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Pippen, el jugador total que se convirtió en el mejor socio de Jordan

En sus años de High School nadie apostaba por él, mientras que en el "college" se formó como jugador total. El currículum profesional de Scottie asusta. Además de sus seis anillos acumula un sinfín de récords individuales. Esta semana ingresó al salón de la fama de la NBA. Reviví su historia.

Primeros años complicados

Pocos lugareños podrían anticipar que aquel muchacho delgado y endeble de Hamburg, Arkansas, acabaría inscribiendo su nombre con letras de oro en el mundo del baloncesto.

Nacido en 1965, Scottie no demostró un especial talento para el basket durante su juventud.

Una infancia que no fue nada fácil. Su padre estaba postrado en una silla de ruedas a causa de un derrame cerebral por lo que la situación económica en casa era bastante delicada.

De esta forma, sin una beca detrás, Pippen no podría haber cursado sus estudios universitarios.

Ésta tardó en llegar. Estuvo a prueba en la South Arkansas University pero allí le dejaron escapar. Gracias a los esfuerzos de su entrenador de Instituto, Donald Wayne, Scottie logró la tan ansiada ayuda económica en Central Arkansas. El baloncesto seguía en su vida pero él tenía otras aspiraciones. "No tenía interés en jugar", recordaba Pippen en una entreviesta a 'Sports Ilustrated' en 1987. "Había pasado muchas dificultades en mi etapa en el High School donde no jugúe mucho, pero mi entrenador estaba convencido que el basket sería el medio hacia una buena educación ". Y así fue.

De los 1'85 metros que medía cuando ingresó en el Instituto pasó a los 1'93 en su primer año en el 'college'. Su primeros pasos como jugador los había dado como base en la secundaria. Sus 67 kilos de peso no invitaba a empresas mayores. Ya en la Univesidad, su posición cambió. Creció hasta los 1'97 en su año 'sophomore' y ganó algo de peso, lo que le permitió redefinirse como alero.

En ese momento comenzó la leyenda del 'jugador total'. En la cancha lo hacía todo bien. Pegó el estirón hasta sus definitivos 2'03 y se fue hasta los 23'6 puntos, 10 rebotes y 4'3 asistencias por partido en su último año en Central Arkansas. Las puertas de la NBA estaban abiertas. Aunque para entrar tuvo que demostrar su valía.


El talento sale a la luz

Que Pippen jugara en un 'college' semi desconocido no contribuyó para nada en su promoción antes del 'Draft' de de 1987. Ni siquiera sus descomunales números le sirvieron de carta de presentación. Tuvo que ser en un torneo previo a la elección universitaria celebrado en Virginia donde Scottie encandilase a los 'scouts' de la NBA. "Recorrí un largo camino hasta ser drafteado. Trabajé muy duro en el 'college' sólo para que me prestaran atención", retitera.

Los Sonics quienes le eligieron con el número 5. Pero nunca llego a jugar en Seattle como local.

Jerry Krause se apresuró a ofrecer a Olden Polynice por el chico de Arkansas y se lo llevó a a los Bulls. Pippen firmó un contrato por seis años y cinco millones de dólares y completó su temporada de novato saliendo desde el banquillo junto con Horace Grant, tambien 'rookie' y escogido por Chicago en el número 10. Ambos reemplazaban a Brad Sellers y Charles Oakley.

El alero recuerda que en aquel primer año "estaba centrado en hacerme notar dentro de la Liga". Grant lo corrobora. "Quería ser uno de los mejores jugadores de la Liga y sentía que podía lograrlo".

Y vaya si lo consiguió. En los playoffs de 1988, y tras promediar 7'9 puntos, 3'8 rebotes y 2'1 asistencias en la temporada regular, Pippen asumió la titularidad en el perímetro a lado de Jordan. Se fundaba así una sociedad letal e inigualable. Ambos llevaron a los Bulls a la semifinal de la Conferencia Este (donde perdieron 4-1 ante los Pistons, quienes más tarde serían subcampeones de la NBA ese mismo año) en lo que sería el preámbulo de muchas noches de gloria, sentado así las primeras bases de un equipo campeón.

Pese a el drástico cambio que supuso para él llegar a una enorme ciudad como Chicago y empezar a jugar en el colosal Chicago Stadium, Scottie sólo sufrió en un aspecto. "Saltar a la pista en un gran pabellón es diferente sí, pero como jugador al final todo se reduce a lo que pasa dentro de la cancha y no te afecta todo lo que le rodea. El único 'shock' cultural para mí fue el tiempo", admite. El frío y la nieva de la 'Windy City' se hizo notar.

Conociendo a Jordan

La sintonía que reinó entre Michael y Scottie durante la mayor parte de sus carreras tardó un tiempo en labrarse. Pippen confiesa que el inicio de su relación con el '23 no fue todo lo prometedor que hubiera querido. "Jugar con un tipo como Michael, que te exigía al máximo, era duro... Suponía en definitiva ver jugar a un sólo hombre que se creaba además su propio tiro. Así fue especialmente en mis primeros años. Era divertido verle, pero no era un tío con quien fuera fácil jugar", reconoce.

Pero todo tiene su punta de vista positivo. "Michael era muy competitivo, así que iba a por mí, me encaraba y de esta forma me ayudaba a aprender. Si compites contra los mejores día tras día, o mejoras tu juego o te avergüenzan", declara el de Arkansas.

Pequeño contratiempo

La circunstancias se torcieron nada más comenzar sus segunda campaña en la Liga. Una hernia de disco le obligó a reposar y se perdió nueve partidos. Le costó otros ocho recuperar la titularidad. Cuando lo hizo se fue a los 14'4 puntos, 6'1 rebotes y 3'5 asistencias por encuentro.

Los Bulls llegaron esta vez a la Final de Conferencia y Detroit se cruzó de nuevo en su camino con el mismo resultado que el año anterior. Pippen sufrió una conmoción cerebral en uno de los partidos que le tuvo mermado durante las series. Chicago iba ganando experiencia en la postemporada. Lo bueno estaba por llegar.

Aprendiz y maestro de la defensa

Pippen empezó a despuntar también cuando tocaba proteger el aro. "Fui a una pequeña universidad, donde era aprendiz de todo y maestro en unas pocas cosas. La defensa era un aspecto que fui capaz de mejorar a base de mucho trabajo. Por varias circunstancias, estuve a las órdenes de varios entrenadores que entendían a la perfección la faceta defensiva y me enseñaron los matices que marcan la diferencia", revelaba Scottie.

Otra vez aparece Jordan en escena. "La mayoría de mis habilidades defensivas nacieron cuando tenía que marcar a Michael en los entrenamientos", descube Pippen. "Es cierto que había otros cuatro compañeros alrededor pero yo tenía mis esquemas en función de lo que él hacía. Me decía a mí mismo 'Si Michael va a hacer tal cosa, yo tengo que pararlo'. Al final, todo lo que yo me esforzaba en defensa lo hacía con el objetivo de inducir a Michael a un error. Pensaba que si en los entrenamientos no era capaz de aplicar sobre Michael lo que aprendía sobre la defensa, no habría otro lugar donde intentarlo".


Llega 'el maestro Zen' con su 'triángulo'

La llegada de Phil Jackson al banquillo de los Bulls en sustitución de Doug Collins en 1990 supuso el cambio definitivo para los de Illinois. Ya estaban todas la piezas. Y una de ellas, Pippen, se benefició de la libertad de movimientos que Jackson le otorgó, permitiéndole incluso desempeñar las funciones de base. Sus 16'5 puntos, 6'7 rebotes y 5'4 asistencias por choque le valieron su primera nominación para el All Star (de las siete que acumularía en total).

Sin embargo, Scottie manifieta que costó más trabajo del previsto asimilar el triángulo defensivo que implantaron Jackson y su asistente Tex Winter. "Fue complicado al principio, por nuestra culpa, y es que no creíamos en él". El resultado final es por todos conocido. "Luego funcionó debdio a nuestro talento, a nuestra capacidad atlética y a nuestra química en la pista".

Pippen desgrana el sistema."Todo tenía su lugar determinado a la hora de atacar. Con la química establecida, todo era más sencillo. Michael y yo sabíamos que John (Paxson) o B.J (Armstrong) estarían abiertos esperando el tiro exterior si nosotros no podíamos lanzar. De tanto practicar el sistema, nos sentíamos como si hubiéramos vuelto a la escuela para aprender de nuevo a jugar al basket".

El alero no escatima en elogios hacia el sistema de Jackson: "Hizo que el juego fuera mucho más fácil para nosotros porque empezamos a pensar en el triángulo en el que vivíamos, en el lugar que ocupábamos cada uno de nosotros dentro de él y lo que teníamos que hacer para que funcionase".

El sentimiento de su ex entranador es recíproco. "Scottie era la voz de nuestro equipo, en sentido figurado y literal", afirma Phil Jackson. "Hablaba mucho y mantenía al grupo en la misma onda. Siempre estaba dispuesto a aconsejar a los compañeros sobre las diferentes situaciones del partido. Sobre todo en la defensa, que era su fuerte. Por eso fue vital en el camino que completamos juntos".

En la Final de Conferencia del 'primer año Jackson' se volvieron a ver las caras con Detroit, vigente campeón por aquel entonces (más tarde revalidaría el título ante Portland). Los Pistons ganaron en siete partidos y Pippen volvió a sufrir problemas físicos en la eliminatoria. Unas migrañas le imposibilitaron rendir de forma óptima y los aficionados de los Bulls se le echaron encima alegando que no sabía manejar la presión en los momentos decisivos. Más tarde se darían cuenta de su error.


'Belle époque'. Parte I

Pippen y Jordan comenzaron a construir su historia triunfal en 1991. Consolidado ya como el mejor dúo de la Liga, el título era el único objetivo de ambos al inicio de la campaña. Antes el escudero de 'Su Majestad' decidió que su status requería un nuevo contrato. Tras varias disputas, Krause le firmó por 3'5 millones al año hasta 1998, cantidad ridícula en comparación con las que se manejan en la actualidad.

En los playoffs Pippen se sale. Literalmente. 21'6 puntos, 8'9 rebotes, 5'8 asistencias y 2'5 robos por partido. En la Final, los Bulls despachan a los Lakers por 4-1 pese a perder el primer encuentro. En el segundo de ellos se produce 'The Move', la jugada en la que Jordan cambia el balón de mano en el aire con una plasticidad y elegancia inalzacanble. "Fue una gran jugada para nosotros, porque estábamos abajo en la Final y nos motivó. Era nuestro primer campeonato, y fuimos a Los Ángeles donde ganamos tres partidos seguidos", rememora Pippen. Había nacido una dinastía.

El curso siguiente ratificó que la dupla Jordan-Pippen era demasiado para los rivales. En la Final del 92, los Blazers de Drexler sucumbieron ante el nuevo reinado Bull. El '33' jugó los playoffs con un esguince en el tobillo y una muñeca lesionada. Pese a estos invonvenientes nunca se borró, aunque su rendimiento en la cancha sí disminuyera.

En 1993 Scottie volvió por su fueros, ya completamente recuperado. Consecuencia: un nuevo anillo, el tercero consecutivo. Su actuación estelar en la postemporada llegó incluso a eclipsar por momentos la figura de su 'hidalgo'. Jordan andaba metido en líos de apuestas ilegales y su 'sancho' salió al quite. Barkley y los Suns no pudieron destronar a los campeones.

'Starring' de la película

Tras lograr el 'three-peat' Jordan decidió darle la espalda al basket. La reciente muerte de su padre supuso un duro golpe del que le costó recuperarse. Prefirió encauzar su vida hacia el mundo del béisbol y dejó todo el protagonismo de los Bulls en las manos de Pippen. Su respuesta fue contundente: llevó a Chicago a las 55 victorias y lideró al equipo en puntos por partido (22), asistencias (5'6) y fue el primero de la Liga en robos (2'9). En consecuencia, quedó tercero en la votación por el MVP de la temporada (que conquistó Hakeem Olajuwon) y además fue el MVP del 'All Star Game'.

Su lado oscuro

Semifinal de Conferencia de los playoffs del 94. Chicago pierdo 0-2 en la eliminatoria ante los Knicks. Estamos en el tercer choque de la serie. Con empate a 102 y 1'8 segundos por jugar, Jackson opta por darle a Toni Kukoc la responsabilidad de lanzar el tiro decisivo. Pippen considera una ofensa de proporciones colosales que no se cuente con él para esa jugada. Al fin y al cabo, él es ahora el que manda. A pesar de que el croata anota la canasta de la victoria, Jackson no está para celebraciones. "Scottie optó por no participar en la jugada", comentó tras el encuentro.

Steve Kerr, su compañero durante cinco temporadas, ha recordado recientemente aquel nefasto episodio. "No sé aún lo que le pasó. Scottie es un gran compañero y quizás no pudo soportar la presión, eso nadie lo sabe a ciencia cierta. Pero es un gran jugador de equipo", reitera.

La serie ante los Kincks tenía otra sopresa guardada para Pippen. En el séptimo partido, el árbtitro Hue Hollins le señaló una más que dudosa falta sobre Hubert Davis, que suponía dar a New York la posibilidad de decantar de su lado el envite, y con ello le eliminatoria. Los Knicks pasaron a la final.

Fuera cual fuera la causa del comportamiento del de Arkansas, su desplante no pasó desapercibido para Chicago. Krause se empeñó en traspasarlo y el trato con lo Sonics estaba prácticamente cerrado. Pippen iría a Seattle, el equipo que le eligió en el 'Draft', a cambio de Shawn Kemp. Lo que intentaba el general manager de los Bulls era cubrir de esta forma la salida de Horace Grant y colocar a Kukok en el lugar del '33'.

Las aguas vuelven a su cauce

Todo se paralizó con unas palabras pronunciadas el 18 de marzo de 1995. "I'm back". Jordan abandonaba su penoso paso por el béisbol para recuperar el lugar que nunca debió abandonar.

Con un récord de 34 victorias y 31 derrotas, los Bulls recibieron a Michael para disputar los últimos 17 partidos de la 'regular season' con el serio riesgo de no entrar en la postemporada. Un parcial de 13-4 disipó todas las dudas.

Eliminaron a los Hornets en primera ronda pero los Magic de O'Neal y Hardaway acabaron con su recorrido en los playoffs en la semifinal de Conferencia (2-4). Pippen acabó la temporada 94-95 siendo uno de los cuatro jugadores de la historia en ser el líder de su equipo en puntos (21'4), rebotes (8'1), asistencias (5'2), robos (2'9) y tapones (1'1). Los otros tres son Dave Cowens (1978), Kevin Garnett (2003) y Lebron James (2009).

'Belle époque'. Parte II

El comienzo de lo que sería la segunda edad dorada de los Bulls no fue tan 'agradable' para Scottie. Fue arrestado y acusado y violencia doméstica después de que su novia, Yvette Deleone, lo acusara de empujarla y agarrarla del brazo. Poco después, la modelo Sonya Roby presentó una demanda de paternidad en la que afirmaba que Pippen había tenido un hijo con ella. Aunque el jugador negó la acusación, le ordenaron pagar 10.000 dólares para cubrir los gastos de maternidad.

Tanto ajetreo fuera de la cancha no se reflejó en la actuación del alero dentro de ella. En el 96 fue incluido en el Equipo Ideal de la Liga por tercera vez consecutiva, ayudando a Chicago a firmar el mejor registro de la historia de la NBA en la 'regular season'. El 72-10 con el que marcaron el camino hacia su cuarto título sigue pareciendo hoy imposible de batir.

Precisamente Seattle, tan presente en la carrera de Scottie, fue el rival en la final, que no obstáculo.

En 1997, Jordan y Pippen, con la inestimable colaboración de Rodman que había llegado el año anterior, ampliaron su leyenda. Los Bulls alcanzaron un 69-13 en la temproada regular y se impusieron a los Jazz en la Final. Era el quinto anillo.

Para el recuerdo quedará la imagen del fiel amigo sujetando a 'su señor' desvalido. Era el quinto encuentro de la eliminatoria en Utah, el denominado 'Flu Game', y Jordan estaba en pista con décimas de fiebre y un virus estomacal a cuestas. A pesar de ello, el '23' acabó con 38 puntos en 44 minutos (sólo Pippen jugó más que él), incluido un triple decisivo a 25 segundos del final que mandó la victoria a Chicago (90-88). Y allí estaba su escudero para ampararlo cuando no se sostenía en pie.

Scottie esgrime una visión mística de lo que sucedió ese 11 de junio del 97. "Creo que el Zen le puso en su propio mundo y él se sintió cómodo con lo que le estaba sucediendo. En realidad no le molestaba. Jugó muchos partidos enfermo. Me quito el sombrero ante él, porque era un tipo que, sin importar cuál era su situación, se ponía las zapatillas y saltaba a la cancha. Así lo hizo durante todos los años que compartimos vestuario".

El último baile

Pippen y Jordan jugaron juntos por última vez el 14 de junio de 1998, día en el que conquistaron su sexto campeonato, de nuevo ante Utah, gracias al celebrado tiro ganador del mejor jugador de la historia. Durante la temporada, en la que lograron una marca de 62-20, se comenzó a sentir en Chicago que el equipo que tanas alegrías había dado a la ciudad apuraba sus momentos finales. Así fue.

