Juicio a represores: otro posible lugar donde habría cuerpos de desaparecidos

La 34º sesión del juicio por delitos de lesa humanidad tuvo su plato fuerte en las declaraciones de un funcionario de la Municipalidad de Malargüe, que sugirió un posible lugar de entierro de desaparecidos, lo cual abrirá una investigación.

Hace dos meses el Tribunal se hizo presente en El Usillal para reconocer unos terrenos junto a un testigo que señaló que allí podrían haber llevado cuerpos. Otra declarante más tarde también habló de esos campos y señaló unas piletas “en las que arrojaban bolsas”. Por ese motivo, es probable que los jueces y las partes vuelvan al Usillal una vez terminada la etapa de la prueba testimonial.

Sin embargo la investigación llevó al nombre del dueño de los campos nombrados, y se trata de un hombre llamado Juan Tíndaro La Rosa, y que los compró en 1975, vendiéndolos en 1980. La Rosa negó haber visto movimientos extraños, e incluso la existencia de piletas o piletones, salvo alguna pequeña donde se depositaba agua para consumo del contratista, ya fallecido. La información brindada por este hombre no sumó demasiados datos a la causa, sobre todo porque él no vivía allí.

Seguidamente compareció ante el Tribunal Julián Contreras, Director de Viviendas de la Municipalidad de Malargüe, quien en 1976 era sindicalista del gremio metalúrgico.

Contreras fue amigo personal de uno de los imputados, Juan Labarta, y sabe que era vox populi la función que ocupaba en Investigaciones de la Policía. Por otra parte este testigo contó que en más de una ocasión, la máxima autoridad de San Rafael en los años del objeto procesal de la causa, el Mayor Suárez, lo citó varias veces en su despacho “para hablar de bueyes perdidos”, lo cual llamó la atención especialmente de la defensa de Labarta. “Si a mí me llamaba tenía que ir, no se discutía. Era un gobierno de facto dispuesto a todo”, dijo el testigo.

En 1977, en una de esas charlas, aparentemente Contreras tuvo un entredicho con Suárez lo que le costó algunos meses de arresto, cuando le “armaron una causa” por delitos económicos, quedando a disposición del Juez Dr. Mauricio.

Este testigo dijo haber conocido a dos de los ahora desaparecidos, Tripiana y Osorio. Un día, también en 1977, dijo haberse encontrado con Labarta y en una charla que duró algunos minutos, le preguntó por “esos chicos”, a lo que el ahora imputado contestó “no pregunten más por eso. Esos están enterrados arriba del Sosneado cerca de un puesto abandonado de Gendarmería”. Contreras aseguró que quedó helado tras esas palabras y averiguó que ese puesto se llamaría “El Soler”.

A raíz de estos dichos el Fiscal Dante Vega solicitó que se requiera a Gendarmería que indique si existía o existe un puesto llamado así.
Opiniones (0)
27 de Abril de 2017|02:25
1
ERROR
27 de Abril de 2017|02:25
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Fotos de una tormenta inesperada en Mendoza
    25 de Abril de 2017
    Fotos de una tormenta inesperada en Mendoza
    Las mejores fotos de Real Madrid - Barcelona
    24 de Abril de 2017
    Las mejores fotos de Real Madrid - Barcelona