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El recambio de técnicos, una tradición después del Mundial

Tienen nombres prestigiosos, pero muchas veces también un final poco deslumbrante: para muchos entrenadores su misión finalizó abruptamente en Sudáfrica

Desde antes de la final de este domingo estaba claro que al menos una decena de seleccionadores debería buscar trabajo después del evento más importante del año. El brasileño Carlos Dunga estaba entre ellos, así como el italiano Marcello Lippi y el técnico de Grecia, Otto Rehhagel.



Si se cuenta al ídolo argentino Diego Maradona, que dejó en vilo su futuro con la frase "mi ciclo terminó", y al norcoreano Kim Jong Hun, que difícilmente continuara en su puesto tras la diferencia de goles de 1-12 en sus tres derrotas en el Mundial, casi la mitad de los 32 equipos mundialistas estaría en buscar de nuevo entrenador.

Los cambios en el banco después del Mundial ya son una tradición: después de Alemania 2006, 18 técnicos fueron sacados de sus cargos.En Argentina no dejan de escucharse rumores tras la eliminación en cuartos de final por 4-0 ante Alemania. Por un lado se dice que el técnico, amado principalmente por los hinchas, busca que le "rueguen" quedarse en el cargo.
 
"Maradona es la única persona del país que puede hacer lo que quiera", aseguró el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Grondona.

Es un secreto a voces que al jefe de la AFA preferiría dejar ir al imprevisible Maradona. Pero incluso la presidente Cristina Fernández de Kirchner le dio su apoyo: "Aguante Maradona, aguante Argentina. Tenemos que seguir adelante, como seguimos adelante en los peores momentos de la Argentina".



En Brasil, en cambio, no se tomaron en cuenta los grandes nombres y se cortó por lo sano con Dunga tras la eliminación en cuartos de final de Sudáfrica 2010. A su regreso al país, el campeón de 1994 se quedó sin trabajo.

Su compatriota Carlos Alberto Parreira también finalizó su tarea con el anfitrión Sudáfrica, al igual que el sueco Sven Göran Eriksson con Costa de Marfil. Lo mismo ocurrió con Lippi en Italia o Raymond Domenech en Francia, cuyos equipos, considerados en principio favoritos en el Mundial, quedaron fuera en la primera ronda. En su lugar ya asumieron Cesare Prandelli y Laurent Blanc, respectivamente.



A los futbolistas portugueses les gustaría que se fuera Carlos Queiroz, pero una rescisión del contrato, que expira en 2012, les costaría cinco millones de euros.

El italiano Fabio Capello seguirá entrenando a la selección de Inglaterra, pese a la eliminación de los "pross" en octavos de final ante Alemania por 4-1.

La Federación de Fútbol Inglesa lo dejó claro: "Fabio es el mejor hombre para el cargo". Así como el más caro: según la web futebolfinance.com, Capello gana 8,8 millones de euros por año (unos 11 millones de dólares).

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7 de Diciembre de 2016|19:08
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