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Schwank confía en llegar a la Copa Davis

La molestia en el tobillo de Nalbandian, la floja tarea de Mónaco y Mayer, el abandono de Schwank y la lenta recuperación de Del Potro ponen palos en la rueda a Tito Vázquez.

La molestia en el tobillo derecho de David Nalbandian, la deslucida presentación de Pico Mónaco, la errática etapa de Leonardo Mayer, el confuso presente de Horacio Zeballos. ¿Hacía falta algo más para disminuir la ilusión de alcanzar otra vez la final de la Copa Davis? Sí, siempre hay espacio para el pesimismo. En el court 11 del magnífico Flushing Meadows, Eduardo Schwank se dobló el tobillo izquierdo y abandonó el juego contra el francés (siempre la sombra de un francés...) Arnaud Clement cuando el desarrollo estaba 3-6 y 5-5. 

Sin embargo, Schwank llevó tranquilidad: "Creo que llego a la Davis. Se me dobló el tobillo y no quise arriesgar". 

La falsa alarma de una posible lesión se desestima. Es más, Schwank jugaría el sábado el dobles junto con Zeballos, la gran apuesta del capitán argentino para el choque con los frances. 

En ese mismo court, Pico se despidió rápido: no le salió una. En ese mismo escenario, el Rey sufrió su molestia física. A las 14.52 en esta ciudad, bajo un cielo abrasador, sintió el dolor cuando estaba arriba 4-3. Fue vendada la zona, siguió en acción y, cuando las ganas eran más fuertes que la razón, dijo basta. Se retiró, eso sí, ovacionado por el público, que aplaudió su esfuerzo. ¿Seguirá en el torneo en el dobles con Zeballos? No parece posible. ¿Estará listo para el juego de la Davis, previsto entre el 17 y el 19, en Lyon? Aún no hay pistas. El equipo, más que nunca, es un rompecabezas infinito para Modesto Vázquez, el entrenador. 

Los otros tres tenistas argentinos que continúan en los cuadros principales, David Nalbandian, Juan Ignacio Chela y Gisela Dulko, jugarán sus respectivos partidos mañana (en el caso del cordobés de Unquillo) y posiblemente el sábado, algo que la organización del torneo informará hoy a última hora. 

Fuente: Canchallena.com
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