Jordan avisó que volvía a retirarse. Rodman puso rumbo a Los Angeles y Jackson no renovó su contrato. Pippen abandonó los Bulls como el segundo jugador que más puntos, asistencias y rebotes había conseguido en la historia de la franqucia. Fue traspasado a los Rockets a cambio de Roy Rogers, Se acababa un ciclo, 'El Ciclo'.

El eco se su llegada a Houston fue brutal. Copó las portadas de las publicaciones norteamericanas, detacando la que le dedicó en solitario 'Sports Illustrated'. Con Olajuwon y Barkley, en Texas soñaban con el anillo en la temporada del 'lockout', pero los Lakers pusieron fin en primera ronde de playoffs al proyecto del 'Big Three'.

En 1999 estenó nuevo equipo. Los Blazers le acogieron tras mandar a Kelvin Cato, Stacey Augmon, Walt Williams, Brian Shaw, Ed Gray y Carlos Rogers a Houston. Casi nada. Esa temporada, Pippen estuvo más cerca que nunca de su séptimo anillo. En el séptimo partido de la Final del Oeste celebrado en Los Angeles, Portland iba 15 puntos arriba en el último cuarto.

Los Lakers remontaron y dieron al traste con las aspiraciones de un equipo en el que además figuraban nombres como Sabonis, Wallace o Stoudamire.

Scottie estaría en Oregón tres campañas más, culminando en la última de ellas (2002-2003) 16 años consecutivos apareciendo en la postemporada (11 con Chicago, 1 con los Rockets y 4 con los Blazers). Volvería a los Bulls en 2004, esta vez sin su mejor aliado, para disputar sólo 23 partidos a causa de sus molestias físicas. 'Su' franquicia le rindió un último homenaje el 9 de diciembre de 2005, cuando le retiraron su camiseta número '33' junto a la de Jordan, Sloan (4') y Bob Love ('10').

El sueño olímpico

Para lo que muchos deportistas es casi una quimera, para Pippen es una realidad. Por partida doble. Fue miembro del único 'Dream Team' que ha habido y habrá, el de Barcelona 92. "Desde el punto de vista del talento, es obvio que es el mejor equipo que he visto nunca", reconoce Scottie, que alucinaba con la expectación que levantó Jordan en la ciudad condal. "La capacidad de Michael para mover multitudes como si fuera una famosa estrella de rock fue increíble. Larry y Magic fueron también enormes jugadores pero nunca concentraron tanta gente a su alrededor".

La Croacia de Petrovic y Toni Kukoc, que sería su futuro compañero en los Bulls, se plantó en la final ante Estados Unidos para caer por 32 puntos de diferencia (117-85). Pippen rememoraba esas dos semanas al lado de su inseparable Jordan. "Para mí fue muy especial estar allí con él: quise participar en unos Juegos Olímpicos desde niño. Jugar con Michael y ser parte de ese histórico y genuino equipo fue genial. Si uno juega con alguien con el que se siente cómodo, siempre espera poder hacerlo en diversos frentes", remata.

Repitió experiencia en Atlanta 96 junto a Barkley, Malone, Robinson, Stockton (quienes ya le acompañaron en la ciudad condal) O'Neal y Olajuwon. Pero Jordan, que en 1984 había sumado su primera medalla de oro, no acudió a la cita estadounidense.

Apéndice final

Mucho se ha hablando en los últimos tiempos de Pippen. Sus aventuras en las ligas suecas y finlandesa fueron más que llamativas. Pero han sido sus problemas económicos (se especula que ha derrochado 120 millones de dólares en apuestas) los que han constituido el centro de las críticas. En su juicio como profesional, convendría aparcar la vida privada de un jugador tan excepcional como trascencental en la historia de la NBA.

Su entrada en el Hall of Fame justifica su inmortalidad. Jordan es el encargado de presentarlo. "No hay nadie mejor para hacerlo", sostiene Pippen. "Con Michael he compartido gran parte de mi carrera y junto a él he conseguido casi todo lo que tengo. Fue un gran compañero, maestro y admirador". Qué mas se puede pedir.

Aquí, un amigo

Jordan: "Pasar de jugar en un 'college' de bajo nivel y a acabar en el Hall of Fame es un viaje difícil de completar. Este testamento final deja entrever que ha trabajado muy duro".
"Pudo ser conocido como un especialista defensivo, pero no sólo era eso. Era un jugador total. Fue nuestra fuerza silenciosa y desinteresada, tanto en los Bulls como en el Dream Team. Se merece todos los honores que ha recibido".

