El misterio de quiénes fuimos en vidas pasadas

¿Tenemos un alma? ¿Qué es? ¿Es energía? ¿Es inmortal? ¿Tiene historia? ¿Hemos vivido otras vidas? ¿Existe la reencarnación? ¿Cómo funciona? ¿Por qué no las recordamos? Una experta mendocina en terapia de vidas pasadas da las respuestas.

A veces soñamos que conocemos perfectamente una ciudad a la que nunca hemos viajado o albergamos un miedo inexplicable ante una situación inocua en sí misma. Otras veces un escalofrío nos recorre el cuerpo ante el canto de un pájaro o una imagen casual nos paraliza por completo. En otras ocasiones es un olor el que se impone en nuestra mente o un dolor errante el que nos estremece sin causa aparente ni motivo clínico.

El vago rumor de otras voces en nuestra garganta, imágenes de otras vidas en otras épocas pero que sentimos como nuestras, otros idiomas que tropiezan en nuestra lengua, arbitraria curiosidad por ciertos momentos de la historia, pasión por ciertos paisajes.

Estas vivencias, cercadas por la psicología y asediadas por el escepticismo, suelen doler, molestar e interrogar sin pausa a muchas personas que no encuentran en las terapias tradicionales una respuesta.

Y preguntas, miles de preguntas. ¿Tenemos un alma? ¿Qué es? ¿Es energía? ¿Es inmortal? ¿Hemos vivido otras vidas? ¿Existe la reencarnación? ¿Cómo funciona? ¿Por qué no las recordamos?

De ahí, la propuesta creada por el psiquiatra Brian Weiss, quien con la terapia de vidas pasadas (TVP) ofrece una mirada diferente para responder estos interrogantes. “Todo está conectado. Las almas no tienen raza, religión, sexo o nacionalidad; son almas, una forma pura de energía amorosa”, escribe. Desde la perspectiva de que “somos seres espirituales viviendo una experiencia humana” su propuesta resulta cautivadora para millones de personas en la cultura occidental.

En competencia con la psiquiatría y la psicología pero abrevando en ellas, más cerca de Jung que de Freud, la terapia de vidas pasadas procura aliviar a las personas de una dolencia física o psíquica a través del recuerdo de las vidas anteriores mediante la hipnosis.

En nuestro país hay alrededor de cien profesionales que han tomado la opción de Weiss y la ejercen en sus consultorios. Estos psicólogos se forman con José Luis Caboulli en Buenos Aires, quien tiene una escuela a la que concurren especialistas de toda América Latina.

Éste explica que “la TVP es una técnica transpersonal que consiste en traer a la conciencia habitual las experiencias traumáticas ocultas de esta vida y de existencias anteriores y que desde la sombra del subconsciente están perturbando nuestra vida actual, para trabajarlas terapéuticamente”.

Y la define como “una terapia del alma porque los dolores están en el alma y es el alma lo que hay que sanar. La causa de todo dolor psíquico, de todo comportamiento y de toda actitud equivocada radica en el alma”.

La TVP en Mendoza

“La terapia de vidas pasadas consiste en una hipnosis controlada, pero no es la hipnosis en la que se pierde la conciencia plena de lo que se está haciendo. El paciente es alertado previamente de que estará plenamente consciente durante el proceso. Puede transitar con mayor o menor nivel de concentración en el trabajo que está haciendo, pero si necesitara ir al baño, por ejemplo, puede levantarse, ir y volver a la regresión”, explica la psicóloga Lidia Boero, una de las dos profesionales mendocinas formadas con José Luis Caboulli.

Boero, desde una sólida formación psicoanalítica, señala que siempre advierte sobre este punto porque los pacientes tienen temor de  perder el control de sí mismos, cosa que no ocurre.

