"Tener lo que se tiene" es "El Libro Argentino 2009"

El Jurado de Crítica 2010 eligió hoy esta obra de la poeta Diana Bellessi para quedarse con "Premio al Libro Argentino 2009", en medio de la Feria del Libro que se está llevando a cabo en Buenos Aires y del cual forma parte la editora del MDZ, Patricia Rodón.

Esta tarde se entregó el "Premio al Libro Argentino 2009", que se otorga a un libro de cualquier género de creación literaria (novela, cuento, poesía, ensayo, testimonios, biografía, autobiografía o memorias).

El mismo recayó en "Tener lo que se tiene", de la autora Diana Bellessi y Adriana Hidalgo Editora.

El galardón tiene una sola categoría, la de Premio de la Crítica. El autor del libro premiado, recibirá  $ 5.000 (cinco mil pesos) y un diploma, en tanto el editor respectivo se hará acreedor de una plaqueta recordatoria.

El Jurado estuvo presidido por Danilo Albero y formado por los escritores y críticos literarios Canela, Thelma Luzzani, Cristina Mucci, la mendocina Patricia Rodón, Vicente Battista, Oche Califa, Albino Dieguez Videla, Ezequiel Martínez, Sergio Olguín, Guillermo Piro, Victor Redondo, Máximo Soto y Máximo Tomas.

Así, la tarea que Rodón compartió con sus pares, críticos especializados y catedráticos de literatura, fue dirimir cuál fue el mejor libro del año pasado, impresos (en primera edición) desde el 1 de enero de 2009 hasta el 31 de diciembre de 2009.

La autora
Diana Bellessi nació en Zavalla, provincia de Santa Fe, Argentina, en 1946. Estudió filosofía en la Universidad Nacional del Litoral, y entre 1969-75 recorrió a pie el continente. Durante dos años coordinó talleres de escritura en las cárceles de Buenos Aires, experiencia encarnada en el libro Paloma de contrabando (1988).

Ha publicado: Destino y propagaciones (1970); Crucero ecuatorial (1981); Tributo del mudo (1982) –estos dos últimos reeditados en un solo volumen en 1994–; Contéstame, baila mi danza (selección y traducción de poetas norteamericanas contemporáneas, 1984 –reeditado en versión ampliada en 1995, bajo el nombre de Diez poetas norteamericanas); Danzante de doble máscara (1985); Eroica (1988); Buena travesía, buena ventura pequeña Uli (1991); Días de seda (selección y traducción de poemas de Ursula K. Le Guin, 1991); El jardín (1993, reeditado en 1994); Colibrí, ¡lanza relámpagos! (poemas escogidos, 1996); Lo propio y lo ajeno (un libro de reflexiones, 1996); The twins, the dream (libro a dos voces con Ursula K. Le Guin, 1996); Sur (1998); Gemelas del sueño (con U. K. Le Guin, 1998); Leyenda (poemas escogidos, 2002); Antología poética (2002); Mate cocido (2002); La rebelión del instante (2002); Desnuda y aguda la dulzura de la vida (selección y traducción de la obra de Sophia de Mello Breyner Andresen, 2002, editado por Adriana Hidalgo).

En 1993 le fue otorgada la beca Guggenheim en poesía, y en 1996 la beca trayectoria en las artes de la Fundación Antorchas.

Sobre la autora

Toda la poesía de Diana Bellessi se tensa en su propia donación; afirmada en la inmediatez de la mirada hacia el esplendor de las formas, incluye el ideal de una oralidad de lazos comunitarios. Articula asimismo un pensamiento crítico de enorme coherencia con una marcada impronta social de un modo completamente novedoso. No es la ilusión referencial ni documental lo que la anima, sino la capacidad lírica de ver el mundo en el arrebato de una gracia del lenguaje. Cada libro indaga aspectos que el anterior había previsto pero no agotado. Algo gime en estos poemas, algo de cristal herido, de sangre seca, de boca del cieno. Esta pobreza herida es la materialidad humana que recorre el libro. A la vez, su poesía es pacientemente dulce, poblada de diminutivos, de resabios del habla, apócopes de la intimidad popular en el seno de versos frágiles que esplenden, rítmicos, cantados, donde esta riqueza ya no está vedada. Sus poemas siempre recuperan una circunstancia, por ínfima que sea, y ese gesto constante que tendrá varias veces su apoteosis, vuelve a hacerse presente en su último libro, Tener lo que se tiene. En el paisaje, la autora ejerce otro destronamiento del egotismo. Si en su poética hallamos una utopía del habla, también percibimos una ética de la mirada: el ojo de Bellessi no ve las cosas como objetos sino como rostros vueltos hacia su atención, y esto produce un tipo de saneamiento de la visión, una “regeneración” del vínculo del sujeto con lo real. Allí habita y condensa su hábito: mirar, hablar lo mirado en el poema, ser mirada y hablada en el lenguaje desde esa condición mortal que le da, a la poeta y a todas las criaturas, su lugar en el mundo.

Jorge Monteleone

 

Opiniones (0)
7 de Diciembre de 2016|17:15
1
ERROR
7 de Diciembre de 2016|17:15
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes