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Un Uruguay diezmado, última esperanza mundialista de Sudamérica

La Celeste, que no se clasificaba a una semifinal mundialista desde 1970, es la última esperanza sudamericana tras la eliminación del archifavorito Brasil, Argentina, Paraguay y Chile, los tres primeros en cuartos de final y la Roja en octavos.

Uruguay jugar el miércoles ante Holanda su partido más importante en 40 años por el pase a la final de Sudáfrica-2010 como última carta de Sudamérica, un reto para titanes que debe enfrentar con el plantel diezmado por sanciones y lesiones.
  
Aquello supone una motivación más para los jugadores uruguayos, que ven en el partido en Ciudad del Cabo una oportunidad para dejar en alto el fútbol de la región.
  
"Vamos a tratar de dejar bien parada a América", afirmó el volante Diego Pérez, optimista sobre la posibilidad de que Uruguay salga campeón, algo que no consigue desde 1950 cuando logró el segundo de sus títulos planetarios con el célebre Maracanazo. La primera corona se la ciñó en 1930.
  
Pero el seleccionador Óscar Tabárez deberá enfrentar este desafío con cuatro bajas sensibles: los delanteros Luis Suárez y Nicolás Lodeiro y los defensas Jorge Fucile y Diego Lugano, éste último capitán del conjunto.
  
Suárez, del Ajax de Ámsterdam, fue expulsado en el choque de cuartos de final contra Ghana el viernes último tras detener con la mano, en la línea de meta, un cabezazo de gol en el último minuto de la prolongación.
  
El atacante ghanés Asamoah Gyan marró el cobro (120+1), estirando el suspenso hasta los penales, instancia en la que Uruguay se impuso por 4-2 después del empate 1-1 hasta el final del alargue.
  
Suárez fue suspendido por un partido y podrá reaparecer, bien en la final o en el encuentro por el tercer puesto.
  
A su vez, Fucile, lateral izquierdo, no podrá jugar por acumulación de tarjetas amarillas, lo que igualmente le supone una fecha de suspensión.
  
Fucile (Oporto, Portugal) sufrió además una violenta caída durante el encuentro con Ghana, pero su estado de salud es bueno, según el cuerpo médico.
  
Otra fue la suerte de Lodeiro, quien sustituyó a Álvaro Fernández ante los ghaneses y sufrió una pequeña fractura en el pie derecho, por lo que se perderá el resto del Mundial.
  
Por su parte, Lugano, capitán del equipo, padeció un esguince en la rodilla derecha, también contra las Estrellas Negras, y es poco probable que juegue ante la Oranje.
  
"Es complicado porque los plazos entre un partido y otro son muy cortos", se lamentó el jugador del Fenerbahce de Turquía, señalando que "hoy más que nunca hay que apostar a la tranquilidad, la experiencia y el sentido de grupo para saber qué es lo mejor para Uruguay".
  
"El riesgo, el dolor, es lo de menos, estamos preparados para eso; el tema es estar en el ciento por ciento de condiciones físicas para un partido de este nivel, ser honesto con mi país. Es lo que más medita uno a estas horas, estamos haciendo lo imposible", dijo.
  
Esta situación obligó al maestro Tabárez a realizar variantes para el compromiso con Holanda, en el que muy seguramente ingresará Edinson Cavani (Palermo, Italia) en reemplazo de Suárez, para acompañar en el ataque a Diego Forlán (Atlético Madrid, España).
  
Mientras, Lugano y Fucile serían sustituidos por Diego Godín (Villarreal, España) y Martín Cáceres (Juventus, Italia), respectivamente, en tanto que Walter Gargano (Napoli, Italia) tomaría la posición de Cavani.
  
Estos cambios forzados, sin embargo, no hacen mella en el optimismo de los celestes. "Estamos preparados para dar este martes otra gran batalla y un paso más hacia nuestro sueño", afirmó Lugano.
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