La magia del vino reunió a los especialistas

La Ciudad de Mendoza fue sede de la reunión del Grupo Mundial de Comercio del Vino. El cierre se organizó en Bodega Trapiche y MDZ Sociales estuvo presente compartiendo con los invitados. Te contamos los detalles de esta reunión.

Con el objetivo esencial de considerar los intereses comunes y aspectos que se puedan debatir y encarar en conjunto por los países cuyas exportaciones vitivinícolas están en plena expansión, así como coordinar acciones a fin de promover el desarrollo y la cooperación en los intercambios comerciales de vinos sobre bases no discriminatorias y de reciprocidad; el Grupo Mundial de Comercio del Vino llegó a Mendoza y debatió durante tres interesantes jornadas.

¿Quiénes son? Se trata de una agrupación de países productores de vino que comprende Argentina, Australia, Canadá, Chile, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Estados Unidos de América. Este instituto reúne representantes de la industria y de los gobiernos con el fin de trabajar de manera conjunta para facilitar el comercio internacional de vinos.

En la recepción, todos los invitados compartieron diferentes experiencias en torno al vino.

Con frecuencia, otros países envían representantes a las reuniones del GMCV en calidad de observadores, tal como ocurrió inicialmente con México y Uruguay. En este caso; China, Brasil y Georgia participaron desde esta función.

El grupo representa casi la cuarta parte de las exportaciones mundiales de vinos y además incluye a uno de los mayores importadores mundiales, como es Estados Unidos, de allí la importancia del mismo y de los acuerdos que en dicho marco se puedan alcanzar.

 Una cena entre camaradas. Alrededor de 40 representantes de “los países vitivinícolas del nuevo mundo” se dieron cita en bodega Trapiche para compartir una deliciosa velada nocturna como cierre del fructífero encuentro.

Luego de las palabras de bienvenida de Juan José Canay en nombre de la casa anfitriona, todos se aprestaron a degustar las delicias preparadas por el equipo de Jesús Cahiza.

El plato principal y el postre, dos manjares que fueron aplaudidos.

La entrada se sirvió junto al cóctel de recepción, y consistió en diferentes canapés y las clásicas empanadas mendocinas.

El plato principal fue una bisteca de cerdo con milhojas de batata, chutney de zanahorias, hinojos grillados y salsa de mostaza. Acompañando a este delicioso plato se sirvieron copas de Trapiche Medalla 2006, Cavernet Sauvignon.

Para cerrar la cena de gala, un lingote de chocolate y peras encausadas en frambuesa con lavanda generaron suspiros de placer. “No hay como el chocolate. Sabemos que nos pone de buen humor, nos endulza la vida… y hasta satisface otros placeres. Es un excelente sustituto”, comentó una de las visitantes con mirada pícara.  

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