Volcanes en Islandia y en Mendoza: bombas de tiempo

Ante la erupción del volcán bajo el glaciar Eyjafjallajoekull en Islandia que ha paralizado a Europa, la vulcanóloga Patricia Sruoga explica las causas de este fenómeno y aconseja que Mendoza debe estar atenta a sus volcanes activos.

El volcán bajo el glaciar Eyjafjallajoekull en Islandia  entró en erupción dos veces este mes lanzando una nube de ceniza de 16 kilómetros a la atmósfera, cenizas que volaron hacia Europa provocando el caos aéreo debido a la suspensión de miles de vuelos.

Sólo ayer se cancelaron 20.000 ya que una veintena se países se vio obligada a cerrar sus respectivos espacios aéreos debido a que la ceniza volcánica puede paralizar los reactores de los aviones y causar una catástrofe.

Además, las potentes corrientes de agua provenientes del deshielo del glaciar produjeron numerosas inundaciones en la zona y hasta el momento 800 personas fueron evacuadas de sus hogares. La última erupción volcánica bajo el glaciar fue el 20 de marzo. Una anterior se inició en 1821 y duró dos años.

Debido a la crisis, algunos tejidos de trasplantes que podrían salvar vidas no han llegado todavía a los pacientes, y otras operaciones debieron ser canceladas porque los cirujanos están varados en el extranjero. Asimismo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), personas con problemas respiratorios pueden resultar afectadas una vez que la nube con su carga de partículas caiga a tierra, por lo que exhortó a tomar precauciones. La precipitación de la nube afectará también la vida animal y la actividad en los campos, como ya comenzó a suceder en los PaÍses Bajos.

La nube volcánica llegó ayer a la costa canadiense, aunque no se espera que se adentre en América del Norte. Ayer se difundió un mapa con una línea roja que mostraba la columna de humo a 6.000 metros de altitud. La nube, cuya densidad es difícil de establecer, cubre gran parte del norte de Europa y se extiende al oeste sobre el Atlántico y al este sobre Rusia.

Este año han despertado los volcanes Turrialba de Costa Rica y Tungurahua de Ecuador; las zonas aledañas a los volcanes chilenos Llaima y Chaitén fueron declaradas en alerta roja debido al terremoto del 27 de febrero y al consecuente incremento de los sismos en la zona.

Ante este escenario, consultamos a la vulcanóloga Patricia Sruoga, científica del CONICET que ya nos había adelantado que los volcanes son“bombas de tiempo”, “leones dormidos que un día pueden despertar".  Y que en Mendoza, debido a los centenares de volcanes que nos rodean, “hay que estar atentos a la evolución de los volcanes activos e incrementar las tareas de cooperación y capacitación de los organismos de Defensa Civil”.

Estupenda fotografía aérea del volcán bajo el glaciar Eyjafjallajoekull.

Un volcán que paraliza a Europa

Respecto de las causas de la erupción del volcán bajo el glaciar Eyjafjallajoekull, de Islandia, la especialista argentina especifica que “Islandia es un caso único en el planeta, desde una perspectiva netamente geológica. Debe su origen a una combinación completamente inusual de fenómenos. Por un lado es el único lugar donde emerge la dorsal mesoatlántica, que normalmente permanece sumergida a 4.000 metros de profundidad, y además allí se localiza una “pluma mantélica”, también conocido como hot spot o punto caliente, similar a Hawaii o Galápagos. Estos dos fenómenos resultan en una producción excepcionalmente elevada de magma basáltico. Islandia es una isla volcánica por naturaleza desde su formación hace 15 millones de años, con gran cantidad de sistemas volcánicos activos. Se tiene registro de que se han producido allí entre 20 y 25 erupciones en cada siglo en tiempos históricos, o sea, en los últimos 1.100 años. Otra particularidad es la interacción del magma con los glaciares y el agua de fusión de los mismos”.

La científica destaca que “un volcán ubicado bajo un glaciar tiene características especiales, ya que el magma interactúa con el hielo y da lugar a productos volcánicos característicos”.

El del volcán bajo el glaciar Eyjafjallajoekull es la segunda vez que entra en actividad en menos de un mes y tiene antecedentes recientes en términos geológicos ya su última erupción tuvo lugar hace doscientos años. “En la presente erupción es posible reconocer dos fases: la primera que comenzó el 20 de marzo de este año  de estilo efusivo, con emisión de  “cortinas” y coladas de lava y la segunda que comenzó el 14 de abril de carácter explosivo con formación de una columna eruptiva de 8 kilómetros de altura y emisión de una pluma de ceniza que se dispersó por el norte de Europa. La última erupción documentada es de diciembre de 1821. Comparando con otros volcanes de Islandia (Askja, Hekla, o su vecino Katla) su frecuencia eruptiva es menor”, analiza la experta.

Sruoga descarta categóricamente que la actividad del Eyjafjallajoekull pueda estar relacionada con los sismos recientes que se han producido en Europa. Y se muestra precavida a la hora evaluar las consecuencias de esta erupción. “Es prematuro evaluar los impactos ambientales. En este momento se está monitoreando la dispersión de la nube y del volumen de SO2 inyectado en la atmósfera, el cual podría  llegar a producir lluvia ácida bajo determinadas condiciones.  Además, la presencia de otros gases como el F pueden causar efectos nocivos, aunque estarían limitados a las cercanías del volcán”, explica.

La vulcanóloga especializada en el sistema Planchón-Peteroa y en el Maipú, señala que ante la lluvia de cenizas “las personas más vulnerables son aquellas con problemas respiratorios como asmas y afecciones pulmonares o alergias, pero no la ceniza en sí misma no presenta toxicidad, salvo que contenga cristobalita abundante con tamaños inferiores a 4 micrones”.

Lo que sí puede provocar la lluvia de cenizas de esta magnitud es un descenso de la temperatura en las zonas afectadas ya que “la ceniza en suspensión y el SO2 pueden producir un “velo” atmosférico y provocar disminución en la radiación solar y descenso de la temperatura”, afirma Sruoga.

Y señala los antecedentes históricos de erupciones volcánicas que ennegrecieron el cielo de Europa. “En 1815, la erupción del volcán Tambora, en Indonesia, afectó el Hemisferio Norte y provocó lo que se conoce como el “año sin verano”, debido al descenso de temperatura provocado por la erupción. Otro ejemplo es el de Laki, Islandia, en 1783. En este caso no hubo emisión de ceniza porque la erupción fue de tipo efusivo, es decir que sólo se derramaron coladas de lava muy extensas. La erupción duró ocho meses y en Europa se registraron nieblas muy densas debido a la presencia de abundante SO2 en la atmósfera y descensos marcados de temperatura (4 °C). La hambruna en Islandia diezmó seriamente la población”, puntualiza.

Ante el derretimiento de los hielos del glaciar debido al súbito incremento de la temperatura, la científica explica que “se forman flujos de barro de gran poder destructivo, denominados jokullhlaups similares a los lahares en Indonesia. Tienden a encauzarse en los ríos y arrastran todo a su paso, constituyendo el peligro volcánico más importante para las zonas más alejadas”.

Ante la afirmación de algunos expertos europeos que aseguran que la erupción del Eyjafjallajoekull puede prolongarse varias semanas, Sruoga prefiere ser prudente ante la posibilidad de predecir la duración de una erupción y lo argumenta al sostener que “predecir la duración de la erupción es la tarea más difícil que enfrentan los vulcanólogos debido a que los fenómenos internos de la Tierra se conocen en forma limitada y de manera indirecta”.

En Chile han declarado alerta amarilla en las localidades cercanas a los volcanes Llaima y Chaitén debido al incremento de los sismos en la zona. Al consultar con la científica si en Mendoza se debería hacer lo mismo, la experta aduce que “no necesariamente, pero hay que estar atentos a la evolución de los volcanes activos en el país vecino e incrementar las tareas de cooperación y capacitación de los organismos de Defensa Civil”.

Patricia Rodón

Opiniones (0)
11 de Diciembre de 2016|04:59
1
ERROR
11 de Diciembre de 2016|04:59
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic