Inquietan a empresarios la interna sindical y los bonos por inflación

Temen que la puja por la sucesión en la CGT barra con el intento oficial de encauzar la discusión salarial. Los preocupa el ultimátum de Moyano y el reclamo de doble aguinaldo.

Ninguno viaja en subte, pero los principales directivos de la Unión Industrial Argentina (UIA) seguían ayer al mediodía con preocupación la huelga de sus operarios, que le subió la temperatura al centro porteño por encima de los treinta grados que marcaba el termómetro. A quince cuadras de la sede fabril, en un exclusivo salón cerca de Retiro, los poderosos ejecutivos de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) departían en simultáneo sobre lo mismo: todos temen que las próximas paritarias se negocien en el clima de alta tensión que signó las primeras dos semanas de Cristina Fernández en el poder.

También los inquieta la multiplicación de los reclamos sindicales de pagos adicionales por la inflación, que antes de fin de año habrá recibido casi un millón de trabajadores.

Los hombres de negocios tomaron nota del ultimátum de Hugo Moyano a la Presidenta, que ésta retribuyó visitando a uno de sus más serios competidores en la interna por la silla máxima de la CGT: Gerardo Martínez. Nadie quiere a ninguno en la “vereda de enfrente”.

“Nosotros no tenemos nada que ver con la sucesión en la CGT y no vamos a decir quién nos gusta más, pero es mejor que estén todos adentro y que nadie rompa”, dijo ayer el presidente de la UIA, Juan Carlos Lascurain. Asentían los vicepresidentes José de Mendiguren (indumentaria) y José Domenech (alimentos), dos de los rubros fabriles que pagarán adicionales no remunerativos a sus empleados formales por la suba de precios del último semestre.

La novedad del día estaba igual al otro lado del salón Peteribí, donde Héctor Méndez estrenaba su cargo de director por el Estado en Citelec, la controlante de las transportadoras Transener y Transba. El ex presidente de la UIA se cuidó de comentarlo, pero su cámara (la del plástico) acababa de pactar con el gremio sectorial un adicional de $ 290 con el aguinaldo. Desde enero, además, las Pymes procesadoras de plásticos pagarán un 12% más a sus 33.000 obreros, a cuenta de lo que negocien en paritarias.

El aluvión de reclamos no implica que los sueldos le estén ganando a los precios. Luego de haber recuperado a fines de 2006 el nivel promedio de diciembre de 2001, el salario real se estancó este año si se lo mide con la inflación real. Con ese alza del costo de vida de 2007 –que las consultoras privadas estiman entre el 15% y el 20%– la mayoría de las firmas se hizo de un colchón que les permite pagar esos adicionales.

En el caso del plástico, por ejemplo, el gremio argumentó que los productos que fabrican treparon entre el 22% y el 25%. “Los empresarios entendieron que hubo una pérdida de poder adquisitivo”, explicó el gremialista Vicente Mastrocolla, que negocia por los plásticos y no tuvo siquiera que amenazar con paros para obtener el plus.

Los que sí lo hicieron son los dirigentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que van por $ 600 de adicional antes del 27 de diciembre.

Hoy el subte andará normalmente pero el tránsito volverá a embotellarse en Congreso por otra protesta gremial. Los visitadores médicos de la CTA cortarán Callao a las cuatro de la tarde para exigir que se cierre su postergada paritaria.

La AEA, a la expectativa

El menú más refinado para el almuerzo de ayer lo degustaron en La Mansión del Hyatt empresarios del talle de Paolo Rocca, Gustavo Grobocopatel, Horst Paulmann, José Cartellone, Aldo Roggio y Alfredo Coto. Repartidos en seis mesas y sin periodistas cerca reeligieron al frente de la influyente AEA a Luis Pagani, quien sólo aceptó quedarse un año más.

En algunas mesas se habló del abastecimiento de energía en el verano y en otras del Mercosur y del caso del valijero venezolano. El único que sobrevoló a todas fue el de la creciente conflictividad laboral. “Con Cristina estamos todos a la expectativa, como el resto de la población argentina”, comentó a El Cronista uno de los comensales.

La AEA también busca sentarse a la mesa del ‘Pacto Social’, que por ahora no pasa de slogan de campaña y no motivó ni una sola cita. Lascurain por caso, no se reúne con Moyano desde un mes antes de las elecciones.
Fuente Cronista
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20 de agosto de 2017 | 04:24
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