Deportes

Ser jugador profesional de ping pong y no morir en el intento

La experiencia de vivir de este deporte sumó adeptos en los últimos 10 años; la Argentina ya pelea los primeros puestos a nivel continental. Enterate todo, por el mendocino Gastón Alto.

Muchos lo practican como un juego. Se divierten durante horas y horas. Algunos son más hábiles. Otros juegan "a pasarla". Está quien tiene el saque rápido y el remate desde metros de la mesa y está quien pregunta: ¿11-2 partido? Sin embargo, para el asombro de algunos, el tenis de mesa es una forma de vida, un deporte que se practica de manera profesional. Por supuesto que vivir de él es una tarea compleja pero puede ser muy satisfactoria. 

" '¿Cómo pueden ser que viajes tanto y yo trabajando todo el día?' Me preguntan mis amigos. No pueden creer que viaje así con un deporte como el tenis de mesa", le cuenta a canchallena.com el jugador mendocinio Gastón Alto, ganador de una medalla de plata en los últimos Juegos Odesur. Con una sonrisa de inocultable satisfacción relata que a los nueve años hizo su primer viaje a Venezuela para competir, y luego recorrió todo Sudamérica y países como China, Taiwan y Alemania. Todo, gracias al ping pong. 

Lo que para muchos parece el sueño del pibe, Gastón lo hizo posible. Y tuvo dos espejos, que son dupla, y sin cuyo reflejo su crecimiento no hubiese sido tal. Se trata del sanjuanino Pablo Tabachnik (en la actualidad 316° del mundo) y de Liu Song (81°), el jugador que vino desde China en busca de mejores horizontes junto a su familia y terminó siendo subcampeón panamericano con la Argentina. 

Desde la irrupción de Tabachnik-Song, el tenis de mesa o ping pong, tomó un impulso que hoy se traduce en resultados. "En la Argentina creció mucho, no sólo en los resultados sino en la cantidad de jugadores y provincias que practican este deporte. Hace 10 años tenían 150 jugadores y 10 provincias y ahora tenemos el doble de provincias y más de 400 jugadores en torneos nacionales", explica uno de los entrenadores de la selección nacional de tenis de mesa, Gustavo Levisman. 

¿Pero en la Argentina, un jugador de ping pong puede ser profesional y dedicarse exclusivamente al deporte que ama? Tabachnik, quizás el primer jugador argentino de tenis de mesa que buscó ese objetivo, aclara que él es abogado y que combina entre tres y cuatro horas de entrenamiento (cuatro días a la semana) con su actividad jurídica. "Yo me definiría como un jugador semiprofesional. Aunque cuento con una beca de la Secretaría de deportes más un premio mensual que me otorga el Ente Nacional de Alto Rendimiento (ENARD)", relató el sanjuanino. 

Por su parte, Gastón Alto, que representa al Club Regatas de Mendoza, al igual que Tabachnik, combina las becas que le otorga el estado nacional y su provincia, con clases particulares. "Asi puedo dedicarme 100% a este deporte", explica. 

Como en el fútbol, el clásico es Brasil. "Antes, sólo teníamos resultados en mayores porque teníamos dos jugadores fuera de serie (Tabachnik y Liu Song) y en menores nunca subíamos a un podio. Y ahora a todos los torneos que vamos estamos con Brasil peleando las finales. En cada certamen nos llevamos una sorpresa más", afirma Matías Alto, hermano de Gastón, y también entrenador de la selección nacional. 

Poco a poco, el tenis de mesa crece en la Argentina. Si bien aún predomina su función recreativa, más jóvenes se animan a volcarse a este deporte. 

• Existen 1500 federados de tenis de mesa en toda la Argentina.
 
• Financiamiento. 90% de la Secretaría de deportes. El ping pong también recibe apoyo del Comité Olímpico Argentino (COA), en relación a compromisos internacionales de Juegos Olímpicos.

• Los máximos logros. Subcampeón panamericano por equipo e individual (Liu Song) en Winnipeg 99 y Rio de Janeiro 2007.

Fuente: Diario La Nación.

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7 de Diciembre de 2016|09:30
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