“Digan dónde están los cadáveres”, le dijo un querellante a los acusados

Comenzaron los alegatos en el juicio por delitos de lesa humanidad. Les tocó el turno a los querellantes, quienes son los primeros en alegar. Hablaron los doctores Salinas, Beigel y Chávez y hoy siguen Guevara y Lavado que será el encargado de pedir las penas para los imputados.

Se aproxima el final de este juicio con el comienzo de los alegatos. Ayer el Dr. Pablo Gabriel Salinas fue el primero en alegar. Basó sus palabras en jurisprudencia internacional sobre delitos de lesa humanidad, especialmente en los juicios de Nüremberg. Esto lo hizo porque considera que en Argentina se hicieron trabajos similares a los de las SS alemanas, estableciendo grupos de tareas, con personas de diferentes fuerzas de seguridad, con diversas labores, que realizaron ataques a toda la población civil. “Quienes formaron parte de estos grupos, son traidores a la Patria”, dijo.

Con una presentación de Power Point fue mostrando la analogía entre los años ’40 de la Alemania nazi y los ’70 de la Argentina de la última dictadura. “La finalidad de la Junta Militar era eliminar a los opositores. La sola pertenencia de los imputados a esta organización, es motivo para condenarlos porque podían decidir si participar o no”. Además manifestó “la querella, señores jueces, le está pidiendo a este Tribunal que estas desapariciones forzadas sean consideradas como crímenes de lesa humanidad. No se respetaron derechos básicos, como a la vida, a la libertad en los casos específicos de Tripiana, Osorio, Berón y Sandoval”.

También habló de la obediencia debida y afirmó que aunque en Nüremberg fue utilizada como atenuante, no pudo ser usada para absolver a los imputados. “La responsabilidad por el mando cae especialmente sobre Guevara y sobre Ruiz Soppe”, dijo y agregó que “si lo mandan a asesinar el subordinado tiene que saber que se comete un acto ilícito y por lo tanto no está obligado a cometerlo”.

Finalmente el querellante les habló a los imputados diciéndoles que cualquiera de ellos tiene aún la posibilidad de decir dónde están los cuerpos de los desaparecidos. “Apelo a que antes de que termine el juicio nos digan dónde están ellos”, dijo y les pidió “un poco de dignidad” por las familias no tienen a dónde llevarle flores a sus muertos. “Digan dónde están los cadáveres, quedó probado que ustedes saben dónde están”, concluyó.

Luego alegó el querellante Héctor Chávez. Habló de San Rafael y la ausencia total de terroristas en la zona, dicho justamente por Ruiz Soppe, uno de los acusados, ex comisario. Las únicas bombas que explotaron acá las puso la policía según los relatos de este ex miembro de esa fuerza. “Acá hubo un menosprecio por la legalidad, como en la falsificación de actas como en el caso de Berón”, dijo.

No fue un alegato demasiado extenso, pero el querellante se sumó también a los dichos de Salinas y no dudó en manifestarle al Tribunal su certeza de que los acusados saben dónde fueron a parar los cuerpos sin vida de los desaparecidos Tripiana, Sandoval, Berón y Osorio.

Seguidamente alegó la Dra. Viviana Beigel quien aseguró que “ha quedado probada la participación de los imputados que están acá”. Fue tomando una por una las historias de los desaparecidos, según los testimonios de los testigos, y también uno por uno fue implicando a los acusados en su desaparición y muerte. A Guevara como uno de los hombres a cargo de los operativos y de los centros de detención; a Egea Bernal como el abogado que necesariamente tuvo que ver a los desaparecidos porque era quien labraba las actas; a Ruiz Soppe porque era una autoridad policial que no podía desconocer lo que estaba ocurriendo; a Labarta porque muchos son los testigos que lo señalan como el hombre que junto a Fierro llevaba información con la que luego detenían a estas personas.

“Creo que no es más posible la impunidad en este caso. Tengo confianza en que va a existir la condena que corresponde por los hechos que cometieron. Creo que es el momento de decir la verdad, creo que los imputados tienen la obligación moral de decir la verdad.
Francisco Tripiana, Roberto Osorio, Pascual Sandoval y José Berón dieron la vida por ser militantes peronistas, por ser humildes, por ser trabajadores, por pensar en una vida mejor para el resto de las personas, por ser solidarios y evidentemente esto les molestó a quienes tomaron el poder en 1976 y por eso, para imponer sus ideas recurrieron al secuestro, a la tortura, a la desaparición forzada, al asesinato, pero hoy los imputados que están aquí presentes tienen la posibilidad de decir qué pasó. Considero que no hay tortura mayor para la familia de las víctimas, que no saber qué pasó con sus seres queridos, no tener un lugar dónde ir a visitarlos. Por eso les pido que cuando el señor Presidente del Tribunal les diga ‘si tiene algo más que agregar’, que digan qué pasó, porque estoy convencida que tanto Ruiz Soppe, el Dr. Egea, Labarta y Guevara saben dónde están los desaparecidos. Que le digan a Mariano Tripiana dónde está su padre. Que rompan finalmente ese pacto de silencio y dejen de lado tanta cobardía y digan dónde están”, concluyó la abogada.

Luego el Dr. Salinas pasó la prueba documental en la que muestra que los imputados estuvieron presentes según consta en los libros de novedades de los diferentes centros de detención, en momentos claves de la desaparición de las víctimas. Mostró las coincidencias de la prueba testimonial con esta prueba documental.

En su relato le manifestó al Tribunal que pedirá compulsa penal contra el ex comisario Trentini para que sea detenido, juzgado y condenado ya que “integró el mismo grupo de tareas que los imputados”. 

Hoy concluyen los alegatos de la querella tras la palabra de los abogados Alfredo Guevara (h) y Diego Lavado.
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25 de Julio de 2017|13:56
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