La gente que le conoce

B. J. Armstrong, compañero en el primer 'three-peat': "No sé en que posición jugaba, sólo tengo claro que era jugador de baloncesto".

Horace Grant, compañero en el primer 'three-peat': "Si hubiera tenido que votar el MVP en la Final del 91, se lo hubiera dado a él. La forma en la que paró a Magic...".

John Paxson, compañero en el primer 'three-peat': "Era un compañero muy generoso y no se cansaba de ayudar. Sentías que siempre te guardaba la espalda".

Phil Jackson, sobran presentaciones: "Es un enorme conocedor del basket. Estoy seguro que sería un gran entrenador".

Jerry Reinsdorf, propietario de los Bulls: "Era increíblemente completo, lo hacía todo. Era excelente de cara al aro y aún mejor en defensa".

Bill Wennington, compañero en el segundo 'three-peat': "Era mi compañero favorito, con el que más me gustaba jugar".

Donald Wayne, su entrenador en el High School: "Estoy orgulloso de haberlo entrenado. Es el ejemplo de que trabajando duro todo se puede conseguir".

Don Dyer, su entrenador en Central Arkansas: "Empezó lavando los calcetines de sus compañeros y ya es un 'hall of famer'.

Larry Bird, compañero en el Dream Team: "Recuerdo cuando llegó a la Liga- Cada vez que nos enfrentábamos mejoraba respecto al duelo anterior. Siempre progresaba. El Hall of Fame es un merecidísmo reconocimiento".

Títulos y reconocimientos de Scottie

-6 Anillos NBA (1991, 1992, 1993, 1996, 1997 y 1998)
-2 Oros olímpicos (1992 y 1996)
-7 Veces All Star (1990, 1992, 1993, 1994, 1995, 1996 y 1997)
-3 Veces en el Primer Equipo de la NBA (1994, 1995 y 1996)
-2 Veces en el Segundo Equipo de la NBA (1992 y 1997)
-2 Veces en el Tercero Equipo de la NBA (1993 y 1998)
-8 Veces en el Primer Equipo Defensivo de la NBA (de 1992 a 1999)
-2 Veces en el Segundo Equipo Defensivo de la NBA (1991 y 2000)
-MVP del All Star Game (1994)
-Camiseta retirada en los Bulls (número '33')
-Camiseta retirada en Central Arkansas (número '33')
-Elegido entre los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA (1997)
-Miembro del Hall of Fame, introducido po Michael Jordan (2010)

Récords individuales

-LIGA REGULAR: Partidos disputados: 1.178. Minutos: 41.069 Puntos: 18.940 Rebotes: 7.494 Asistencias: 6.135 (récord de un alero) Robos: 2.307 (récord de un alero).
Promedios: Minutos: 35,9 Puntos: 16'1 Rebotes: 6'4 Asistencias: 5'2 Robos: 2
-PLAYOFFS: Partidos disputados: 208 (tercero tras Horry y Abdul Jabbar) Minutos: 8.105 (segundo tras Abdul Jabbar) Puntos: 3.642 Rebotes: 1.583 Asistencias: 1.048 Robos: 345 (récord de los playoffs).
Promedios: Minutos: 39 Puntos: 17'5 Rebotes: 7'6 Asistencias: 5 Robos: 1'9
-Único jugador de la historia en ser dos veces campeón de la NBA y de unas Olimpiadas el mismo año

Récords compartidos con Jordan
-Novena pareja de la NBA en anotar 40 puntos cada uno en un mismo partido: Chicago Bulls (110) - Indiana Pacers (102), 18 de febrero de 1996
Pippen: 40 puntos, 10 rebotes, 2 asistencias, 5 robos en 44 minutos
Jordan: 44 puntos, 5 rebotes, 7 asistencias, 3 robos, 2 tapones en 42 minutos
-Una de las dos parejas en firmar un triple doble cada uno en un mismo partido: Chicago Bulls (126) - Los Angeles Clippers (121), 3 de enero de 1989
Pippen: 15 puntos, 10 rebotes, 12 asistencias (y dos robos) en 42 minutos
Jordan: 41 puntos, 10 rebotes, 11 asistencias (y seis robos) en 47 minutos

FUENTE: MARCA

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