Los bancos tendrán un 2008 prometedor pero con vallas

El sistema mantendría el nivel de rentabilidad, cercano al 10% del patrimonio, siempre y cuando logre sortear algunos obstáculos. El motor seguirá siendo el crédito al consumo.

El sistema bancario arrancará el 2008 a toda máquina, aunque no por ello se puede afirmar que tendrá un camino sin obstáculos. La inflación, la presión impositiva y un contexto internacional que se apresta a seguir golpeando las carteras de títulos públicos sobrevuelan amenazando a la rentabilidad del sector.

De la mano de las líneas de corto plazo, en particular, de las relacionadas con el consumo, los expertos parecen coincidir en que el crédito seguirá creciendo a tasas extraordinarias, de más del 30% anual (pero levemente menores a las del 2007). Este es un dato no menor si se considera que será en gran medida gracias al impulso del consumo que, este año, los bancos tendrán ganancias del orden de los $ 3.100 millones (cerca del 10 % del patrimonio neto).

Por lo que los expertos tienen razones para ser optimistas. Aunque advierten no sólo que las entidades deberán hacer esfuerzos para incrementar su volumen de negocios -en términos históricos, el crédito sigue siendo bajo en proporción al PIB- y aumentar sus niveles de eficiencia, sino que además deberán estar pendientes de un contexto macroeconómico más desafiante, que influirá entre otras cosas en su capacidad de fondeo

“Hubo una caída en los volúmenes de los bancos en la crisis, que de a poco se fue recuperando, pero que hoy los exige a ser mas eficientes, además de manejar mayor volumen”, explicó Santiago Mignone, socio de PriceWaterhouseCoopers. “Para el lado de la macro, la inflación reflejada en precios y salarios va a ser uno de principales desafíos, aunque su resolución depende más del Gobierno que de los bancos. Lo mismo la situación impositiva: el impuesto al cheque, la situación fiscal de las provincias, y la reforma sobre los fideicomisos que afectaría la capacidad de fondeo del sistema podrían impactar sobre el costo del dinero y el crecimiento del crédito”, agregó.

Andrea Manavella, vicepresidente de Moody’s, coincide. Según explica, con el crecimiento del índice de precios “no parece razonable” pensar que el costo de fondeo pueda bajar. “Los bancos ya incrementaron las tasas de sus créditos para poder mantener sus márgenes, pero ahora habrá que ver si estas mayores tasas no influirán en el crecimiento de los préstamos. Asimismo con una inflación creciente deberán los bancos estar atentos a su incremento de gastos operativos”, advierte Manavella.

Del control de la inflación dependerá asimismo que no crezca la morosidad del sistema bancario, hoy en niveles históricamente bajos. Pablo Curat, socio del Estudio Curat, Martínez Larrea & Asociados es uno de los que cree muy probable que se deteriore la calidad de las carteras de los bancos en el 2008. “La inflación y las mayores tasas afectarán la capacidad de repago de los clientes de los bancos y por eso en 2008 los bancos enfrentarán un mayor nivel de morosidad respecto a los mínimos históricos de este año”, opina el analista. La irregularidad de la cartera privada es hoy de apenas 3,5%.

La evolución del contexto internacional, hoy rodeado de un halo de incertidumbre, no será menos relevante en la performance del sector financiero, sobre todo por el peso relativo que aún tienen los bonos soberanos sobre el patrimonio del sistema bancario, en particular, de las entidades públicas.

También un panorama financiero enrarecido obligaría a los bancos a vivir con lo propio en materia de fondeo, lo que tarde o temprano podría terminar traduciéndose en una contracción en la oferta de nuevos créditos. En el segundo semestre de 2007, el tembladeral que se desató en los mercados del mundo con la crisis de las hipotecas de alto riesgo en los EE.UU. –que se conjugó con la incertidumbre del período electoral– fue apenas una muestra de lo que podría suceder el año próximo. Muchos bancos subieron entonces el costo de sus créditos, en respuesta a un menor crecimiento de sus depósitos y a un encarecimiento de su fondeo. Hoy por un plazo fijo de más de $ 1 millón los bancos pagan 14% anual, el doble que a comienzos de año.

Por lo pronto, el cortoplacismo de los depósitos volvería a condicionar a las entidades a concentrarse más bien en las líneas de menor duración. “Las líneas más activas serán las destinadas a consumo, que sigue siendo el driver principal del crecimiento (en el último año explicó el 70% del incremento del PIB)” opinó Eduardo Ganapolsky, director de Proficio. “Bajo ciertas condiciones de certidumbre, especialmente en cuanto a la moneda de largo plazo, las hipotecas deberían despegar, ya que se encuentran en niveles mínimos (1,4% sobre el PIB versus 6,4% antes de la crisis, en marzo de 2001)”, deslizó Ganapolsky, para quien “también los préstamos de mediano y largo plazo para inversión deberían crecer, ya que las empresas están funcionando en niveles máximos de utilización de la capacidad instalada (alrededor del 78%)”.

Pero tal vez sea este el punto que mayor escepticismo provoca entre los analistas. Será cuestión de que los bancos se prueben capaces de ir superando las barreras que, se anticipa, vienen con el 2008.
Fuente Cronista
Opiniones (0)
20 de agosto de 2017 | 15:27
1
ERROR
20 de agosto de 2017 | 15:27
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial
    15 de Agosto de 2017
    Bunkers de la Segunda Guerra Mundial