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Una relación que no puede disimularse

Julio Grondona admitió que el vínculo con los barras se inició en México '86; "Los dirigentes que combaten a los barras terminan mal", dijo.

JOHANNESBURGO.- Existe una coincidencia en la retórica que expresó ayer Julio Grondona y en el testimonio de los muchachos de la Banda de Lomas: la relación con el cuerpo técnico de la selección data desde el Mundial de México. "La relación nace en el '86", dijo el presidente de la AFA en radio Mitre sobre los vínculos entre los barras, en su mayoría de Boca, y Carlos Bilardo y Diego Maradona. 

Sin embargo, unas horas más tarde, el dirigente desmintió conocer a los barrabravas y también negó haber aconsejado a Bilardo y Maradona de no involucrarse con ellos. "Yo no les dije que tuvieran cuidado con los barras. Ayer estuve con ellos y no hablamos ni una palabra del tema. Sí les aconsejé a los dirigentes que están acá que no es bueno involucrarse con ese tipo de gente", manifestó Grondona en diálogo con La Nacion. 

Luis Segura, Juan Carlos Crespi y Noray Nakis son los discípulos que Grondona dispuso para que acompañen al seleccionado en Pretoria. Dos de ellos, Segura y Crespi, fueron víctimas hace dos días de un apriete por parte de los barras, quienes reclamaron dinero, entradas y una charla con Bilardo. Este episodio fue confirmado y reconstruido a partir de tres fuentes vinculadas directamente con el hecho. 

Mañana desembarcará en Sudáfrica otro grupo de barras, en su mayoría pertenecientes a la hinchada de Independiente. La exportación de hinchas tristemente célebres por cometer hechos de violencia es una situación que inquieta a Grondona, a pesar de su discurso ambiguo y evasivo. "Yo nunca tuve relación con los barras. No sé quiénes son. No me preocupa lo que puedan hacer en el Mundial. No es tema de mi competencia, sino de la policía, que debe controlarlos", comentó anoche ante La Nacion. Sin embargo, durante la mañana sudafricana, le dijo a Radio Mitre que los barras tienen "vinculación política" y que "los dirigentes que los combaten, terminan mal". 

La situación abrió una grieta de incertidumbre en los pies de Grondona. El dirigente no deseaba cargar con la preocupación de este tema justo hoy, cuando el comité ejecutivo de la FIFA se reúne para estudiar y analizar los números de la gran industria del fútbol. 

Recuperadas las banderas que se habían extraviado curiosamente entre el equipaje del seleccionado, los barras de la Banda de Lomas se llamaron al silencio y cultivarán el bajo perfil, al menos hasta el debut mundialista. Son 98 hinchas que se mantienen en su retiro urbano, alejados de Pretoria, donde en los próximos días desembarcarán 295 barras de Hinchadas Unidas Argentinas (HUA), la agrupación kirchnerista que reúne a 32 hinchadas del ascenso y 11 de clubes de primera. El panorama está encrespado, más allá de retóricas ambiguas, preocupaciones ocultas y desapariciones furtivas de la escena central. 

* Bilardo se hospeda junto con el plantel. Carlos Bilardo ocupa la habitación número 22 del predio de HPC de la Universidad de Pretoria. Hace dos días, un grupo de barrabravas irrumpió en el hotel Southern Sun, de Pretoria, en busca del secretario técnico del seleccionado, creyendo que se hospedaba allí junto con los tres dirigentes de AFA que acompañan al seleccionado.

 
* Detuvieron a un barra. Un barrabrava de Huracán, que estaba prófugo desde 2004 acusado del crimen de un integrante de la facción rival de esa hinchada, fue detenido en la provincia de San Luis, donde vivía con su familia y había montado una pequeña empresa de insumos de papel, informaron fuentes del Departamento Interpol de la Policía Federal. Se trata de Rubén Alejandro Canella, de 36 años, el único prófugo en la causa por el crimen del hincha Jorge Gil, quien fue asesinado hace seis años durante un enfrentamiento entre facciones de la misma hinchada de Huracán, ocurrido en Mataderos.

 

 

(*) Material provisto por canchallena.com. Copyrigth 2010, LA NACION SA

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