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La visión española del Monumental, la ESMA y el Mundial 78

Con motio del amistoso de mañana entre Argentina y España, el periodista español Migel Angel Lara, del diario Marca, escribió un ensayo sobre sus sensaciones de aquella historia.

España oirá rugir al Monumental del River Plate, un campo lleno de historia, en el que han jugado jugadores de la talla de Di Stéfano, Labruna o Enzo Francescoli y en el que Daniel Pasarella levantó la primera copa del mundo que ganó Argentina.

Aquel Mundial fue utilizado por la dictadura militar argentina, encabezada por Jorge Rafael Videla, para desviar la atención de un régimen que hizo desaparecer a 30.000 personas. A 1.300 metros de la cancha en la que los goles de Kempes y Bertoni ante Holanda enloquecieron a Argentina se encuentra la Escuela de Mecánica de la Armada, el mayor centro de detención clandestino de la dictadura que llenó Argentina de sangre desde el 24 de marzo de 1976 al 10 de diciembre de 1983 y al Río de la Plata de cadáveres lanzados desde los 'vuelos de la muerte'.

Graciela Daleo (presa del ESMA):
"El Tigre Acosta entró levantando los brazos y gritando: ¡ganamos, ganamos! Ahí tuve la certeza de que si él gritaba que habían ganado, entonces nosotros habíamos perdido"

Durante el Mundial, que sufrió sabotajes por parte del grupo guerrillero Montoneros, los detenidos en la ESMA compartían la tortura y la picana con los festejos que llegaban desde el campo de River Plate. Los supervivientes recuerdas aquellos días en los que su dolor se mezclaba con los goles, con la radio rodeada por los torturadores contando las victorias del equipo que dirigía Menotti.

El día que Argentina se proclamó campeona del mundo, Jorge Acosta, capitán de corbeta, apodado El Tigre y acusado de ser uno los mayores torturadores del régimen y con un proceso abierto por robo de niños nacidos en cautiverio después de haberse aprovechado de la Ley de Obediencia Debida, irrumpió en la zona de detenidos gritando "hemos ganado, hemos ganado". Lo narra una de las presas en la ESMA. Graciela Daleo: "El Tigre Acosta entró levantando los brazos y gritando: ¡ganamos, ganamos! Ahí tuve la certeza de que si él gritaba que habían ganado, entonces nosotros habíamos perdido". Daleo recuerda que sus captores la obligaron a festejar el campeonato la noche de la consagración junto a ellos. "Viendo a la multitud festejando –recuerda– viví otro momento de infinita soledad, porque me di cuenta, llorando, de que si me ponía a gritar que era una desaparecida nadie me iba a dar pelota".

Junto al Tigre Acosta, Alfredo Astiz, el Ángel de la Muerte, era otra de las 'estrellas' de la ESMA, el que se inflitró entre las Madres de la Plaza de Mayo haciéndose pasar por familiar de un desaparecido. Así acabó con la vida de los componentes del grupo de derechos humanos de la Iglesia de Santa Cruz, entre los que se encontraban las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet y de varias de las integrantes del grupo de las madres.

Osvaldo Ardiles (Campeón del 78):

"Me molestaba cuando atacaban a Argentina, cuando periodistas extranjeros me hacían preguntas difíciles. Yo pensaba que era todo propaganda comunista"

Pasados los años, los componentes de aquel equipo argentino han ido comprendiendo qué era su país y cómo ellos fueron utilizados de manera perversa. Osvaldo Ardiles, centrocampista de aquel equipo y que perdió un hermano en la guerra de las Malvinas a la que se lanzó la ya entonces decadente dictadura, recuerda aquellos días con dolor: "Me molestaba cuando atacaban a Argentina, cuando periodistas extranjeros me hacían preguntas difíciles. Yo pensaba que era todo propaganda comunista. Ése era yo, que era uno de los más instruidos".

No fue Ardiles el único que equivocó las cosas. Jorge Luis Borges se negaba a creer que en su país pasara todo lo que se decía fuera. Hasta que entró en contacto con las Madres de Plaza de Mayo. Cuentan que cuando se iniciaron los juicios contra los militares y los testigos comenzaron a testificar sus vivencias, Borges tuvo que abandonar la sala para ir a vomitar.

Hoy, en la Escuela de Mecánica de la Armada hay un museo para recorrer los lugares del horror: la sala 'capuchita', las celdas en las que se aplicaban las descargas eléctricas, y la 'pecera'. Hace poco más de 30 años, Argentina tenía su Auschwitz en plena actividad. El 95% de los detenidos en la ESMA acabaron en el Río de la Plata desde los 'vuelos de la muerte'.

Fuente: www.marca.com

Opiniones (3)
7 de Diciembre de 2016|15:34
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7 de Diciembre de 2016|15:34
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  1. Cuando España gano el último mundial, quien penso en la guerra civil española, en los delitos de lesa humanidad del franquismo o en los grotescos atentados de la ETA? y estos últimos no son historia. Lara ponete a trabajar y no tires cosas y deja que la historia argentina la dijerimos los argentinos.
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  2. Cuando España gano el último mundial, quien penso en la guerra civil española, en los delitos de lesa humanidad del franquismo o en los grotescos atentados de la ETA? y estos últimos no son historia. Lara ponete a trabajar y no tires cosas y deja que la historia argentina la dijerimos los argentinos.
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  3. No se de que se las dan.En materia de derechos humanos no han hecho un carajo. Se de niños ,que en lo peor del franquismo ,iban a robar para comer,a los camioneros con bolsas con nueces o manzanas ,para descubrir que las arpilleras escondían muertos por miles. Un mérito español bien podría ser haber matado como perros a bellezas como Miguel Hernández o García Lorca.Si les gusta a los españoles hablar,lindo sería que hablemos.El que dice lo que quiere oye lo que no quiere.
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