Deportes

Acá están, estos son

Se acabaron las especulaciones: Diego Maradona repetirá el mismo equipo que jugó ante México para el choque contra Alemania.

PRETORIA.- La formación, por primera vez en el ciclo, se repite. La duda está en la temperatura de Lionel Messi, pero no hay que asustarse, llegará. Los futbolistas de la selección ya intuyen, tienen indicios claros de quiénes jugarán. Los buenos resultados acumulados hasta aquí en esta Copa del Mundo se encargaron de agigantar más la convicción. Diego Maradona tiene decidido apostar por los mismos once que superaron los octavos de final a México, pensando en Alemania, mañana, en Ciudad del Cablo, en uno de esos partidos que sirven para marcar el futuro de un equipo. 

Como nunca antes en el Mundial, para la Argentina se viene un encuentro que servirá de fiel termómetro para medir la personalidad, el carácter, el nivel futbolístico y la entereza anímica. Y en este contexto, la elección de Maradona de mantener a los titulares significa que le da una capital importancia al factor anímico. Cualquiera podrá achacarle a este cuerpo técnico su poco apego a los trabajos tácticos y a sus variaciones acerca de lo que más conviene dentro del campo de juego, pero nadie podrá acusar a esta conducción de no poner por encima de todo el fecto "motivación". Evaluó los riesgos y las ventajas de hacer cambios, de nombres y de táctica, y entonces se inclinó por despejar las incógnitas que generó el equipo a pesar de los buenos resultados. "Cambiar el esquema táctico sería un pecado", fueron las últimas explicaciones públicas del DT. 

Una máxima futbolera, de esas que se escuchaban como una sentencia, decía que mantener la misma formación era una virtud. Si un conjunto se mantenía, había logrado la consolidación como equipo. Algo que Maradona no logró en todo el camino a Sudáfrica. De aquel debut frente a Escocia hasta la lista definitiva que está concentrada en Pretoria utilizó 108 jugadores. En Dublín, del 19 de noviembre de 2008, la Argentina formó con Carizzo; Zanetti, Demichelis, Heinze y Papa; Maxi Rodríguez, Gago, Mascherano y Jonás Gutiérrez; Lavéis y Tevez. La compulsiva búsqueda de soluciones salvadoras arrojó al DT hacia un constante ida y vuelta de nombres. Sólo en sus siete partidos de la tan traumática ruta de la eliminatoria ha utilizado a 36 futbolistas, y de ellos, 29 por lo menos fueron titulares una vez (3 arqueros, 10 defensores, 12 volantes y 4 delanteros). 

Los interrogantes que se habían planteado luego del partido con México, incluso en el propio cuerpo técnico, acerca de los rendimientos de Martín Demichelis y de Angel Di María quedaron despejados en la práctica de ayer por la tarde, cuando más que sus confirmaciones la noticia pasó a ser la ausencia de Lionel Messi, afectado por unas líneas de fiebre (ver aparte). 

Hasta aquí, lo hecho por la Argentina y por Alemania fue efectivo. Hay consenso en señalarlos como los equipos con más poder de fuego: son los más goleadores del torneo, con diez y nueve tantos, respectivamente. Se habla de una final anticipada entre dos equipos con eficacia, capaces de ofrecer un buen espectáculo en las dos áreas. Los germanos buscan el arco decididamente y verticalmente, con dos atacantes que se abren camino al gol con mucha facilidad: Klose y Podolski. Es la clase de desafío que le demandará a la defensa una actuación mucho más firme de lo que ha mostrado hasta ahora, especialmente en la zona de acción de Demichelis, cuyo desempeño en el fútbol alemán y su conocimiento de los rivales fue considerado por el cuerpo técnico para mantenerlo entre los titulares. No se pueden regalar más distracciones ante una potencia envalentonada como la alemana. 

Más allá de los nombres, la Argentina debe crecer en la transición del juego y no saltear el mediocampo para que los de arriba busquen el arco rival. El funcionamiento se resiente cuando la zona media no gobierna los partidos. Si no hubo lamentos mayores fue porque el equipo es contundente en la ofensiva y resolutivo en la red, pero el espesor de juego sería mayor si Di María mostrara más protagonismo del que ha dado hasta ahora. En el volante, ahora de Real Madrid, Maradona confía en encontrar el nexo que tuvo Messi en los Juegos Olímpicos de Pekín. Con Mascherano dedicado exclusivamente a la contención, Di María debe ser la carta para potenciar un Messi que juega mucho mejor cuando a su alrededor se plantean distintas opciones de pase. 

Por delante está la clase de partido que le demandará a la Argentina una mentalidad fuerte y un firme convencimiento. Tal vez la explicación de por qué Maradona se inclina por los mismos futbolistas para marcar su destino. 

*Información provista por canchallena.com
Copyright 2010, SA LA NACION
¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
2 de Diciembre de 2016|21:26
1
ERROR
2 de Diciembre de 2016|21:26
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016