“En realidad es una hipnosis que tiene que ver con la concentración, semejante a cuando se toma el auto y se llega al trabajo y no se tiene demasiada idea de cuál fue el trayecto que hizo porque se estaba pensando en lo que estaba por hacer. La regresión no es más que esto, este es el nivel de hipnosis en el cual se trabaja”, apunta la psicóloga que destaca el alto nivel de exigencia académica, teórica y práctica, que demanda el estudio de la terapia de vidas pasadas.

A propósito de esta formación, Boero relata que se inició en Mendoza “con Mirta Navarrete y luego las dos nos conectamos con Caboulli e hicimos esta formación especializada. En Mendoza hay sólo dos personas formadas psicoanalíticamente en TVP, Mirta Navarrete y yo”.

Boera cuenta que su formación fue psicoanalítica y destaca la labor de su terapeuta, un reconocido psiquiatra mendocino. “Arturo Sabez fue absolutamente constructivo en mi vida y yo le sigo mandando pacientes. Mi formación como psicóloga está en el psicoanálisis kleiniano que trabaja con la transferencia. Trabajar con transferencia es trabajar con el vínculo y con la vivencia que el vínculo provoca en el aquí y en el ahora del vínculo conmigo. Es utilísimo, se sale de muchísimos temas, hay gente a la que le ha ido muy bien con estas terapias y no necesita nada más. Pero hay gente siente que hay algo más, que necesita algo más porque hay cosas a las que no llega”.

“Alguien que nos manda muchísimos pacientes es Brian Weiss. Hay mucha gente que llega diciendo `leí tal libro de esta persona y me parece que a mí me pasa algo y quisiera revisarlo´”, admite la terapeuta.

Regresión y sanación

Boero desgrana los puntos básicos de la TVP: “Cuando el paciente en regresión, a la cual se puede entrar a partir de diferentes estímulos, se puede hacer una inducción o abordar directamente el síntoma. Por ejemplo, el paciente dice que tiene un dolor en la boca del estómago, bueno, muy bien, entremos por el dolor en la boca del estómago. Una vez que el paciente entra aparecen determinadas imágenes y a partir de ellas se trabaja y se lo lleva a la situación de una de esas imágenes. Por ejemplo, si ve que le clavan un cuchillo, decimos, vamos al momento anterior a que te clavaran el cuchillo”.

“En este momento sí la técnica se parece a la hipnosis como en general se la conoce. No obstante, la imagen aparece, la historia se arma con presente, pasado y futuro, personajes, ambientación. A veces el paciente puede determinar la época, el país, la vestimenta que lleva. Todo esto le da mucho colorido a la técnica y muchas veces estos últimos aspectos desplazan el objetivo real que tiene esta terapia”, argumenta la experta.

El objetivo real de esta terapia es la sanación, no la curación. “No se trata de la supresión del síntoma dejando intacto el origen de la enfermedad. Sino que es una sanación en el sentido de que se va al fondo del alma y se puede entender la experiencia que originó esa sintomatología o esa enfermedad. Obviamente que si el órgano está dañado, no es tanto lo que puede remitir con una regresión, pero sí a una situación que sea precursora de la enfermedad. Por ejemplo, si una persona que tuvo un cáncer y se curó hace una regresión es muy posible que el cáncer remita eternamente”, afirma Boero, para quien “la regresión es una experiencia fuerte, interesante y linda, pero muy fuerte”.

Más allá de la palabra

La psicóloga expone que, en general, el motivo de consulta de la gente se produce  porque empiezan a sentir que necesitan una experiencia que vaya más allá de la palabra. “La palabra ordena, permite diferenciar, discriminar, hay muchas cosas que se resuelven, se puede crecer, pero hay una instancia que no tiene salida a través de la palabra, que no conecta con la palabra”, indica la experta.

Otro motivo de consulta son las fobias, ante las cuales Sigmund Freud reconoce que el psicoanálisis está en deuda. “Las fobias, los temores, están instalados en una instancia que no es mental, no es en la palabra. Uno puede hablarle durante horas a un paciente diciéndole que no le va a pasar nada en un ascensor, pero un miedo va más allá de la palabra porque es irracional. Esta técnica también es irracional y en la medida que se la experimenta la sanación se va provocando sin que medie la intelectualización. La desaparición de los síntomas se va dando a medida que transcurre el tiempo”, desarrolla Boero.

Para explicitar este concepto la psicóloga recurre a un trabajo de Illya Prigogine, Premio Nobel de Química en 1977, sobre teorías disipativas, donde dice que si se somete un cuerpo o un objeto a una cantidad de energía mayor que la que lo sustenta, se desarma. Y que nuevamente se va a rearmar en una instancia superior.

“Esto es lo que ocurre con la regresión. El sujeto le pone conciencia al `cuento´ que tiene guardado y a través del cual está viendo la realidad, al cuento que está instalado en él, que ve como a través de un papel celofán y que está recargando la realidad actual con una situación traumática del pasado. Si el sujeto pone en conciencia que este cuento es el elemento de más energía a la cual los seres humanos accedemos, lo desarma. Así, este cuento que está cristalizado en la conciencia se desarma, esa energía queda libre y se orienta hacia un objetivo superior. Este sería realmente el recurso terapéutico, hacer consciente lo inconsciente. No más que lo que hacemos con cualquier otra terapia”, elucida la psicóloga.

Vidas pasadas

Respecto del término cuento, Boero explica que se refiere a cuentos porque lo único que es verdaderamente comprobable, a su criterio, “es que el alma tiene historia. Es que hay una historia guardada en el alma. Eso es lo único objetivamente comprobable. Ahora si son vidas pasadas, cabe preguntarse desde qué perspectiva son vidas pasadas, es decir, cuál es el concepto de tiempo que vamos a emplear para hablar de vidas pasadas. Cabe preguntarse dónde está alojado, dónde está existiendo este cuento que hoy tiene actividad y participación en nuestra realidad. ¿Son simultáneas, estamos desdoblados? Se pueden decir muchas cosas al respecto. Pero lo que es realmente interesante es lo que ocurre con el paso de las regresiones”.

Pero, ¿cuáles son los niveles de comprobación para una historia que sólo podemos comprobar en hipnosis? Boero es categórica en su respuesta: “Son comprobables en tanto que son una vivencia. Cuando el paciente entra en una regresión entra desde distintos lugares y no siempre son iguales. Se pueden hacer muchas regresiones y no se siente siempre lo mismo, pero hay momentos, en una regresión en que si estás arriba de un caballo, sentís en el cuerpo el calor, el cuerpo, el olor, el movimiento del caballo y todos los elementos que intervienen en la escena. Es una vivencia con tantas certezas como la que estoy teniendo en este momento con vos”.

La experta explicita que se puede volver a todas las vidas pasadas que se quiera. “Se trata de regresiones salteadas, de vivencias diacrónicas. No necesariamente se sigue un orden cronológico porque las vivencias no tienen un orden cronológico”, dice.

La psicóloga indica que “el dejá vù, la sensación del aquí ya estuve es diferente. Freud dice que el dejá vû es la superposición de diferentes planos y que la conciencia hace una síntesis y dice esto ya lo viví. Pero cuando un dejá vû no responde a una vida pasada no se tiene este nivel de certeza. En cambio, si yo viajo a un lugar determinado y siento un conjunto de cosas, lo siento en el cuerpo, me provoca emociones, tensiones y hasta se puede tener síntomas, esto es otra cosa que puede tener que ver con una vida pasada”.

“Esta técnica no se presta a juegos. Esta es una experiencia que reclama legitimidad, la vivencia que se tiene es la vivencia que el paciente necesita tener. Es difícil a veces para el paciente conectar el aquí y el ahora con la experiencia que tiene en la regresión y ese es el trabajo terapéutico posterior. Es decir, el regresar, el ir atrás descarga y alivia la vivencia actual, hace que sea menos pesada la vivencia actual y que sea, justamente, actual, no que esté recargada por ese pasado. Ninguna regresión aparece si no estuvo disparada por una situación actual”, arguye la terapeuta.

Fantasía y realidad

¿Cómo se diferencia la fantasía del paciente de este relato de otra vida? Boero apunta que el terapeuta se da cuenta. “Si un paciente no está en regresión y está haciendo una experiencia simbólica esto tiene características muy diferentes a la regresión. Y puede estar haciendo esta experiencia simbólica solo, no a través de la técnica de la imaginación dirigida. La regresión tiene características particulares. Además, el terapeuta tiene haber hecho él mismo muchas regresiones puesto que no podría comprender lo que sucede si no tiene una vivencia profunda de lo que está haciendo. Yo he hecho muchísimas regresiones y las sigo haciendo. Y siempre que me levanto del diván dudo de si lo que hice fue una regresión o si me lo imaginé, y me sigue pasando y hace doce años que practico esto como terapeuta y como paciente”.

Ante la pregunta de por qué sucede esto, la psicóloga explica que “la actividad del cerebro izquierdo está desconectada de la actividad del cerebro derecho. En nuestra cultura estamos acostumbrados a pensar que la imaginación sirve para la creatividad artística o para perder el tiempo y no estar concentrado en lo que se tiene que hacer. En realidad la imaginación es la función del alma, es la función psíquica del alma en esta instancia. Lo que pasa es que el cerebro izquierdo no la valida como real, no estamos formados para eso”.

Aunque el término alma puede tener una connotación religiosa para algunas personas, para Boero implica otra cosa. “Cuando a una persona le cortan una pierna y lo mismo le pica esa pierna, lo que le pica es el cuerpo sutil. Cuando la ciencia no toma como válidos estos elementos, creo que se cae en una actitud necia. Existen siete réplicas del cuerpo sólido. Por ejemplo, quien trabaja con acupuntura trabaja con el cuerpo sutil, no trabaja con el cuerpo sólido. Cuando hablo de esto, para sintetizar el tema de los cuerpos sutiles, les llamo alma.

La psicóloga destaca el papel de las fotos Kirlian, “con las cuales se puede analizar lo que está ocurriendo en el cuerpo a través del aura y través de la energía. Esa energía está dada por los cuerpos sutiles y eso está científicamente comprobado. En Rusia desde el año 2000 se usan en medicina las fotos Kirlian como un método preventivo”, dice.

Red de almas

Boero destaca que la regresión ayuda mucho a personas que se encuentran encerradas en relaciones vinculares. “Más allá de ver qué le pasó con otra persona en una vida pasada, ese dato tan concreto que la gente suele buscar, se encuentra muy rara vez en una regresión. Lo que sí sucede es que el efecto terapéutico de la terapia de vidas pasadas es que provoca una ampliación de conciencia, entonces se puede empezar a considerar más elementos de los que antes se consideraba para evaluar un vínculo. Esto quiere decir que incrementa mi capacidad de amor. No es tan importante si fuiste o no mi hermana en otra vida, para el momento de la regresión puede ser importante porque se lo está elaborando desde ese punto de vista, pero es el efecto lo más interesante”.

“Hay gente que dice `yo cuando fui duquesa me pasó tal cosa´, y lo que el terapeuta observa y dice es que esa paciente hoy está totalmente convencida de que es duquesa y por eso le va como le va”, ejemplifica la psicóloga.

Para Boero no es un mito que la gente con la cual uno se vincula en esta vida son almas con las tuvo relación en otras vidas. Con énfasis, argumenta que “no es un mito. Lo que pasa es que la idea de que reencarnamos en grupo alude a una creencia y yo trato de correrme de la creencia. Pero se observan estas relaciones en las regresiones. Aquí se puede predicar cualquier teoría, desde la memoria celular, a la reencarnación vincular, etcétera. Pero a mí no me importa este punto porque lo que me interesa es la gente. Con esta terapia la gente al año deja el consultorio resolviendo lo que tiene que resolver”.

