Deportes

Perlitas de mendocinos trotando en el Maratón de Berlín, bajo la lluvia

De los más de 40 mil participantes de la prestigiosa Maratón de Berlín, la mitad eran extranjeros y –entre ellos- un par de mendocinos. Los puntos salientes de lo vivido en una ciudad que quiere resignificar un pasado doloroso en un presente deportivo. Perlitas, fotos y videos desde Berlín, para MDZ.

Variadito

Más de 41 mil personas se inscribieron para participar este año en el Maratón de Berlín. De ellas, unos 20 mil competidores fueron de origen alemán y el resto, llegó allí desde los más diversos rincones del planeta. De hecho, el triunfador fue Patrick Makau, de Kenia.

Entre las 5 "top"

La de Berlín es una de las competencias más profesionales del mundo. Lo es junto con las de Londres, Boston, Chicago y Nueva York.

Un ordenado montón de gente

Para inscribirse, los competidores debieron dirigirse hasta el antiguo aeropuerto de la ciudad, fuera de funcionamiento debido a que el incremento de sus actividades contrastaba con su posición en el corazón de Berlín. Allí, cada uno retiró su número, un chip y una bolsa con elementos útiles para la competencia.

Oportunidad

En el lugar se montó un centro comercial ultraespecializado en maratonistas, en sus más diversas vertientes, ya que no sólo hubo trotadores, sino también patinadores. Unos 200 locales prolijamente emplazados ofrecieron elementos muy específicos y útiles para el género deportivo, cosa que los participantes aprovecharon, teniendo en cuenta que –debido a que la ciudad fue “invadida” de visitantes- no podrían salir a buscarlos (ni contar con el tiempo suficiente para hacerlo) en otros lugares.

 

Invadidos

Berlín recibió durante el fin de semana a más de 70 mil personas. Es que junto a cada participante del Maratón, lo hicieron sus acompañantes o familiares. No por ello cundió el desorden: todo lo contrario, cada actividad y etapa de la competencia fue programada con antelación y cumplida al pie de la letra. El que no cumplía, quedaba automática afuera.

La ciudad, abocada a esto

Todo Berlín concelebró la llegada de miles de deportistas. Los hoteles ofrecieron ofertas especiales para el fin de semana y actividades colaterales. Algunos, hicieron fiestas de pastas en la noche anterior, para celebrar y, además, ofrecerle a los participantes los necesarios hidratos de carbono.

Trotando bajo la lluvia

La principal hidratación de los competidores fue aportada por la naturaleza. Una persistente lluvia acompañó las instancias del encuentro internacional celebrado en las calles de la capital alemana. Por ello, la firma Adidas distribuyó capas impermeables por miles entre los presentes, para protegerse de la precipitación pluvial.

El arranque

Imaginemos a 40 mil personas pugnando por salir corriendo. Compiten: todos quieren ganar, pero lo hará sólo uno. En Berlín iniciaron la competencia en 4 oleadas. La primera partió a las 9 de la mañana y la última, puntualmente, a las 9.20.

Tirá para arriba

La situación fue más o menos así: los competidores salen corriendo y comienzan a desprenderse de cosas que llevan encima y que les molesta, desde un vaso hasta una gorra, un suéter o algún elemento que, con el correr del tiempo, resultan molestos. Detrás, un ordenado batallón de gente corre otro maratón: el de recoger y seleccionar los desperdicios. Así, lo descartable termina en la basura y lo reutilizable, como donación a centros de caridad.

Puntualidades que irritan

Mientras los competidores partían, el sitio web oficial del maratón ofrecía en tiempo real el estado de la competencia y de cada competidor, registrado por un chip. El tiempo de descuento para la largada de cada grupo se pudo seguir en vivo desde allí. Y al concluir, ya estaban emitidos los certifiados electrónicos de cada uno de los 40 mil, con absoluta precisión, estadísticas y cálculos. Eso si: dejaron para el lunes la exhibición de un video de cada uno de los competidores al momento de la llegada. Será puntual: a las 4 pm (hora alemana) podrán verse en Internet.

Colorido

Cada competidor intentó demostrar su origen, estado de ánimo o alegría de alguna manera. A los más parcos y profesionales se les sumaron aquellos que corrieron con disfraces, banderas y acdcesorios y que le dieron a la fría competencia y a la dura Alemania un toque de color.

Jolgorio

A su medida y armoniosamente, los alemanes le pusieron su onda. A lo largo de todo el recorrido, los maratonistas fueron acompañados por 10 bandas musicales que les dieron ánimo y ofrecieron ritmo al esfuerzo que estaban realizando.

A dónde van todos ellos

Así, durante una hora y diez no cesó un minuto la multitud de gente trotando. Sin embargo, todos los competidores completaron el recorrido al cabo de entre 3 y 4 horas.

“Gatorei, te digo”

El agua salinizada se preparó con la materia prima en polvo, echándole agua en palanganas. Cantidad necesaria. De allí pudieron surtirse los maratonistas durante todo el tiempo. No faltó el té caliente a la hora de conseguir calor, en medio de la lluvia.

El medallero ambulante

Una vez concluida, la gente se quedó en la ciudad luciendo sus medallas. Cada uno, con la que le tocó colgando de una cinta con los colores alemanes.

De frente con la historia

La Puerta de Brandeburgo anticipaba que pocos metros después estaba la meta del “Real Maratón Berlin 2010”. Sin embargo quedó claro que la verdadera meta de la ciudad y, tal vez, de toda Alemania, está en transformar a un lugar reconocido por la historia como episodio de los momentos más cruentos del mundo, como un sitio que logró resignificarse exitosamente.

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Opiniones (2)
5 de Diciembre de 2016|23:26
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5 de Diciembre de 2016|23:26
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  1. a mi amiga mendocina que corrio y es abuelita y todo.!! Vamos abu Cris todavia!!!!! ALEX
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  2. Me da envidia, y no precisamente de la sana... :-) Felicitaciones a los que pueden darse lujos como éstos en la vida
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