Delicias criollas y espíritu solidario

Fundavita organizó un delicioso almuerzo para conmemorar un nuevo aniversario de la creación de nuestra insignia patria. Por supuesto, el fin era recaudar fondos y la presencia de empresarios, políticos y representantes de la sociedad se hizo notar. Aquí, una imperdible galería de fotos y algunas apostillas de la jornada.

Desde el año pasado, Fundavita -Fundación por la vida y contra el cáncer- celebra el Día de la Bandera con un suculento asado, la comida representativa por excelencia de los argentinos que habla de reunión, mesa compartida y anécdotas.

La jornada, organizada a total beneficio de la institución, tuvo lugar en la Bodega Centenario y contó con la presencia de más de 300 personas decididas a pasar un memorable y grato momento y, al mismo tiempo, aportar un granito de arena a los recursos que se aúnan para luchar contra el cáncer.

María Colombi, Gabriela Favre, Mariana Becette, Gabriel Cerroni y Lucas Melián junto a Marcela Scotti -presidenta de Fundavita- con el pequeño Benjamín, Valentina Terranova, Sebastián Mercau y Jésica Iaconis.

La recepción. La cita estaba dispuesta a las 12:30 y conforme iban llegando, los comensales fueron recibidos con variedad de empanadas de carne, queso y pollo, pastelitos y una deliciosa degustación de vinos.

Día ideal. “En un primer momento se pensó recibir a todos en el salón de entrada, por miedo a las jornadas invernales. Sin embargo, el día espectacular y el radiante sol que nos acompañó posibilitó que la acogida se realizara en los jardines del lugar; permitiendo disfrutar los costillares a la vista, una imagen por demás pintoresca”, comentó Julián Bensadón Toso, director de Marketing de Fundavita. 

El vicegobernador y su esposa, los primeros
en llegar a la mesa de las ensaladas.

Un asado para recordar. Luego de que todos estuvieran ubicados en sus mesas, Sergio Gras –conductor del encuentro- explicó que, mientras el asado sería servido por mozos, las ensaladas (múltiples, y muy variadas) se encontraban en mesones y cada uno debía pararse y servirse a gusto. La típica mixta -de lechuga y tomate- estuvo acompañada de platos de verduras asadas, ensalada rusa, vegetales en escabeche, legumbres y choclos desgranados.

Por supuesto, el completo asado fue el que dio que hablar: los chorizos y morcillas, las costillas y el matambre fueron las piezas más elogiadas.

El canto de Los Cerrillanos, el humor mezclado con folclore de Lutherieces y la precisión en la danza del ballet Municipal de Guaymallén amenizaron la reunión.

Sorpresas. Luego de las interpretaciones artísticas, se anunció que en cada mesa había dos platos que debajo tenían pegado un sticker: uno de ellos hacía acreedor al afortunado comensal de un delicioso Cabernet Sauvignon de la Bodega Sastre Burgos; y el otro otorgaba al poseedor una notable serigrafía de Eduardo Hoffmann.

Complicidad. Para terminar la reunión, Sergio Gras y MDZ idearon una propuesta: dejar una foto como registro del compromiso de todos los presentes con la entidad. La consigna fue levantar la mano abierta, simulando aquella que intenta alcanzar un corazón en el afiche de Fundavita, y mantenerla hasta que la imagen haya sido inmortalizada.

De más está decir que la iniciativa fue todo un éxito.

¡Felicitaciones! "A todos los jóvenes que desinteresadamente entregan tiempo y esfuerzo físico para apoyar esta causa, y que han participado en la organización y puesta en marcha de este evento, los reconocemos y les brindamos este fuerte aplauso". Con esas palabras el conductor saludó a los voluntarios y ponderó su importante labor.

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