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Argentina le quitó la corona a Holanda y gritó dale campeón

El seleccionado nacional de hóckey sobre césped se consagró, en Rosario, campeón mundial por segunda vez en su historia al derrotar en la final a su par de Holanda. Aquí un seguimiento del increíble equipo de Carlos Retegui.

Por fin llegó el gran momento. Rosario sobrecargado de hóckey fue la sede de uno de los espectáculos más festivos de los últimos tiempos: la final del mundial de hóckey sobre césped cuyas protagonistas fueron, nada más ni nada menos que “las Leonas”.

Un estadio repleto de fanáticos y allegados al deporte invadieron cada tribuna con los colores albicelestes. Realmente fue una fiesta que tuvo como broche final la vuelta olímpica argentina.

El orgullo, la dedicación, el amor por el hóckey de estas 18 jugadoras se destacó en cada partido y por fin se cumplió el sueño: las Leonas se adueñaron de la gran final del campeonato ecuménico y lograron vencer al rival más destacado de la historia, en la disciplina.

“Son las mejores del mundo”. Cuánto valor y sacrificio hubo para gritar y festejar esa frase.

Valió la pena confiar en Carlos Retegui y toda su experiencia. Valió la pena ver las jugadas espléndidas de Aymar, las rotundas habilidades de García y cada gol de Barrionuevo, pero por sobre todas las cosas, valió la pena ver a dos mendocinas vestir la camiseta argentina y cumplir con el sueño de ser una Leona. Felicitaciones Macarena y Silvina.

Holanda ha conseguido 6 títulos y trató de defender el campeonato obtenido en Madrid, en el año 2006. Por su parte, las Leonas jugaron por conseguir el bicampeonato en la historia del hóckey argentino, tras obtener el título en el 2002.

En la previa del partido, se entregaron dos distinciones, de las cuales una de ella fue para la mejor jugadora del mundo, Luciana Aymar, tras cumplir 300 partidos con la Selección Nacional. 

Una final a la perfección

Las lágrimas en los rostros de las jugadoras locales emocionaron a la tribuna entera durante el Himno Nacional. Es sensacional que un deporte genere tanta pasión y convierta el juego en un  acontecimiento único para ser visto.

Ya desde el inicio, se notó que iba a ser un partido de ida y vuelta. Durante todo el encuentro, Aymar trató de descargar la bocha lo más rápido posible para evitar la presión del rival.

El gol llegó más rápido de lo que imaginábamos. A los 3’ de iniciada la primera fase, un increíble y potente revés de Soledad García habilitó a Carla Rebecchi quién, de desvío, abrió el tanteador de la gran final.

A pesar de ello, la tribuna se estaba acomodando cuando el primer corner corto del partido fue concebido para las Leonas y obviamente, Noel Barrionuevo y su espectacular arrastre dejó sin aliento a más de catorce mil espectadores con un golazo. Se marcó un tiempo perfecto, dos tantos en los primeros 7 minutos del partido.

Desde el principio se visualizó un sistema de juego muy ordenado en el combinado albiceleste, con una defensa bien estructurada y un doblaje en las marcas que eludió cada ataque holandés.

Quizá la debilidad de Argentina se vio en mitad de cancha, donde se descuidó por momentos la bocha que habilitó al equipo visitante a recuperar la bocha y ejecutar contragolpes sorpresivos. Sin embargo, la madures de Succi y la defensa argentina actuaron a la perfección y el rival no lastimó durante la primera fase.

Holanda, muy golpeado desde los primeros minutos, nunca bajó los brazos. Instauró un sistema de presión y posesión demostrando un ritmo profundo y de volumen que, para suerte de los argentinos, no terminó en nada importante para el visitante.

Por fin, se pudo apreciar un planteo táctico con una coordinación absoluta entre las tres líneas de juego. Las Leonas jugaron los primeros diez minutos de la final a la perfección y pudieron equilibrar a una Holanda que dejó todo en la cancha para revertir el resultado parcial.

El episodio final comenzó a rodarse y la ilusión de los argentinos fue cada vez mayor.

Holanda salió con todo a buscar el partido, estableció una conexión con sus delanteras con mucha precisión y a los 9’, un tiro muy potente de M. Paumen, descontó para el equipo Naranja.

