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Atlante, con varios argentinos, se consagró en México

Cuatro argentinos, un venezolano y un camerunés contribuyeron a que el Atlante pusiera fin a una espera de más de catorce años al adjudicarse al título de liga del Torneo Apertura-2007 del fútbol mexicano al vencer a
los Pumas el domingo por 2-1 en el partido de vuelta.

El argentino Andrés Carevic ya había sido atlantista en el Apertura-2003, pero luego se fue al fútbol de ascenso. Regresó cuatro años después, ya naturalizado mexicano, para cumplir labores discretas, pero efectivas en el mediocampo.
  

También proveniente de Argentina, el portero Federico Vilar llegó a México para el Clausura-2003 sin haber conocido la primera división en su país. En la liguilla, específicamente en la final, cerró su arco a piedra y lodo. Alcanzó niveles de ídolo.
  

El gaucho Gabriel Pereyra no lució lo que de él se esperaba en la final, pero llegó a los Potros para reinventarse luego de cinco torneos sin pena ni gloria en el Cruz Azul.
 

Para cerrar la cuota de pamperos, Javier Muñoz desarrolló una liguilla impecable en la retaguardia. En la eliminatoria contra Cruz Azul se recuerda cómo, a pesar de estar en el suelo, metió la pierna oportunamente para evitar la caída de su marco.
 

El venezolano Giancarlo Maldonado llegó como un desconocido y el lunes amaneció como uno de los hombres más queridos de una de las aficiones más añejas del balompié azteca. Tuvo un torneo redondo. Anotó desde el primer minuto en su debut en México y anotó con serenidad el primer gol de la final.
  

Un caso excepcional es el del camerunés Alain Nkong, quien fue aceptado por los Potros ya cerca del cierre de registros. Ya sea como titular o relevo casi siempre dio soluciones en la cancha.
  

Por los Pumas no se puede pasar por alto la labor de su tridente argentino compuesto por Rubens Sambueza, Ignacio Scocco y Esteban Solari.
  

Sambueza tuvo un buen primer tiempo en el juego de vuelta de la final pero físicamente terminó fundido. Scocco buscó insistentemente el arco, pero no tuvo el tino que le había acompañado en la fase final y fue incapaz de vencer a Vilar. Solari dejó de ser el goleador del torneo regular, pero en general fue una grata revelación en el torneo. Jugó todos los minutos de los 23 partidos que sostuvieron los Pumas.
  

Los sobrevivientes del bicampeonato de 2004, el paraguayo Darío Verón y el brasileño Leandro Augusto, se quedaron con ganas de celebrar su tercera coronación en México.
  

Verón había dejado de ser titular por una lesión muscular, pero regresó para la final. Estuvo bien, pero poco había que hacer ante las genialidades con que Atlante ganó el título.
  

Leandro Augusto fue un auténtico motor para Pumas. Puso el pase para el gol de Pumas en la vuelta pero tuvo que abandonar el juego lastimado, a 15 minutos del final, y el equipo lo echó de menos al perder control sobre la pelota.
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