Cuando los sueños se repiten suelen tener que ver con una experiencia traumática que se investiga en regresión. “Hay gente, por ejemplo, que se muere constantemente en los sueños, sueños en los que muere una y otra vez. Este es uno de los aspectos en los cuales la TVP es eficaz, sirve para acomodar los vínculos, sirve para perder el miedo a la muerte porque se tiene la experiencia de la muerte en la regresión. Ahí es donde el paciente se da cuenta y vivencia cómo el alma se va desprendiendo del cuerpo y se puede sentir dónde comienza la vivencia de la muerte, se puede vivenciar con una claridad meridiana la situación de la muerte. Por ejemplo, cuando adolescentes con intentos de suicidio hacen una regresión, ocurre es que nunca más intentan suicidarse porque se dan cuenta de que es un pésimo negocio”, se explaya la experta.

“Hay gente que llega con ataques de pánico con la recomendación de que esta terapia es buena porque no tienen que ver con la razón. En los ataques de pánico hay mucho trabajo psicoanalítico porque es muy importante que el paciente se anticipe y se de cuenta de qué es lo que le puede llegar a disparar el ataque. Pero no sólo hay mejoría, sino cura completa”, asevera.

¿El alma aprende? “Cuando se tiene una larga experiencia en regresiones te das cuenta de que durante muchísimas vidas acarreaste el mismo problema, que en cierto modo habla de la estupidez humana dada por el intelecto porque si estuviéramos conectados con el instinto y estuviéramos conectados con la Tierra, no estaríamos una y otra vez metiendo la pata en el mismo hoyo”, apunta Boero.

Para la terapeuta, “el alma tiene una misión y aparentemente esta misión es la misma en todas las vidas. Podés haber sido un aborigen en Africa, luego un rey, una empleada doméstica, después una niña huérfana abandonada, cualquier cosa, pero sin embargo estás buscando un aprendizaje especial que te está capacitando para una tarea especial que vas viendo desde los distintos ángulos que ofrecen las distintas vivencias. Tenés una misión que se va perfilando a lo largo de las vidas”.

Recuperar la historia

Una vez que se hace la experiencia de la regresión se recupera la historia y se puede poner en palabras, se puede contar. “Yo anoto textualmente todo lo que dice y hace el paciente porque trabajamos con un nivel de conciencia alta, que está bastante cerca de la conciencia absoluta. Lo hacemos así para que el paciente pueda decir lo que tolera y para que pueda recordar lo que dijo. Y en la próxima sesión trabajamos sobre esa verbalización”, relata Boero.

La terapeuta explica que se realiza toda la tarea en una sola sesión porque la regresión provoca una cierta desorganización en el paciente y se necesita un acomodamiento. “Esa desorganización se produce porque algo desaparece, hay gente que se siente aliviada de inmediato, otra que se puede sentir un poco confundida, otra un poco angustiada porque la regresión ha puesto de manifiesto algo que ellos habían ocultado y venían arrastrando como una pesada mochila. Es destacable la valentía y la fuerza que tienen al entrar a un consultorio como el mío, como para enfrentar esos cuentos molestos”, expone la psicóloga.

“Conectás la palabra con la vivencia intensa que apareció en la regresión. Se trabaja con la palabra, se conversa sobre esta regresión, se vuelve a construir la vivencia y se intenta  entender qué relación tiene la regresión con esta vida. Por ejemplo, si una persona se ve muriendo en una cruz o quemado en una cruz, uno se pregunta qué relación puede tener esta vivencia con la vida actual de este profesional exitoso y se puede pensar en la sensación de agobio, de injusticia, el dolor profundo, cuándo se le provocó, qué es lo que lo quema así. Esto se charla y en este ejemplo, la regresión alivió el inmediato motivo de consulta. Y ese alivio es lo que propicia que siga adelante”, amplía Boero.

Reencarnación: ¿creer o no creer?

“No es condición indispensable la creencia en vidas pasadas. Por ejemplo, con el método científico deductivo uno puede comprobar tantas veces como quiera en un laboratorio una determinada experiencia. En la TVP si el paciente quiere entrar, la regresión va a suceder siempre, excepto que el paciente diga que no quiere hacerlo. Se puede regresar de diferentes maneras, mejor o peor, más impactante, menos impactante, pero se da siempre. Por eso es importante no estar adherido a creencias, esto es un fenómeno que tenemos los seres humanos, es una posibilidad a la cual podemos acceder. No importa dónde estemos ubicados, después igual te vas a hacer mil preguntas”, dispara la experta.

Boero relata parte de su propia experiencia personal al volcarse por esta línea terapéutica después de haber practicado psicoanálisis ortodoxo. “Sentía que yo había tenido una experiencia psicoanalítica impecable, pero que había un dolor y una situación que cargaba y a que, a pesar de revisarla en mi vida actual, no coincidía. Estuve muchos años buscando con quién estudiar otras técnicas. Algo internamente me lo pedía. También tuve una experiencia de regresión espontánea a los ocho años en el patio de mi casa y la creencia de que teníamos vidas anteriores la tuve siempre. Y no había leído nada, porque no había libros al respecto. Lo sabía por un conocimiento interno. Cuando los pacientes me preguntan si creo en las vidas pasadas les contesto que sí”.

Respecto de la recepción de esta terapia de vidas pasadas en el medio profesional local, Boero, dice que “Mendoza es una piedra y muy difícil ablandar la cabeza de los mendocinos. El mendocino es muy estructurado. Pero de todos modos, tengo muchos pacientes psiquiatras y psicólogos, aunque no lo dirían entre sus colegas. No lo admiten en público. Es más, muchas veces los he invitado a formarse en TPV porque realmente sería muy valioso tener a otros profesionales como ellos en esta práctica. Pero no lo hacen porque es un enorme desafío”, finaliza.

Patricia Rodón

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Opiniones (17)
3 de Diciembre de 2016|01:43
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3 de Diciembre de 2016|01:43
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  1. ojala hayan muchas Patricias Rodon q se ocupen d estos temas tan importanes, gracias Patricia y gracias a las licenciadas q participaron d esta nota tan GENIALLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL
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  2. q pena q haya gente q no crea en stas cosas, tal vez es xq jamas les paso nada y ojala nunca les pase nada como la depresion o el panico, y para los q dicen q no hay prubas, tendrian q leer un poco mas y no ser tan cerrados en la vida o creencias.
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  3. Excelente! si pensamos que los 10000 seres son creados por la union de ying y yang de un impuso electrico necesario que va de 2eV a 9eV, que a su vez es la creadora de nuestra energia ancestral, sin lugar a dudas que esa creacion lleva con sigo una memoria, y las conductas en la vida estan sumemente relacionadas a esa energia ancestral,que a su ves vamos a transmitir y que otros tendran que solucionar juaaa. Apacionante tema quiero un turno con Lidia.
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  4. Los humanos no reproducimos en forma exponencial, por lo que es imposible que haya un alma pasada para cada uno de nosotros. Nada nos conforma porque somos mortales y tenemos una sola vida. ¡A joderse o a vivirla! Stop bolazos.
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  5. hay que atreverse a verse a uno mismo .todo sirve
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  6. he tenido la oportunidad d leer los libros d weis, yo sufro de panico hacen 12 años y deseo con el alma poedr curarme, estoy muy cansada d tomar psicofarmacos, como debo hacer para conseguir un turno para una consulta y luego un tratamiento??
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  7. Quiero conocer quienes tratan este tema en mendoza y conectarme
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  8. Gracias a Lidia por esta nota. Igualmente hay otros profesionales en mendoza que estamos haciendo TVP y que hemos sido formados por la lic Mirta Navarrete (156568899). Lic. Valeria Fraidenray (15542842)
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  9. El teléfono de la licenciada Boero figura en la guía telefónica. ¡Gracias por leernos!
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  10. En mi vida anterior fui Jaque. Me cogi un monton de gente, buenisimo.
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