Las Leonas se retrasaron y no acoplaron en velocidad, lo que permitió que su rival se proyectara más hacia el arco de Succi y pusiera en peligro el marcador parcial del cotejo final.

Y a pesar de la presión, a los 19’, el poste le dijo que no a García pero Rebecchi una vez más, estaba allí, y de un disparo al primer palo Argentina sacó la diferencia tranquilizadora de cara a la victoria.

Definitivamente fue una final histórica, con dos potencias del deporte en el campo de juego, buscando el campeonato y peleando como en la última batalla, con el último aliento y toda una tribuna alentando y apoyando a nuestra selección.

Los últimos momentos fueron emocionantes, los minutos no transcurrían más y la desesperación holandesa aumentaba con el paso del tiempo.

Las leonas manejaron el juego, esperaron con paciencia y las lágrimas junto al canto de los presentes fueron cada vez más intensas. Y por fin llegó la máxima alegría y el juez marcó el final de la victoria laboriosa de este seleccionado.

Argentina consiguió la medalla de oro e históricamente, se convirtió en el mejor equipo del mundo. Merecido triunfo, merecido mundial para las locales, tras muchos años de preparación, un momento único en nuestro país que festeja junto al equipo de Retegui que, hoy, Argentina es potencia mundial. Es campeona.

Bajo la lupa: Belén Succi y su poder en el arco argentino 

La guardiana del arco argentino fue la arquera menos vencida del mundial de hóckey sobre césped. Belén Succi fue clave en cada uno de los cotejos del certamen y sus reflejos característicos impidieron concretar disparos espléndidos de sus rivales.

Succi, como última jugadora de la cancha, contó con una defensa muy bien establecida que cumplió la función de proteger, junto a ella, el arco albiceleste.

La joven cuidapalos de 24 años ordenó el juego desde atrás y dictaminó cada jugada para convertirla en ofensiva y evitar que genere peligro en la última línea.

Su actuación en este mundial, la ha convertido “silenciosamente” en una de las mejores jugadoras argentinas porque aunque no se proyecte en el campo de juego, fue indispensable para que su equipo gane y así se consagre como el mejor conjunto del mundial 2010. 

En el partido final fue determinante, su actuación en cada uno de los tiros rivales la convirtieron en figura, responsable de la victoria, una vez más demostrando que ser arquera y ser Belén Succi es sinónimo de ser una Leona.

Al consagrarse campeona reveló que “todavía no caigo que soy campeona, es una alegría muy grande y se lo dedico a todos los deportistas, a los de básquet, de futbol que entrenan día a día muy duro. Tenía mucha confianza y la defensa me supo bancar”.

Los protagonistas del encuentro

Carla Rebecchi convirtió en dos oportunidades, la delantera argentina habló con la prensa y sostuvo que “lo que siento en este momento es algo que no lo puedo creer, estoy feliz, este triunfo fue durísimo y realmente no tengo palabras para describir esta felicidad”.

“Era mi sueño desde principio de año estar dando esta vuelta, por eso dedico este triunfo al equipo y a toda la gente que nos apoyó fecha tras fecha en este mundial”, continuó Rebecchi.

Por su parte, el “Chapa” Retegui, muy emocionado, manifestó su alegría como “una explosión el corazón. Me la pasaba llorando todo el día, estaba muy tranquilo y me emocionaba muchísimo".

También el entrenador campeón habló de las jugadoras que quedaron afuera y, además, habló de su equipo como una lección de vida: “tenemos que ir todos para adelante, esto es único. Es un orgullo ser argentino y este grupo es lo máximo, son realmente las mejores del mundo. Ganaron los 7 partidos con garra, corazón y valores que son de la vida. El equipo logró llegar al cielo y estoy orgulloso de eso”.

El podio


Los primeros tres lugares del mundial de hóckey sobre césped posicionaron a Inglaterra en el tercer lugar, Holanda con la medalla de plata y a Argentina como el mejor equipo del mundo.

Sumado a esta alegria, el doble orgullo fue para Luciana Aymar, quien fue reconocida como la mejor jugadora del mundo 2010.

Reviví los segundos finales de la final y el festejo de las Leonas campeonas

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4 de Diciembre de 2016|23:07
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