Que trabajen los que tienen que trabajar, ¿o no?

Chicos que trabajan. La injusticia cotidiana, de Víctor Chebez. Buenos Aires, Capital Intelectual, 2009. 112 páginas. $21.

El sociólogo Víctor Chebez le puso fundamentos, palabras legibles para el común de la gente y tapas de libro a un tema que ocupa debates cotidianos en todos los niveles de la sociedad: ¿deben los chicos trabajar?

La respuesta del autor del libro Chicos que trabajan está en consonancia con lo que dicen las normas internacionales: “no”. Pero le da cuerpo a esta respuesta y no la deja colgando para que cualquier vecino asustado por “tanto joven delincuente” que hay por allí, tironee ese “no”, queriendo transformarlo en un “sí” forzado por prejuicios, sinrazones o, simplemente, por la desinformación.

Hay más preguntas en el libro, que buscan indagar en el lector: ¿Queremos morigerar o combatir la pobreza?, por ejemplo. Porque, como decía mi abuela, “una cosa es una cosa, y otra cosa, es otra cosa”. De cómo se responda a esta pregunta, surgirá lo que las diferentes vertientes ideológicas quieren para “nuestros niños”: desde “protegerlos” como su fuesen una planta que hay que regar, hasta reconocer sus derechos y pedir y exigir su respeto como personas.

Chebez, el autor, conoce del asunto, ya que coordina el Observatorio Regional de Políticas contra el Trabajo Infantil de la Universidad Nacional de San Martín, en Buenos Aires. Por ello, ensaya soluciones –algo inusual, frente a tanta vocación diagnosticadota de los argentinos- y las centra en la generación de políticas de Estado que vayan más allá de las diferencias y disputas entre sectores e ideas enlatadas.

Hay cifras y cuadros, para los que exigen rigurosidad de fuentes. Y para quienes quieran profundizar en el tema, un listado de recursos impresos y disponibles en Internet para sumergirse en una cuestión tan vigente aquí y en cualquier parte del mundo, pero fundamentalmente, en las fincas de Mendoza: chicos forzados a entregar su niñez a cambio de unos magros pesos que no mueven la aguja de sus vidas.

Opiniones (3)
20 de agosto de 2017 | 01:38
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20 de agosto de 2017 | 01:38
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  1. un niño DEBE ESTAR BIEN ALIMENTADO Y ESTUDIAR !! independientemente de lo que digan los CRANEOTECAS DE LAS CONVENCIONES INTERNACIONALES DE LOS NIÑOS .... porque èstos se llenan la BOCA HABLANDO DE DERECHOS DE LOS NIÑOS PERO SE OLVIDAN SE LOS DEBERES DE LOS NIÑOS. El DEBER DE : -- es un buen hijo. -- estudiar. POR SUPUESTO, QUE UN BUEN NIÑO DEBE ESTAR BIEN ALIMENTADO Y DEDICARSE EXCLUSIVAMENTE A ESTUDIAR. salu2
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  2. De hecho, las leyes, la Convención y el libro lo dicen. Está mal que un niño menor de esas edades que sugiere cambie escuela por trabajo, que sea explotado por empleadores o hasta por sus padres. Porque nada indica que trabajando vaya a aprender más que jugando o estudiando. Pero hay que leer, hay que leer. Hasta la secundaria, la educación es obligatoria en la Argentina. Y si eso se respetara, seguramente harían otros parámetros sociales.
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  3. yo me pregunto y pregunto al columnista,¿esta mal que un "niño" de 14 años hubicado en la finca donde su padre es"contratista" y que legua en él el conocimiento de como despampanar, atar la viña, cosechar, juntar los granos, preparar la tierra para que el clavel amarillo no invada la viña?, temas que sólo aprenderá en forma tradicional y empírica, donde se fortalece al grupo familiar y se evita el conglomerado de gente en los suburbios de las grandes urbes, a donde llega ese niño que no le dejaron trabajar, porque el estado tiene un sistema de educación tan nefasto que le muestra a los educandos una forma de vida totalmente exógena a sus posibilidades economicas y sociales, que les enseña a menospreciar lo propio y sabido por generaciones, creando a un ser fuera de su entorno con ideales y metas que gracias a una DGE manejada por inútiles concecuentes con un gobernador harto inútil, nunca serán satisfechas. Creo que no, no veo mal que un "niño" de 15 o 16 años vaya a un taller mecánico y quiera trabajar para aprender, que reciba un salario acorde a lo que puede y sabe hacer, no veo mál que "chicos " de esa edad se propongan aprender a cosechar y se pasen un mes o dos corriendo por las viñas para aprender a trabajar y sentir que han ganado las fichas que juntaron, no veo mal que un niño adolescente aprenda un oficio porque el estado no se preocupó en ayudarlo e instruirlo de manera que pueda defenderse en la vida con un trabajo digno, ese gobierno que le promete una escuela gratuita y una universidad para todos, ¡mentiras! el niño de una clase social baja, el nacido y crecido en el campo, no tiene posibilidades económicas, con suerte aprende a leer y a escribir. Que no trabaje un niño hasta los 12 o 13 años estoy de acuerdo, pero para uno más grande es bueno que lo haga, y no me vengan con macanas muchos a los 15 años ya trabajaban y pudieron crear su familia y dar la posibilidad a sus hijos que el gobierno prometió y nunca cumplió, me incluyo en ese parámetro, por lo que cortarse las venas porque un "niño" de 14 o 15 años trabaja es una pavada.
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