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La gerenciadora de Racing está al borde de la quiebra

Blanquiceleste, que este año vendió jugadores por 15 millones de dólares, podría perder el gerenciamiento. Deben hasta los sándwiches que comen los chicos de las inferiores. Y los trabajadores están en plan de lucha por un atraso en el pago de los sueldos.

Racing Club Asociación Civil fue declarada en quiebra en marzo de 1999. Dos años después, con la excusa de que no podía funcionar normalmente, fue gerenciado a manos de la empresa Blanquiceleste.

Después de siete años ahora es la gerenciadora la que se encuentra al borde de la quiebra, a pesar de que este año vendió jugadores por una suma cercana a los 15 millones de dólares, por las transferencias de Sergio Romero, Diego Crosa, Maximiliano Moralez y Gustavo Cabral, entre otros.

El club Cerro Porteño de Paraguay y un acreedor más, algo que se conoció recién este domingo, pidieron formalmente la quiebra de la empresa Blanquiceleste, algo que podría perjudicar a Racing, no sólo por el fin del gerenciamiento, algo que reclama su gente, sino porque el club de Avellaneda es responsable solidario de la gerenciadora.

El club paraguayo reclama dinero por los pases de José Domingo Salcedo y Marcos Cáceres y en caso de no pagar ya Cerro Porteño anunció que pedirá a la FIFA el retorno de estos dos jugadores.

“Sino me pagan no vuelvo”, manifestó Salcedo desde Paraguay. Al volante le deben primas, premios y el alquiler de su casa en Buenos Aires, al igual que a Cáceres.

Además, otro acreedor de Blanquiceleste, llamado Karin Moisés Salomón Morinigo presentó un pedido de quiebra en contra de la empresa que gerencia Racing, aunque por ahora se desconoce el monto de dinero de esta solicitud.

Los dos pedidos de quiebra están radicados en el Juzgado Comercial Número 20, Secretaría 39. Las solicitudes se presentaron el 13 de diciembre (Cerro Porteño) y el 14 (Salomón Morinigo).

A través de los medios oficiales, el presidente de Blanquiceleste, Fernando De Tomaso, le restó importancia a estos pedidos, diciendo que no tenía validez legal, aunque no negó la existencia de las deudas.

También De Tomaso tiene otro frente de conflicto, que es el de los trabajadores del club, que siguen con la medida de fuerza por un retraso salarial y por promesas incumplidas del gerenciador.

Esta medida afecta a todos los empleados de Blanquiceleste y por este motivo no se podrán abrir este lunes las piletas que Racing posee en su polideportivo del estadio de Avellaneda, algo que también está generando malestar en los socios.

Otro punto de conflicto se encuentra en el predio Tita Mattiussi, donde la empresa por contrato tiene que realizar mejoras a través de inversiones, que no cumplió, que podrían traerle otro dolor de cabeza al gerenciador.

La gente que maneja el predio le aseguró a Télam que “Blanquiceleste no paga ni los sándwiches que comen los chicos de las inferiores desde hace cuatro meses y que por eso ya deben siete mil pesos”.

De Tomaso contrató como entrenador de la primera división a Miguel Micó con la excusa de seguir el camino de Lanús, pero es probable que en la entidad Granate, además de tener inferiores trabajando en condiciones normales, le den de comer a sus juveniles, algo clave, porque sin una buena alimentación ningún futbolista puede saltar al profesionalismo.
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