Un almuerzo encantador para promocionar los Caminos del Vino

Para fomentar el enoturismo, Bodegas de Argentina, la Cámara de Hotelería de Mendoza y Bodega Chandon organizaron un encuentro para invitados especiales. La casa, además, aprovechó para presentar su nuevo "Wine Visitor's Place". En la nota, no te pierdas la galería de fotos, el menú, y mucho más.

Organizados por la Cámara de Hotelería de Mendoza y Bodegas de Argentina, este mes se cumplieron dos años de los almuerzos que tienen por objetivo la promoción de los Caminos del Vino en la provincia.

Estos encuentros “han ayudado a difundir y popularizar el recorrido por esta ruta vitivinícola: la chance de descubrir muchas bodegas, conocer los secretos de la elaboración del vino, disfrutar los espléndidos paisajes y pasar una jornada diferente.

La posibilidad de realizar enoturismo es una propuesta no sólo para los visitantes de la provincia, sino también para todos los mendocinos, quienes -a veces- tienen el pensamiento erróneo de que no pueden acceder por considerarlo oneroso o demasiado inaccesible”, explicó Soledad Andreu, la responsable de Comunicación de Bodegas de Argentina.

Muy top. Victoria Montero, Juan Pablo Vallone y Dolores Montero pasearon por los jardines de Chandon.

Delicia sin discusión. Un trago a base de mango,
ananá, hielo picado y espumante Chandon.
 

La bodega anfitriona. En este caso, Chandon fue la que recibió a los invitados en sus instalaciones. La casa, ubicada en Agrelo, reformuló hace poco su centro de visitas y fue allí donde organizó el distendido almuerzo en el que se sirvieron diferentes platos: la sopa crema de calabaza y las variedades de deliciosas empanadas (de chorizo y portobello y de chivo) fueron las más alabadas. ¿El postre? Mousse de chocolate blanco y mango y el clásico budín de pan, con reducción de Malbec.

El espumante, infaltable. Extra Brut y Brut Nature fueron las dos exquisitas variedades de la bebida espumosa  que acompañaron de manera ideal a cada uno de los pasos gastronómicos. A la hora de los postres, las mismas variedades sirvieron de base para la elaboración de cócteles a base de frutas que cada invitado no pudo dejar de probar.

Sobre el centro de visitas. Este espacio existe en la bodega desde 1992, “en un momento en que había muy poco enoturismo en la Argentina”, expresó el director regional de Chandon, Hervé Birnie Scott, quien hizo comentarios sobre las modificaciones realizadas: “Era un edificio con mucha luz, y resguardando aspectos de la construcción, se hacía necesario aggiornarlo, hacerlo más grande”.

El ambiente era prácticamente una réplica de L’Orangerie, un lugar que Maison Moët & Chandon tiene en Épernay, sitio ya mítico de la Champagne francesa. Era el sitio en donde se guardaban las naranjas en el invierno y por ello tenía una construcción especial, con lugares para el acopio y una iluminación fuerte para protegerlas del frío.

En el transformado centro de recepción de Agrelo se conservan parte de las cualidades del edificio de Epernay, pero se lo ha modernizado para cobijar y brindar mejor atención a turistas y locales.

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