Hay alerta ¿meteorológico o meteorológica?

El término ‘alerta’ muchas veces nos genera dudas a la hora de utilizarlo. Veamos de dónde provienen esas dudas.

               

En primer lugar, existe un ‘alerta’ que se utiliza con valor interjectivo.  Así usada, la palabra procede de la locución interjectiva italiana all’erta, con la que se instaba a los soldados a ponerse en guardia ante un ataque. Con este valor, se usa en español como voz de aviso o de alarma: ¡Alerta! No se deje engañar por falsos gestores. Si esta interjección se transforma en sustantivo, toma el género masculino: A mis oídos llegó el alerta que gritó el guardián.

 

Si ‘alerta’ es un sustantivo, cuyo significado es el de “aviso o llamado de atención para prevenirse ante un posible riesgo o daño” o “situación de vigilancia o atención, especialmente en prevención de un posible riesgo o daño”, puede tomar género masculino o femenino: Ante la bajada inminente del zonda, rige el alerta meteorológico, pero también Hay alerta roja por posibles granizadas intensas.

 

Ocurre que ‘alerta’ puede también actuar como adjetivo, de una sola terminación, con el significado de “vigilante, atento”: el policía alerta y una guardia alerta. Si se refiere a sustantivos en plural, también el adjetivo ‘alerta’ se pluraliza, en concordancia con ellos: Los pobladores alertas ante cualquier movimiento extraño. Sin embargo, hay quienes lo utilizan como adjetivo invariable, también en cuanto al número: Todos aguardaban su paso con las miradas alerta.

 

Por último, esta palabra puede funcionar con valor de adverbio, junto a verbos como estar, poner, vivir, mantener, continuar, permanecer; en estos casos, la palabra se conserva invariable, en género y número: Los perros permanecen alerta por los ruidos extraños o Las vecinas deberían estar alerta ante la presencia de falsos censistas. Sin embargo, en estos casos, no se considera incorrecto pluralizar ‘alerta’, pues su función podría también ser adjetiva y no referirse al verbo, sino al sustantivo precedente. Por consiguiente, puede admitirse también, en las oraciones anteriores: Los perros permanecen alertas por los ruidos extraños o Las vecinas deberían estar alertas ante la presencia de falsos censistas. Aquí ‘alertas’ -en concordancia, respectivamente, con ‘perros’ y con ‘vecinas’- ha tomado el valor de un predicativo.

 

Fuente consultada: Diccionario panhispánico de dudas. Colombia: Santillana, 2005.

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30 de Julio de 2014|01:58
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