Deportes

El diario de viaje y perlitas de los mendocinos en Argentina-Alemania

La Barra del Cotolengo está a punto de ingresar al estadio, previa parada cervecera. Entrá y enterate qué pasa con la barra de mendocinos que está en el Mundial. Galería de fotos, y un texto de Jorgito De la Reta contando los minutos previos.

Queridos amigos y fanas de las Crónicas del Cotolengo. Desde el Quilmes Bar, recién llegados. Con un sol radiante, emplazados junto al mar, al lado del Estadio Monumental, con los hinchas argentinos cantando al son de “... Se te va el avión Brasilero, se te va el avión... Se te va el avión Brasilero...”, bienvenidos una vez más a este encuentro que es cábala para nosotros. Hay locura, euforia, agite, alegría, en fin buena onda. Desde las 12.00 hs, el Quilmes explota. El estadio, contiguo, simboliza las nubes que bajan y suben y que por momentos llegan a tapar Table Mountain. El primer y único Estadio recubierto por tela en el mundo. Sin dudas también, el estadio más lindo. La sede más linda, el Quilmes más lindo y emotivo. Desde ayer, con la eliminación de Brasil, los argentinos presentes en Ciudad del Cabo no paran de imaginar, gritar… de ilusionarse.

Costó llegar desde Pretoria a Ciudad del Cabo. Obviamente, la Barra del Cotolengo perdió los dos aviones -no es fácil dirigir a 20 tipos y menos despertarlos a todos a las 5.45 de la mañana-

Al final, estamos alojándonos en Camp Bay, un Barrio exclusivo, entre la montaña y el mar. Justo debajo de Table Mountain -candidata a una de las 7 maravillas del mundo-. Lo más lindo de Sudáfrica sin dudas, hasta ahora.

Inexplicable el aluvión de argentinos que ha llegado a Ciudad del Cabo, en sustitución -como un cambio de segundo tiempo-, de la otra tanda que ya volvió, por compromisos, deportados -muchos Barras-,  o simplemente porque se quedaron sin viyuya.

Nuestra Barra del Cotolengo sufrió también importantes pérdidas. Se volvieron dos insustituible jugadores de esta Barra. El Coelo y Marley. Pérdida irrecuperable.

Asimismo, se han incorporado a este grupo, desde los ganadores del concurso de MDZ Federico Ríos Meynel y su hermano Gonzalo -sanrafaelinos- hasta el Orly, Agustina y el Marquitos.

Por otra parte, se han agotado los pasajes desde Ezeiza a Johannesburgo y Ciudad del Cabo, en cualquier aerolínea.

Ayer en Camp Bay -que tiene inspiración en la Costa Azul francesa-, comimos viendo Brasil-Holanda, y en el mismo restaurante estaban junto a nosotros laburando y disfrutando, desde Silvina Luna, Clemente Cancela, el Bambino -que estaba eufórico y verborrágico-, Macaya, el Colorado Liberman, Matías Martin y un sinfin de argentinos que nos volvimos a encontrar una vez más.

Al término del partido, los argentinos cortaron la calle, saltaban, gritaban, festejaban como si hubieran ganado. Al fin y al cabo, era también una forma de liberar energía y emociones contenidas.

Los Cotolengos no paran de  comprar figuritas -llevan llenos casi 10 álbumes-. Están de moda.

A los bocinazos limpios llegamos rápido al Quilmes. El Estadio está frente a la Av. Del Mar.

Entrando ahora mismo, todos cantando “...te sigo de pendejo, siempre voy a todos lados, yo te vengo a ver descontrolado; y más te aliento, si vas perdiendo, es un sentimiento, no trates de entenderlo; no se compara con otra hinchada... Soy Argentino en las buenas y en las malas...”; canción que cantaban los Jugadores cuando clasificaron al Mundial luego de ganarle a los uruguayos, con la música de “secretos de mi almohada” de Leo Matioli.

Acaba de ser entonado por una multitud el Himno Nacional Argentino. Muchos lloran, otros aplauden, otros gritan, y los hay que simplemente esperan.

Este debe ser nuestro día. Acá estamos todos convencidos de eso. La cosa. La cosa es acá y con la Argentina. Acá más que un equipo, más que una hinchada, están presentes ustedes y todo el pueblo argentino.

Con lágrimas en los ojos, me despido de ustedes como siempre con la fe intacta en el Diego, lo jugadores y en todos ustedes que con su energía están aquí presentes.

Testigo de una experiencia inolvidable les mando hoy más que nunca y también en nombre del Cotolengo el abrazo fraternal más grande de un argentino en Sudáfrica. Desde Cape Town Stadium, Ciudad del Cabo, Sudáfrica. ¡Viva la Patria! ¡Vamos Argentina, por Dios!

Jorge De la Reta
¿Qué sentís?
100%Satisfacción0%Esperanza0%Bronca0%Tristeza0%Incertidumbre0%Indiferencia
Opiniones (0)
6 de Diciembre de 2016|19:02
1
ERROR
6 de Diciembre de 2016|19:02
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes