Osvaldo Peinado

"En la NASA todos saben que soy mendocino"

Jefe de Operaciones de Tierra de la Estación Espacial Internacional y científico para la primera misión tripulada a Marte en 2035 de la NASA.

Es mendocino y es el Jefe de Operaciones de Tierra de la Estación Espacial Internacional (ISS, Internacional Space Station), el centro de investigación que desde 1998 se está construyendo en la órbita de la Tierra, en el que intervienen Europa, Rusia, Japón y Estados Unidos.

Peinado, egresado de la escuela Pablo Nogués, ingeniero en Computación por la Universidad de Mendoza y doctor en Ciencias Espaciales por la Universidad de Munich, trabaja para la Agencia Espacial Europea (ESA, European Space Agency) desde hace más de una década.

Especializado en satélites de radar, antes trabajo varios años dentro de su especialidad sobre todo en la reconstrucción de Alemania Oriental después de la unificación de la dos Alemania. Pronto le ofrecieron trabajar en el Centro de Control de Astronautas de la ESA con sede en Munich, que oficia como enlace entre la Agencia Espacial Federal Rusa, con base en Moscú y la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio), específicamente con su centro de Houston, Texas. Además, representa a la ESA en la NASA.

En su calidad de Jefe de Operaciones de Tierra de la Estación Espacial Internacional tiene 250 personas provenientes de 39 países a su cargo y es el responsable de que todo en la estación orbital funcione a la perfección, desde lo estrictamente tecnológico a lo humano. Para ello, todos y cada uno de los hechos, proyectos, investigaciones científicas y arribos del transbordador espacial son supervisados por el equipo que él dirige durante las 24 horas; otro tanto sucede con los astronautas, quienes reciben tanto asistencia técnica o teórica, como médica y psicológica, si lo requieren, en cualquier momento del día.

A esta tarea ha sumado un desafío excepcional: invitado por la NASA, está desarrollando la tecnología de audio y video para la primera misión tripulada Marte, prevista para 2035, y para la construcción de hábitats sobre la superficie marciana, por lo que alterna Munich, la ciudad en la que reside, con distintos centros espaciales en el mundo.

Osvaldo Peinado brinda detalles de la misión a Marte y secretos de la Estación Espacial; cuenta que los rusos siguen usando tecnología analógica, que en la NASA conviven tecnologías de todas las épocas y que las mujeres que trabajan en las agencias espaciales son muy tan eficientes, como severas y estrictas.

Crónicas marcianas

Expansivo, de una humildad apabullante y un buen humor admirable, el mendocino –de visita a su familia, respirando con alegría el paisaje de su infancia- cuenta que “ahora hay un grupo de trabajo que está estudiando todo, cómo y dónde van a vivir los astronautas, qué van a respirar y a comer, qué tipo de plantas se van a llevar, cómo reciclar el agua”.

Y relata que la misión a Marte nació a partir del Informe Agustín. “Éste es un informe que mandó a hacer Obama para ver cuánta plata había para seguir manteniendo la Estación Espacial, que siempre tiene entre seis y trece astronautas, enviar una misión a la Luna o ir a Marte. El proyecto de la Luna se ha reducido mucho y se está poniendo el acento en Marte", reflexiona.

- ¿Por qué?

- Por una cuestión de dinero.

- ¿Es más barato ir a Marte que ir a la Luna?

- No, pero si se invierte mucho dinero para ir a la Luna no habrá suficiente dinero para ir a Marte, y como a la Luna ya se ha ido, hay siete satélites a su alrededor y doce robots en su superficie, no tiene sentido volver a la Luna. La idea inicial era construir una base lunar, entrenar a la gente, etcétera, por lo que es mucho más cercana. E ir de la Luna a Marte. Pero como no hay suficiente dinero, se decidió ir directamente a Marte y continuar con la estación espacial.

- ¿Y la Luna?

- Van a continuar con los experimentos, pero en lugar de que los hagan seres humanos, los van a hacer robots. Y todos los demás se están haciendo en la Estación Espacial.

- ¿Cuánto cuesta una misión a Marte?

- Todavía no se sabe con exactitud. Depende de lo que se vaya a hacer. Si es solamente ir, construir una base marciana y poner en principio sólo tres astronautas, no es tan caro. Ahora, si vas a poner varias bases y veinte astronautas que se comuniquen entre sí, que es la idea, y todo lo que involucra el vivir en Marte, son varios billones de dólares.

- Que haya agua en Marte, ¿cómo influye en el proyecto?

- Muchísimo. Por eso se hizo tanto hincapié en Marte. En estas misiones no sólo se piensa en lo científico sino en lo económico. Si tenés que llevar un determinado peso de la Tierra al espacio, pensás en alrededor de 10.000 dólares por kilo. Y lo más pesado siempre para llevar al espacio es el agua. Pero si hay agua allá que se puede extraer del suelo marciano, o de las capas de hielo, no hay necesidad de llevarla desde la Tierra. Y podés llevar más oxígeno, más comida, más equipamiento, más experimentos. El cohete tiene un peso máximo que puede cargar de acuerdo a la energía de su motor. Mientras menos agua se lleve, mejor. Además, el contar con agua hace que se pueda pensar en hacer algo permanente. En la Estación Espacial lo que nos pasa es que hay que llevar agua todo el tiempo porque se acaba y es más difícil mantenerla durante muchos años. La idea es hacer una base en Marte porque si tenés agua, tenés oxígeno. O sea, tenés los dos elementos básicos para la vida. Los astronautas respiran casi un 85% de oxígeno y muy poco nitrógeno. Están como sobreoxigenados. Al separar el agua del oxígeno se produce muchísima energía que es la base de los motores que funcionan con hidrógeno. Todo esto facilita planear algo a largo plazo, por eso este descubrimiento es fundamental.

- ¿Está comprobado que es agua apta para consumo humano?

- Sí. Es agua destilada, no tiene minerales. Hay que procesarla porque si se toma agua destilada solamente, que es lo que les pasa a los astronautas a veces, si no se le agregan los minerales, les da colitis. Ese un problema que teníamos al principio. Ahora ya hace años que se está reciclando el agua en la estación. Uno respira, habla y emite vapor de agua, ese vapor se recicla y se usa para las plantas, para lavarse, para cocinar, pero no para tomar porque ya no tiene ningún mineral. Es como tomar agua destilada; a los dos o tres días estaban todos los astronautas mal del estómago.

- ¿La idea es instalar varias bases en Marte?

- Esa es la idea grande porque todavía no se aprueba. Ahora estamos haciendo todos los estudios previos para que cuando se apruebe, saber qué es lo que vamos a hacer. No va a ser Obama el que apruebe el proyecto de la misión, sino el próximo presidente de Estados Unidos. Cuando se tiene el ok ya se tiene todo el proyecto tecnológico armado y se concentran los esfuerzos en el lanzamiento.

Tecnología espacial

- ¿Cuánta gente interviene en este tipo de proyectos espaciales?

- Muchísima. Miles personas de todo el mundo. Ahora se está trabajando en el Proyecto Constellation que involucra a los cohetes que serán los de la misión, hace poco se probó el Ares I. Hace poco estuve en Alabama viendo las pruebas del Ares 10 que es el que finalmente puede llegar a la Luna o a Marte.

- ¿Cómo es?

- Es muy parecido al del de las misiones Apolo, es un cohete del mismo tamaño, muy alto y largo, y en ese proyecto están trabajando unas ocho mil personas solamente en Estados Unidos, en la NASA y en las empresas que trabajan para la NASA y los científicos que estamos viendo cómo armarlo.

- ¿Cuál es tu tarea específica en este proyecto?

- Además de lo que es video y audio, todo lo que es tecnología desde el punto de vista europeo. Es decir, combinar la tecnología europea, con la japonesa, con la rusa, con la americana, para que sea una tecnología nueva que se pueda usar en todos lados.

- ¿Estás creando un lenguaje tecnológico común, una especie de normas IRAM del espacio?

- Claro, como el MP3, MP4, MP5, por ejemplo. Vos agarrás cualquier aparato y lo ponés en cualquier equipo y funciona. Yo conozco a la gente que diseñó eso, un grupo de científicos que se juntó y analizó las diferentes tecnologías y dijo “¿qué hacemos para que se use lo mismo en todo el mundo?”. Bueno, acá es lo mismo. Los japoneses tienen su tecnología, los americanos la suya, los rusos la suya, los europeos la suya. Te sentás y analizás cuáles son las ventajas y desventajas de cada una y pensás en qué podemos hacer nuevo que les pueda servir a todos.

