Deportes

Tras un gran trabajo, llega Brasil

La Argentina mejoró su rendimiento, pero perdió el invicto ante Serbia por 84-82; así, jugará por los octavos de final el martes ante el equipo de Magnano.

KAYSERI.- ¡Cuántas sensaciones juntas y contradictorias! El mejor partido de la Argentina en el Mundial terminó con una derrota por 84-82 ante Serbia que dejó satisfacción y buenos augurios; por otro lado, se supo que Fabricio Oberto estará recuperado para el próximo encuentro; mientras que minutos después se confirmaba que Brasil, tras vencer a Croacia por 92-74, será el rival del martes venidero, en el cruce por los octavos de final que comenzarán mañana en Estambul. 

Difícil es analizar el último partido eliminatorio en Kayseri, que le permitió a nuestro seleccionado terminar en el segundo puesto del Grupo A, cuando ya se piensa en el clásico adversario de todos los tiempos, conducido por Rubén Magnano. Un choque tan especial como atrapante, de enorme valor más allá del propio Mundial. Simultáneamente, se conocía que, de superar ese cruce, la Argentina se enfrentará con el vencedor de Lituania vs. China, y luego, ya en las semifinales, seguramente con Estados Unidos, el equipo que nadie quiere encontrarse en el camino. 

Pero habrá que ir por partes. Serbia ganó bien porque cerró mejor el juego, porque sus jóvenes no se amilanaron, porque supo aprovechar a un Nenad Krstic iluminado en el poste bajo y porque la defensa impidió por todos los medios el tiro de tres puntos que buscaron los argentinos en los segundos finales tras el empate en 75 puntos, a 1m39s del epílogo. Otro final ajustado, esta vez perdido, pero que dejó la mejor imagen, simplemente porque los de Hernández impusieron su ritmo, trabajaron con agresividad en defensa, tuvieron movilidad y respeto táctico en ataque y jamás perdieron la concentración ni la dinámica. Luis Scola (32 puntos) y Pablo Prigioni volvieron a lucirse en el mejor nivel; faltó una mira más ajustada en Carlos Delfino, aunque más no se le podía pedir después de 40 minutos en los que dejó todas sus energías. Es evidente que, cuando el rival lo requiere, la Generación Dorada se arremanga y ofrece lo mejor. Como si todo lo tuviese calculado y prolijamente administrado. Hasta podría decirse que es un mal que acompaña a todos los grandes equipos, aunque éste no lo sea tanto por la falta de relevos de alta calidad internacional. Un tema al que siempre refiere Hernández: la selección tiene un equipo corto y tendrá que lidiar con eso. 

Brasil no es mucho más profundo en la banca, sufre la ausencia de Nené, no tiene en buenas condiciones a Anderson por una lesión en un tobillo y no ha cerrado bien sus juegos clave, como contra Estados Unidos, cuando Huertas falló dos libres decisivos y, ante Eslovenia, que lo perdió sobre el epílogo. 

De todos modos, es un partido que ni argentinos ni brasileños deseaban jugar a esta altura, porque la derrota no dejará de ser traumática para ninguno. "Que nos conozcamos es relativo, porque todo el mundo tiene los videos de los rivales y sabe cómo debe enfrentarlos. Brasil tiene un gran talento y un parecido a Serbia por la juventud y la talla. Además, está muy bien dirigido y trabajado", afirmó anoche Sergio Hernández, después de observar el partido por Internet en el hotel. El resto de los jugadores aceptó que será un partido especial, pero no redundaron sobre lo que ya dijeron -especialmente en Logroño, donde ganó la Argentina- sobre lo que significa enfrentarse con el entrenador que los condujo a la medalla dorada en Atenas 2004. Lo más importante es que Brasil se parará enfrente, luego de que nuestra selección se reencontró con su estilo y mejor juego. 

Información provista por canchallena.com
Copyright 2010, SA LA NACION

Opiniones (0)
10 de Diciembre de 2016|23:15
1
ERROR
10 de Diciembre de 2016|23:15
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic