Los ojos del mundo en Mendoza por la Marcha de la Paz convocada por Silo

El 2 de enero concluirá en Mendoza la Marcha Mundial por la Paz y la No violencia. Una empresa a la que adhirieron gobiernos y organizaciones internacionales planificada por la organización "Mundo sin guerras" compuesta por seguidores del escritor y pensador mendocino Silo. Quién es Silo y qué es el Movimiento Humanista.

El 2 de mayo de este año que está por terminar, Mario Rodríguez Cobos decidió suspender la celebración que los humanistas habían preparado artesanalmente para festejar 40 años de la “Arenga de Punta de Vacas”. El hito histórico del Siloísmo, el punto de partida del Movimiento Humanista.

Rodríguez Cobos, conocido internacionalmente como Silo, decidió suspender ese acto en plena montaña por la declaración de la pandemia de la gripe A. Pero sabía que el Humanismo como movimiento mundial no pasaría desapercibido con sus cuarenta años de historia. Y está por cumplirse ese episodio que promete dejar huella por el nivel de convocatoria. Se estima que en el predio agreste de la localidad fronteriza estará colmado con rostros de mil colores y gestos de alegría.

Será el sábado 2 de enero cuando llegue a su fin la Marcha Mundial por la Paz y la No violencia. Una empresa que ha recibido la adhesión de gobiernos y entidades internacionales planeada por uno de los organismos generados por los seguidores de Silo: “Mundo sin guerras”.

Semejante acontecimiento es oportuno para conocer o para recordar cómo se gestó en Mendoza lo que ahora se conoce como Movimiento Humanista. La siguiente descripción es en base a un informe publicado por la revista Rumbos en abril de 2004.

El hombre que bajó de la montaña

“Si has venido a escuchar a un hombre de quien se supone se transmite la sabiduría, has equivocado el camino porque la real sabiduría no se transmite por medio de libros ni de arengas; la real sabiduría está en el fondo de tu conciencia como el amor verdadero está en el fondo de tu corazón”, fueron las primeras palabras públicas de Mario Rodríguez Cobos al bajar de los cerros tapizados desparejamente con nieve del otoño de 1969. Era época de régimen militar del dictador, con aires de emperador, Juan Carlos Onganía.

Rodríguez Cobos habló de cómo curar el sufrimiento humano, aquella arenga cumplió el 4 de mayo pasado 40 años y ese día la voz con tono profético resonó en la montaña. Silo tenía 30 años y vestía un de blanco (foto de abajo).

“El día era radiante, la gente esperaba curiosa y divertida. Los nidos de ametralladoras emplazados alrededor del acto, no alcanzaban a tener la ‘realidad’ psicológica que algunos hubieran deseado. Mis emociones eran muy positivas”, recuerda por estos días aquel acontecimiento el mentor del Movimiento Humanista que ahora tiene 70 años, y ya tenía adeptos en varios países para ese entonces.

Hay varias explicaciones sobre el origen del seudónimo con el que hizo trascender su pensamiento a través de sus escritos, la más difundida es la que dice que se lo ganó durante su adolescencia por ser alto y delgado “como un silo”.

Su postulados cruzaron los continentes a partir de la década del ’60 en manos de sus seguidores que viajaron, especialmente a Europa, perseguidos por sistemas autoritarios que se instalaron en Latinoamérica fogoneados por la política internacional norteamericana salida de la cabeza Henry Kissinger.

En ese cuadro histórico la dictadura militar argentina había prohibido cualquier acto público en las ciudades. Por eso se eligió el paraje desolado de Punta de Vacas, en los límites de Chile y Argentina con el monte Aconcagua a la vista.

En su primera aparición, Silo presentó en forma poética su explicación sobre la fuerte distinción entre el conocimiento más importante para la vida, es decir “la real sabiduría”, con el conocimiento de libros, o de leyes universales. “Es una cuestión de experiencia personal, íntima. El conocimiento más importante para la vida está referido a la comprensión del sufrimiento y su superación”, confirma el escritor mendocino y que armó un escenario espectacular ese 4 de mayo de 1969.

