Deportes

Muerte, fiasco y cancelaciones: el duro comienzo de Vancouver 2010

Nada salió cómo se esperaba en el inicio de Vancouver 2010, con un primer día marcado por la muerte de un deportista, un claro fiasco en el pretencioso encendido del fuego olímpico y reiteradas dificultades en las pistas hoy.

La suerte no ayuda a los Juegos: el descenso maculino en Whistler fue cancelado hoy por la mala calidad de la nieve, así como los entrenamientos del snowboard en Cypress Mountain, donde hay dos grados y una fatal combinación de lluvia y nieve.

Un castigo de la naturaleza para los organizadores, que habían planeado un inicio de los Juegos con las tribus indígenas ("Primeras Naciones") canadienses en un lugar de privilegio y una gran sorpresa con el encendido del fuego olímpico: todas las buenas intenciones se estrellaron en la mañana del viernes con la muerte del georgiano Nodar Kumaritashvili en el canal de luge.

 Kumaritashvili, de 21 años, perdió el control de su trineo en una curva poco antes de la meta y chocó contra la pared y con una estructura lateral de acero que sujeta el techo del tobogán.

"Esto es en cierto modo injusto y se podría haber evitado", señaló el estadounidense Steven Holcomb, campeón mundial de la especialidad.

Pero la Federación Internacional de Luge (FIL) no coincidió: el que falló fue el atleta, dijo en la noche del viernes.

"El deportista llegó tarde a la curva 15 y no compensó adecuadamente para acceder a la curva 16". Según la FIL, Kumaritashvili entró tarde a ese giro y, "aunque el atleta intentó corregir el problema, perdió el control de su trineo provocándose así el accidente".

En la mañana de hoy el discurso ya era diferente. Con lágrimas en los ojos Svein Romstad, secretario general de la FIL, anunció el recorte de 176 metros en el recorrido por razones "emotivas y psicológicas". Los hombres partirán desde la salida de las mujeres, y éstas podrán también recortar el recorrido.

El canal de hielo de Whistler había causado preocupación por las altas velocidades de hasta 150 kilómetros por hora que se pueden alcanzar. Holcomb denunció trabas de los organizadores para entrenar, y aseguró que privilegiaron hasta ahora a los deportistas canadienses.

"Cerrarlo y no dejar a la gente tener acceso es como hacer más difícil que la gente entrene en él. Va a ser ahora más rápido que nunca, eso lo hace más difícil, los pequeños errores se convierten en grandes errores y los grandes errores terminan en tragedia", advirtió Holcomb.

La FIL anunció cambios en el canal de luge. "El director de carrera, de acuerdo con la FIL, tomó la decisión de reabrir la pista aumentando los muros a la salida de la curva 16 y con un cambio en el perfil del hielo como medida preventiva para evitar que un accidente así tan extremadamente excepcional pueda ocurrir de nuevo".

Mientras la FIL examinaba el canal y sacaba conclusiones, a 120 kilómetros el BC Place Stadium se preparaba para la ceremonia inaugural. Y todo fue funcionando bien en la esperada noche. Hasta que dejó de hacerlo.

El público había sido respetuoso con el dolor de los georgianos y la ceremonia se dedicó a la memoria de Kumaritashvili. Pero cuando llegó el momento de la verdad, el esperado instante en el que se revelaría quién encendería la antorcha, el fiasco fue innegable.

Ahí estaba Wayne Gretzky, sí, el "great one", el mejor jugador de la historia del hockey sobre hielo. Y tenía la antorcha. Pero no sólo él debía encender el fuego, ya que estaba acompañado por el atleta paralímpico Rick Hansen, la ex patinadora Catriona LeMay Doan, el baloncestista Steve Nash y la leyenda del esquí canadiense Nancy Greene.

Llegó el momento de hacer lo que tenían que hacer y todos se miraron: nadie sabía cómo seguir. Del suelo del estadio debían emerger cuatro gigantescos brazos o columnas que "encerraban" a uno central. Pero uno falló, nunca abandonó su escondite subterráneo.

LeMay Doan dudó, y optó por dejar que Gretzky, Greene y Nash encendieran el fuego. Hansen observaba de lejos.

"Fue una falla mecánica, pero no estamos seguros de cuál fue la razón", dijo hoy David Atkins, uno de los responsables del show inaugural de los Juegos.

"Creo que esto es un ejemplo de que todos somos humanos", agregó quitándole importancia al asunto. "En un espectáculo en vivo todo puede pasar".

Así, en medio de la confusión, el fuego olímpico comenzó a arder a las 21:00 del viernes (05:00 GMT de hoy). El desconcierto deslució el golpe de efecto que tenía preparada la organización, con Gretzky encendiendo el "verdadero" pebetero, éste al aire libre y en Coal Harbor, a orillas del mar.

Había lágrimas y alegría bajo la fina llovizna que mojaba las calles de Vancouver. Pero también desconcierto: el día que llegaba a su fin lo justificaba. Y el que empezaba, también.
Opiniones (0)
9 de Diciembre de 2016|19:01
1
ERROR
9 de Diciembre de 2016|19:01
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic