Deportes

Los hinchas del Madrid ya no soportan a Mourinho

La hinchada madridista no tiene compasión cuando su equipo no exhibe en la cancha calidad y cantidad. Pide volumen de juego, títulos, goleadas y grandeza. Esto contrasta con la personalidad dura de su entrenador.

Cuando Mourinho llegó al banquillo más caliente del fútbol mundial, dijeron que se tragaría de un bocado al Bernabéu y sus mitos. Aseguraron que tenía la pasta gruesa para repeler la prensa ácida de Madrid.

Muchos se apuraron a pronosticar el acierto de Florentino, al fin y al cabo un equipo especial necesitaba un técnico especial.

Pero olvidaron varias cosas. El patrón de "Mou" es tan celoso de la imagen y las buenas costumbres merengues que no ha dudado en sacrificar temporadas deportivas exitosas por mantener la calidad de una de las marcas top a nivel mundial como la del Real Madrid.

La hinchada madridista no tiene compasión cuando su equipo no exhibe en la cancha calidad y cantidad. Pide volumen de juego, títulos, goleadas y grandeza. Algo por debajo de esto, es fracaso. Además lo piden rápido, en el Madrid no hay tiempos, ni esperas, ni paciencia.

La prensa de la capital española es despiadada. Mourinho salió de Milán fustigando a los periodistas italianos y pensó que llegaría a vivir una luna de miel con los medios españoles. Tamaño error.

La dirigencia blanca es muy complicada de manejar para un entrenador, porque cada uno de los miembros de la alta jerarquía realista se siente técnico y quiere imponer su línea de mando. Butragueño, Zidane, Valdano y los Vicepresidentes pretenden tener el conjuro mágico para devolverle a los blancos la gloria manchada.

Real Madrid arrastra una crisis de resultados e identidad alarmante para una institución de semejante tamaño, la inversión económica fue astronómica y Mourinho tiene que ganar la Champions y la Liga y además bajar del trono al gran Barcelona. Complicado, ¿verdad?

En Madrid no puedes ganarle 1 a 0 en casa al Espanyol jugando a nada, no puedes empatar con el Levante en Valencia, no puedes igualar en Mallorca, no puedes jugar mal y ganar mal. Pero más complicado aún, no puedes convertirte en un ser insoportable, que deteriora la imagen del club más "bonito" del planeta nisiquiera jugando bien y ganando, mucho menos jugando mal y empatando.

Es posible que muchos directivos soporten a un jugador o un técnico siendo un antipático, si los resultados le defienden, pero sin resultados positivos, nadie te quiere, mucho menos el Real Madrid.

Lo del "Especial" empieza a colmar la paciencia de un entorno que no conoce esta palabra. Además, el Ingeniero Manuel Pellegrini dejó hace apenas unos meses, una impronta de caballerosidad absoluta. Tuvo la mala suerte de competir ante, quizás, el mejor equipo de la historia del fútbol. Pero le alcanzó para dejar récord absoluto de triunfos y puntos en La Liga para el Real y una clase en los buenos y malos momentos, que es recordada y valorada por todos los actores del espectáculo del fútbol en Madrid.

Mourinho ya tuvo varios encontronazos con la prensa, los jugadores, la hinchada, los rivales, los árbitros y sus jefes.

La novela de su posible llamado por dos partidos a dirigir la selección de su país dejó con mal sabor de boca a sus jefes por la manera poco elegante y pública como la manejó.

Sus declaraciones destempladas diciendo que había equipos que le regalaban los partidos al Barcelona después del triunfo blaugrana por la mínima en el Camp Nou ante el Sporting Gijón, no le gustó para nada al entrenador Manolo Preciado, que le respondió sin dubitaciones.

La salidas en falso al mandar a callar con gestos groseros a los banquillos del Espanyol y el Levante causaron ampolla en la prensa capitalina y en el país futbolístico, más aún después de recibir el favor de un penal inexistente en casa frente a los catalanes que terminaron con nueve hombres.

Los constantes llamados de atención a los árbitros pidiendo protección a Cristiano Ronaldo, sus rabietas en el banquillo lanzando botellas de agua, libretas y lapiceros contra las sillas, las discusiones y enfrentamientos con el cuarto juez en la zona mixta, las quejas sobre jugadores de equipos rivales al considerarlos actores de teatro, como sucedió en el partido ante el Levante, donde fue ratificada una lesión de seis meses para uno de los jugadores que "Mou" acusaba de mentir.

Llamar a la cancha sagrada del Santiago Bernabéu un campo para sembrar papas, por el mal estado del terreno en el último partido de local.

Y claro, el último desplante a los medios internacionales al pararse en medio de la rueda de prensa previa al juego de Champions ante el Auxerre en Francia, donde descalificó a Pedro León, uno de sus jugadores, diciendo que no le había llamado porque no era ni Maradona ni Zidane.

Todas estas perlas se acumulan, el equipo juega mal, la paciencia se agota, Barcelona sigue mandando y el Real Madrid no es ni el Porto, ni el Chelsea, ni el Inter. En el club merengue no sirve ganar por la mínima tirando la pelota a cualquier parte, nisiquiera si ganas la Champions.

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
2 de Diciembre de 2016|17:07
1
ERROR
2 de Diciembre de 2016|17:07
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016