La expectativa generada previamente hizo que las fuerzas de seguridad montaran operativos los meses previos en los cuales cayeron muchos seguidores de la “secta de Silo”. Incluso el 24 de abril de ese año el Diario Los Andes publicó un aviso que decía: “Silo, ‘La curación del sufrimiento’. Domingo 4 de mayo al mediodía. Pasajes: Las Heras 551- Turismo La Cumbre”.

De aquel domingo sólo quedaron los recordatorios de los 200 siloístas y curiosos que llegaron al lugar a escuchar “al maestro que bajaba de la montaña”.

Silo en el mundo

Rodríguez Cobos, 30 años después, con todo el caudal recogido de tres décadas de prédicas y con una bibliografía sólida que se encuentra en muchas librerías del mundo, y traducida a cinco idiomas y otros tantos dialectos, reapareció en la montaña para proclamar “el fracaso del mensaje”.

Esa vez, el 4 de mayo de 1999, fueron 1.500 los concurrentes y se enclavó un monolito cilíndrico de acero inoxidable para dejar sentado el acontecimiento.

Está claro que pasó mucha agua bajo el puente del siloísmo, y fiel a su estilo, siempre buscó sorprender como desde los tiempos previos a su aparición pública.

De hecho durante los primeros meses del ’69 ya se observaron pintadas con la palabra Silo que causó mucha curiosidad, expectativa y un gran revuelo donde la “secta” se volvió tema obligado en la agenda pública y generó los comentarios más variados de la época.

Semejante repercusión tuvo continuidad con otros hitos en la historia del siloismo. El Nuevo Humanismo tal la denominación que eligió el pensador para su corriente, que reconoce antecedentes históricos inmediatos a personajes como Ghandi y Martin Luther King. Y sus expresiones para incidir en las distintas comunidades fue a través de organizaciones políticas y sociales.

La primera expresión política fue el recordado Poder Joven que se extendió rápidamente entre las comunidades más activas de Europa y encontró eco especialmente en Francia. Más tarde con el advenimiento de la democracia en Argentina reaparecerían esos ideales con el Partido Humanista muy cerca de los verdes ecologistas.

Aunque estas herramientas no tuvieron relevancia dentro del espectro político. “Por las componendas propias de la política el PH siempre ha decidido permanecer independiente de estas trenzas porque cuando participó en los primeros frentes fuimos traicionados”, señaló hace unos años Juan Carlos Benenati (ya fallecido) amigo personal de Silo y cofundador del movimiento.

Los humanistas irrumpieron en el paisaje político y aún hoy se destacan por sus llamativas pintadas callejeras donde domina el color naranja identificatorio del movimiento desde el primer acto en Punta de Vacas. Sus mensajes son directos y contra todo lo que aparece como establecido. “En el cuarto oscuro los jefes no te ven”, “No a la cerdocracia”, y “Minga al fondo”, son las consignas más recordadas.

Sin embargo los críticos que han observado la vida política de los humanistas le achacan la falta de vocación de poder, incluso tienen presente situaciones particulares y novedosas, por ejemplo: los militantes en épocas preelectorales han salido a la calle para relevar los reclamos de los transeúntes; o en pleno menenismo propusieron el boicot mediante el voto en blanco, aunque presentaba candidatos.

La última “locura” electoral más recordada fue en 1999 y la llevó adelante un militante humanista de Guaymallén. Al hombre se le ocurrió convocar a través de un aviso clasificado a aspirantes a candidatos con la sola condición que fueran “decentes”, esta idea resonó en todo el país, a través de la prensa y fue reproducida en otros distritos del país.

Como se ve los humanistas siempre han demostrado en el formato de sus expresiones una dosis de sorpresa y originalidad. Pero quizá en el plano social y educativo los resultados han sido más contundentes y tangibles.

Muchos de los emisarios humanistas que trabajan en misión en países emergentes como los africanos, han encontrado campo fértil para aplicar sus programas de ayuda humanitaria y de organización social siempre apuntalados en la impronta del siloísmo un tarea sustentada con sesiones de “trabajo interno” entre los habitantes que adhieren en esos territorios.

