Deportes

Portan apellido y ya se ponen la camiseta nacional

Herederos de la generación dorada, ya integran el seleccionado nacional e intentan emular a sus padres: Quiroga, Weber, Conte, Castellani y Uriarte. Sus historias.

El orgullo de padre supone una experiencia indescriptible con palabras. Sin embargo, los referentes de la generación dorada del voleibol argentino pretenden explicar un fenómeno de este deporte en la selección nacional con la aparición de jóvenes con apellidos ilustres: Rodrigo y Gonzalo Quiroga, Martín Weber, Facundo Conte, Iván Castellani y Nicolás Uriarte. 

La consagración de la selección menor en el último sudamericano de menores en Venezuela marcó un hito con el título invicto sin ceder ningún set y un triunfo categórico frente a Brasil. En ese equipo Gonzalo Quiroga, distinguido como el jugador más valioso del torneo, y Martín Weber, elegido como mejor líbero, volvieron a escribir un nuevo capítulo de esta novela titulada "Los hijos de". 

Gonzalo, junto con su hermano Rodrigo, son hijos de Nito Quiroga y sobrinos del legendario Raúl. El jovencito sanjuanino de 17 años toma con total naturalidad este escenario, y en diálogo con La Nacion explica: "El apellido no lo tomo como una presión sino como una ventaja, porque uno ya sabe cómo viene la mano con la experiencia de toda la familia (hermano, padre, tío). 

Su padre Daniel, temperamental referente del voleibol de la provincia y ex integrante de la selección en los años 80, explica su sentimiento: "Si tuviéramos una continuidad en el país, todos los padres podríamos comunicarles a nuestros hijos lo que sabemos. Los míos son comunes y silvestres, pero están exprimidos a la máxima expresión. Hay una herencia congénita que no podés desconocer. Los pibes nacen con más facultades después que uno ha saltado como un canguro durante tantos años". 

Por su parte, Rodrigo (23 años), hijo mayor de Daniel y actual capitán de la selección mayor, destaca la importancia de tener referentes dentro de la familia: "Todos han contribuido en mi formación y me permite llevar con naturalidad todo lo que me está pasando en mi carrera y con la camiseta de la selección". 

Rodrigo, tras ser el único argentino que disputó la liga A1 de Italia en la última temporada con el club Vibo Valentia, viajó a Irán para participar de los playoff con el Kale, con el que consiguió ayer el pasaporte a semifinales. 

Desde Buenos Aires, su tío Raúl, uno de los máximos referentes históricos del equipo nacional, también brinda su punto de vista: "Es fácil de explicar. Pero hay una diferencia entre los hijos de..., porque en sus familias se respira voleibol y tienen un plus sobre el resto. Los chicos toman ese ejemplo. En mi casa no se habla de otra cosa que no sea voleibol, pero muchas veces le digo a Rodrigo que tuve la posibilidad de irme de San Juan a jugar al exterior a los 16 años, que hay que tratar de sacarle al voleibol muchas más experiencias de vida". 

En este sentido, Daniel y su esposa Mabel decidieron que Gonzalo viaje a los Estados Unidos becado por la UCLA de Los Angeles para estudiar una carrera y además continuar con su preparación para el voleibol de alto rendimiento. "Además de los conocidos, todo el resto de mi familia también juega al deporte: mi vieja jugó en la selección sanjuanina y mi hermana Guadalupe (15 años) estuvo preseleccionada en el equipo argentino menor y hay que ver el destino de ni hermanito menor, Tomás (12 años)", aclara el último campeón sudamericano de menores que además ya había conseguido el año pasado el tercer lugar en el Mundial de la categoría en Italia. 

Weber, un apellido sinónimo del voleibol: "El orgullo de ver a mi hijo con la camiseta de la selección argentina no se compara con ningún logro que haya conseguido como técnico ni como jugador", enfatiza Javier, al tiempo de hablar de su hijo Martín, reciente líbero titular de la selección menor campeona en el Sudamericano de Venezuela. 

Su hijo, todavía con mucha emoción, relata sus sentimientos de color celeste y blanco: "Llevar el mismo apellido podría ser una mochila, pero no influye en mi juego porque el que entro a la cancha soy yo. La primera vez que agarré la camiseta de la selección con el número 12 y me di cuenta que era mía fue una sensación mágica que nunca imaginé. Vestirla y salir campeón invicto sin perder siquiera un set era toda una alegría junta". 

El técnico de la selección fue al aeropuerto de Ezeiza a recibir a su hijo con lágrimas: "Jugué más de 20 años en la selección y 11 sudamericanos. Nunca lo pude ganar. No puedo explicar la felicidad que siento de que Martín haya podido escuchar el himno que se toca para los campeones en su primera competencia". 

A esta novela de los hijos de..., hay que agregarle capítulos como el que vivió Hugo Conte, que salió campeón con GEBA de la A2 en 2007 junto a su hijo Facundo y su sobrino Martín con su histórico compinche, Waldo Kantor, como entrenador. Luego se dio el lujo de dirigir a su hijo en la A2 italiana en el Catania y repetir esta temporada en Bolonia junto con otro hijo de..., Nicolás Uriarte. 

Daniel Castellani, actual entrenador de Polonia y ex técnico de la selección argentina, también se une a esta movida con Iván como ex integrante del equipo nacional de menores en el Mundial de Italia del año pasado y jugador de UPCN en la última liga. 

"Si no me pide consejos, no se los doy. Primero es mi hijo y luego un jugador de voleibol", explica Daniel, aunque aclara: "Nada se compara con ver a tu hijo jugar con la camiseta del equipo de tu país". 

Por último Morena Martínez, que jugó toda esta temporada en la selección juvenil femenina de la Argentina durante la Liga es hija de Esteban Mono Martínez, uno de los máximos referentes argentinos del beach voley, mientras que Santiago Orduna es el único jugador de la selección que tuvo el privilegio de ser dirigido por su padre Guillermo durante el ciclo 2006-2007, cuando fue asistente de Jon Uriarte. 

Historias mínimas que generan un gran relato sobre los hijos del voleibol, una novela que cada vez suma más capítulos y convierte al futuro de este deporte en una continuidad del pasado con un presente prometedor. 

• La Argentina, al frente del ranking mundial

La Argentina ocupa desde el año pasado el primer lugar en el ranking mundial de selecciones juveniles y menores masculinos. Entre los mayores, el equipo que conduce Javier Weber se mantiene entre los diez mejores del mundo.

Fuente: Canchallena

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3 de Diciembre de 2016|01:17
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