- ¿Todo eso sale al mercado años después?

- Todos los desarrollos de la tecnología espacial salen al mercado. Las ollas de teflón, las zapatillas con suela de goma, el microondas, medicinas, son todas herramientas que se crearon en la carrera espacial. Hay muchísimos ejemplos. Todo lo que se usa ahora se planeó hace diez años atrás. Se planea con anticipación, se hacen miles de pruebas y cuando se ve que los costos son viables, se lanza al mercado. Tecnología que vemos hoy como super nueva, celulares con televisión, con Internet, pasajes de avión en un código de barras en el celular, por ejemplo. Son cosas que hicimos nosotros y que salieron al mercado siete u ocho años después. No se hace sólo por el placer de la ciencia, sino que se crean herramientas que le puedan servir a la gente. Hay muchas empresas involucradas en las investigaciones. Por ejemplo, ahora para definir el tema de video, llamás a la Panasonic, a la Sony para ver qué tecnología están desarrollando ellos y contarles qué necesitamos nosotros, y qué de todo eso se puede usar en el espacio.

- ¿Qué significa que se pueda usar en el espacio?

- Por ejemplo, todas las cámaras en la Tierra tienen un ventiladorcito para que la enfríe cuando se calienta. En el espacio no se puede porque no hay aire. Entonces para evitar el calentamiento hay que usar otro tipo de materiales y otra tecnología para evitar que se caliente y se queme. En el espacio hay radiación, entonces no podés llevar una laptop porque funciona dos días y se quema. Para todas esas cosas, la industria se acerca a nosotros y nosotros a la industria y entonces ver qué se desarrolla. Esto es una mínima parte, pero hay gente que estudia cómo reciclar oxígeno, otra que desarrolla el tipo de viviendas. De esa gran interacción entre industria y la NASA surgen nuevos desarrollos. Nos juntamos dos veces por año y se analiza cómo se va hacer todo.

Intereses políticos y económicos

- ¿Quiénes intervienen en este proyecto de la misión a Marte?

- Las agencias espaciales de Rusia, Japón, la NASA o sea Estados Unidos, y la ESA o sea la Agencia Espacial Europea. Los indios también quieren participar y los chinos, pero como tienen problemas políticos con Estados Unidos es como que los están excluyendo. Entonces, los indios y los chinos han empezado un proyecto paralelo con los rusos. Pero la idea es integrar a todos. Es más, nosotros estamos haciendo el esfuerzo para que los chinos se integren para aunar esfuerzos. No tiene sentido que hagan todo en paralelo.

- ¿Es arduo aunar voluntades con tantos intereses políticos y económicos de por medio?

- Entre los científicos no hay problemas, son bastante abiertos. Las empresas siempre tienen intereses económicos y es difícil hasta cuando uno les dice que cómo se va hacer, y también son bastante abiertos. El mayor problema es la política. Nosotros hemos invitado varias veces a científicos chinos y nos encontramos con el problema de que no les dan visa; con los rusos a veces hemos tenido problemas parecidos. Yo mismo tengo ahora pasaporte alemán y me muevo libremente, pero cuando entraba a Estados Unidos como argentino, en las áreas de seguridad me dejaban entrar pero con un agente del FBI todo el tiempo al lado, hasta en el baño. Ahora que voy a la NASA como representante de Alemania todo el mundo sabe que soy de Mendoza y que tenemos excelentes vinos.

Renovación cada siete años

- En un proyecto tan a largo plazo como el 2035, ¿cómo es la planificación?

- Los planes se hacen a cinco años. Todo, incluso en la Estación Espacial. Pero como sabemos que la tecnología cambia cada siete años, nosotros prevemos qué es lo que se puede llegar a hacer en el futuro dejando siempre abierta la posibilidad de tener que cambiarlo por algo compatible, que se pueda seguir usando. Por eso es tan difícil, tenés que pensar y discutir mucho con mucha gente que sabe muchas cosas distintas. Se trata de aunar criterios y ver qué usamos. Una de las tareas es escribir un libro para enunciar las normas de cómo se va hacer tal o cual cosa. Nosotros planeamos a futuro pero sabiendo que va a haber cambios en la tecnología, pero ya estamos experimentando al mismo tiempo con tecnología de punta. En la Estación Espacial  hemos cambiado tres veces la red de Internet, al principio teníamos 50 megas de ancho de banda, después lo subimos a 150 y ahora estamos en 300 megas. La nueva tecnología se va perfeccionando pero la base sigue, no se cambia.

- Interactuás con todo tipo de profesionales, desde quienes inventan materiales nuevos hasta diseñadores industriales. Contame un poco de ese trabajo.

- Para la misión a Marte mis interlocutores son el Jefe de Desarrollos de Video de la NASA y el otro, el Jefe de Desarrollos de Audio. Ellos trabajan directamente con las empresas que están haciendo las cámaras que se van a lanzar al mercado dentro de seis o siete años. Lo mismo con los jefes de grupo de las agencias espaciales de Rusia, de Japón, y de empresas como Sony, Hitachi, la Boeing. Lo bueno es que todos los días aprendés cosas nuevas. Esto te obliga a estar permanentemente estudiando.

En la Sala de Control de la misión Apolo

- ¿Cuáles han sido hasta ahora los momentos más importantes en tu carrera?

- Estar en el transbordador espacial, para un pibe que salió de un colegio técnico de Mendoza, fue verdaderamente cumplir un sueño. Y la primera vez que entré a la Sala de Control de la misión Apolo XI y pude sentarme en la butaca del director de vuelo, Gene Kranz. Estar ahí, en esa sala que viste cuando eras chiquito en la tele y que veías como algo inalcanzable, ver cómo se cumplió esa misión con esa tecnología comparada con la de ahora, fue increíble.

- ¿Cómo es esa tecnología?

- Es de los años ´50. Los americanos han avanzado muchísimo, casi todo es distintito, pero los rusos siguen usando la tecnología de los años ´50. Las cápsulas rusas de la Estación Espacial son tres Soyuz y no las han cambiado. Las hacen nuevas pero es la misma tecnología. No han fallado nunca. Ellos dicen: “¿para qué cambiarlo si funciona”? Hay un proyecto para empezar a lanzar las Soyuz desde la base europea en la Guyana Francesa. Pero se encontraron con que tenían que cambiar todos los sistemas porque los rusos siguen usando tecnología analógica. Ya llevan tres años y todavía no logran hacerlo funcionar porque tienen que cambiar un montón de sistemas. Los rusos le dicen a los europeos: “Nosotros no cambiamos nada. Si ustedes quieren cambiarlo, es problema de ustedes. Nosotros usamos la tecnología de siempre porque funciona y nunca ha fallado”. Y no la cambian. Las cápsulas Soyuz de hoy son las mismas de los años ´50 y ´60. Los mismos cohetes de despegue, el mismo sistema de aterrizaje.

- ¿Y en la NASA cada cuánto tiempo cambia la tecnología?

- En los proyectos de las misiones se trabaja a largo plazo, 15 años mínimo. Cada cinco años se cambia toda la tecnología, todo lo que es hardware, software, cámaras, etcétera, porque sabemos que se renueva cada siete, más o menos. En la NASA tienen una situación interesante porque las misiones Viking, que ya han salido de nuestro sistema solar, siguen funcionando y enviando datos. Entonces han contratado a muchos ingenieros jubilados que son los únicos que comprenden los sistemas de navegación. Las máquinas son de los años ´50 y ´60 y los programadores son los mismos porque las generaciones nuevas no tienen idea de cómo son esos software. Tenés una máquina supernueva con la última tecnología y al lado hay una máquina que tiene 50 años. Si lo ves decís esto no es la NASA, y sin embargo están ahí porque siguen enviando información y cada tanto hay que hacer un retoque en la órbita, por ejemplo. Ahora que están lejos del Sol tienen problemas de energía en los paneles solares. Todo eso hay que ajustarlo. Y quienes lo hacen son tipos de 70 años que están ajustando programas. Es un contraste muy grande y eso es muy interesante.

Ideas muy locas

- ¿Cómo es el trabajo en la ESA?

- En mi equipo tengo a 250 personas de 39 países y hacerlos trabajar todos juntos es todo un tema. Es muy gracioso cuando hablás con un francés que tiene que hacer un turno con un astronauta al que le sigue un árabe, al que le sigue un mexicano. Cada uno tiene su forma de ser, que es totalmente distinta, y tenés que convencerlo de cómo hacer las cosas pero respetando su idea. Y tienen ideas muy locas, interesantísimas. Tenés que tener la cabeza muy abierta, todo eso mediado por mí, un mendocino.

