia decidió vender la empresa Peñaflor Trapiche y con Hugo decidimos un día que queríamos seguir en la actividad vitivinícola. Fue así que surgió Pulenta Estate en estas tierras”, dijo Eduardo ante sus invitados.

“Hoy estamos presente en 20 países. Es una bodega pequeña, en cada cosecha somos entre 4 y cinco técnicos trabajando; así es que esto también es motivo de orgullo”, aclaró.

Abraham, el sushiman más top.

La perlita de la tarde. Justo en el momento de los discursos, un ruidoso ultraliviano sobrevoló la finca y la zona del elegante quincho una y otra vez; obligando a los oradores a reiniciar los discursos, y en algunos casos, hacer importantes pausas para esperar la partida del alborotador intruso. Por supuesto, las risas y las chanzas transformaron el momento en un divertido suceso.  

  De tal palo, tal astilla. Eduardo Pulenta (h) también tomó la palabra, agradeció a los agasajados por haber asistido y habló sobre los mercados a los cuales tienen planificado comercializar este nuevo vino. Asimismo, Manuel Gonzalez -chief wine maker- expresó que “estamos muy contentos de poder sumar a la familia de La Flor un Blend compuesto por Malbec (45%), Cabernet Sauvignon (45%) y Merlot (15%). Es el resultado de un proyecto de 2 años que veníamos desarrollando para sumar otro vino tinto a la línea La Flor".

La comida, maridaje esencial con los buenos vinos. Sushiclub se hizo presente con deliciosos y variados rolls y excelentes woks. Para completar, el equipo de catering de Matías Podestá preparó en una parrilla –a fuego sobre chapones- colitas de cuadril, lomos y bondiola de cerdo. También se sirvieron empanadas y pasteles fritos en el disco de arado y cool finger food -pan casero con jamón crudo, sándwichs de vegetales asados y tablas de fiambres con quesos-. Para rematar, una amplia variedad de mini postres criollos endulzaron el final de la velada.

El avistamiento del paisaje a través de la
subida en globo dejó boquiabiertos a todos.

 

 

Agradables sorpresas. Además del nuevo Blend, también se pudo degustar La Flor Malbec Rose 2010, Pulenta Estate Pinot Noir 2008, y el emblemático Pulenta Sauvignon Blanc 2010.

¿Un ítem a destacar? En el evento estuvo presente todo el staff de la bodega. Se trata de un grupo de jóvenes que se desempeñan tanto en los ámbitos enológicos como administrativos y comerciales, y todos se comportaron como excelentes anfitriones, cuidando cada detalle. “La verdad es que se nota que el grupo humano es maravilloso. Se nota que son amigos, que hay muy buena relación laboral y eso se transmite: siempre tienen buena onda”, comentó uno de los invitados.

¿La sorpresa principal? Todos quedaron cautivados apenas llegaron al rancho, pues los esperaba una propuesta sumamente diferente: realizar un vuelo cautivo en globo, donde pudieron observar los viñedos desde el cielo.

En Imágenes