- ¿Qué es lo más interesante a nivel humano, interpersonal?

- Y, entender cómo funcionan ellos. Por ejemplo, los rusos no hacen informes escritos. Sobre todo la gente mayor, que memorizaba y no escribían nada porque de ese modo si se mandaban una macana, la KGB no los podía matar o mandarlos a Siberia. Y cuando lo hacen, te lo mandan, muy orgullosos, en ruso. Los chinos igual. Tenés que estar semanas hablando con ellos para que escriban un informe. Por ejemplo, los rusos, aunque dominen perfectamente el inglés, hablan en ruso. Siempre asisten a las reuniones con un traductor. Y no les importa que el resto del mundo no hable ruso. En la Estación Espacial está todo escrito en inglés y en ruso, desde los comandos hasta los manuales. Tenés que tener la mente muy abierta, pero también mucho carácter. Además casi todos tienen formación militar, la gran mayoría de la gente en la NASA son ex Fuerza Aérea y te pegan el grito: “¡Good morning, sir!”. Y vos decís a lo mendocino: “Buen día”. Pero cuando se ponen en difíciles, les decís que el proyecto se hace como yo digo o se acaba y chau. Eso no lo hace nadie en la NASA. Se tienen muchísimo respeto y son super diplomáticos. Un europeo jamás le va a decir a un ruso: “Hasta acá llegamos”. Esa es una cualidad argentina. Se arma un gran revuelo, todo el mundo se enoja y 24 horas después se hace como yo quiero y todos te felicitan, se ponen contentos y tratan de quedarse con el crédito.

- ¿Y a nivel técnico?

- Por ejemplo, la gente de las consolas que está en contacto directo con los astronautas durante las 24 horas, es muy capaz y gente de más edad porque son los más estables. Si hay un problema, ellos tienen que resolverlo y si hay un problema grande me llaman a mí. Para esos puestos elegimos personas mayores, de 40 y 50 años, que reciben un entrenamiento intenso de seis meses y luego seis meses de prueba en las consolas. Son personas con experiencia, más tranquila. Si hay un problema no se desesperan, lo resuelven. Y yo me entero al otro día. En la ESA nos interesa gente con experiencia.

- ¿Cómo son las mujeres en la ESA y en la NASA?

- Hay muchas mujeres y cada vez hay más en todas las áreas. Son muy buenas profesionales. La parte de redes de Europa está controlada por mujeres. En todo lo que es interfaz entre Europa, Estados Unidos, Japón e India son todas mujeres. En Houston la jefa general, ex astronauta, es mujer; las responsables de las relaciones internacionales, o sea, las que te dan los permisos, y la jefa de seguridad de la NASA, todas son mujeres. Y son bien jodidas. Muy amables, pero muy correctas. No podés discutir. Hay una queja general de ellas que dicen que tienen que trabajar el doble porque no sólo son buenas sino que tienen que demostrar que son buenas. Además, está el tema del acoso sexual. En Estados Unidos en una reunión no podés mirar mucho a una mujer porque enseguida te acusan de acoso sexual. En eso son bien jodidas. Los americanos en ese sentido son insoportables.
Opiniones (4)
22 de Julio de 2017|20:17
5
ERROR
22 de Julio de 2017|20:17
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Felicito a la gente de MDZ que hizo esta nota!! Articuos como estos son los que nos hace sentir orgullosos como argentinos y especialmente como mendocinos, a pesar de que yo soy cordobes!! Una nota jugosa, ya que en ella aprendemos todos sobre la tecnologia actual.
    4
  2. Realmente cuando vi la foto me trajo el recuerdo del colegio Pablo Nogues, también fui compañero de él. Siento un gran orgullo por su logro lo Felicito..!!!
    3
  3. Fui compañero de Osvaldo en el Colegio Pablo Nogués, por entoces escuela técnica piloto en Sud América, al ver sus logros en la nota sentí la necesidad de expresar mi alegría por sus logros y clamar por la recuperación de la excelencia en la educación técnica argentina. Recuperemos la cultura del esfuerzo y el trabajo para crecer.
    2
  4. muy buena nota, hacen falta mas notas interesantes como esta en un diario para aprender un poco
    1
En Imágenes