Por eso más allá de la actividad política, otros organismos salidos de la cabeza de Silo han perdurado en el tiempo como La Comunidad para el Desarrollo Humano, una ONG internacional dedicada a los estudios y a la enseñanza de métodos de reflexión para la propagación de la no-violencia. 

La Comunidad quizá sea una de las organizaciones más emblemáticas del siloísmo nacida en la década del ’70 aunque sus documentos fueron publicados en enero de 1981. Sus integrantes fueron perseguidos y varios de ellos terminaron bajo el fuego de las bandas paramilitares nucleadas en la Triple A durante el gobierno de Isabel Perón, y comandadas por el nefasto López Rega. 

Llega "El Mensaje"

Silo se retiró hace cinco años como integrante del Movimiento Humanista y se desafilió del Partido Humanista ¿Y ahora qué? se preguntaron los siloístas desprevenidos. El pensador ya había pergeñado una nueve forma de expresar su impronta llamada “El mensaje”. Una manifestación reflexiva y simple adecuada a estos tiempos vertiginosos y que ayudan a entender y sortear los escollos cotidianos con cuestionamientos profundos.

El 4 de mayo de 2004 volvió al sitio de la convocatoria original donde advirtió en su mensaje: “Este mundo está por estallar y no hay forma de acabar con la violencia”.

El  Mensaje dado en julio de 2002, consta de tres partes: el Libro, la Experiencia y el Camino.

El Libro es conocido como “La Mirada Interna”. La Experiencia está planteada a través de ocho ceremonias capaces de producir inspiración espiritual y cambios positivos en la vida diaria.
El Camino es un conjunto de reflexiones y sugerencias sobre la vida personal, interpersonal y social.

“Es necesario consagrar la resistencia justa contra toda forma de violencia física, económica, racial, religiosa, sexual,  psicológica y moral, aprender a resistir la violencia que hay dentro y fuera de uno”, es una de las propuestas de Silo.

“El Mensaje de Silo es el medio para conectar con lo Profundo, con la manifestación de lo Sagrado en el interior de nosotros mismos; es la expresión de una nueva espiritualidad que está naciendo”, aseguran muchos de los que profesan la doctrina de este mendocino que vive en Chacras de Coria con Ana Luisa Cremaschi hace más de treinta años.

Roberto Follari: “Es curioso que haya surgido en Mendoza, ya que no era un centro de pensamiento”

El doctor en psicología y docente universitario Roberto Follari es un observador contemporáneo de la acción siloísta y comentó esto al Diario Los Andes en abril de 2004, sobre el fenómeno social que significa el Humanismo moderno surgido en Mendoza.

“Para entender el surgimiento del siloísmo hay que comprender qué estaba ocurriendo con la cultura y la política en los ’70. Asistíamos, por un lado, al colapso de la idea de orden fuerte, de jerarquía, de autoridad, como contrapartida tomaban fuerza dos corrientes contestatarias, la contracultura y la ideología revolucionaria.

“El movimiento hippie era la expresión más visible de la contracultura y era una protesta generalizada a la cultura occidental. Dentro de estas expresiones se ubica al siloísmo.

“Por lo menos es curioso que haya surgido en Mendoza ya que no era un centro de pensamiento. Por otro lado es sumamente llamativo que el movimiento siloísta haya tenido tanta difusión en el mundo, uno camina por calles de México o España y se encuentra con el nombre Silo pintado en las paredes.

“Por sus características cuasiesotéricas, exigía una donación muy grande de parte de sus adeptos. A veces las rupturas personales eran drásticas e implicaban abandonos muy importantes de modos previos de vida y pensamiento.

“Al institucionalizarse el movimiento no encontró un modo eficaz de llegada a la gente. Un partido (por el PH) tiene que ser operativo políticamente, es decir, proponer valores, pero además decir qué van hacer para cambiar las cosas.  

Gabriel Bustos Herrera: “Muchos dirigentes adhirieron a estas corrientes esotéricas”

El periodista Gabriel Bustos Herrera que actualmente es columnista de Los Andes y corresponsal del Diario de Cuyo de San Juan, cubrió para el centenario diario local el acto de Punta de Vacas el 4 de mayo de 1969. Bustos Herrera es un experto montañista y así recordó aquel acontecimiento en 2004.

“Cuando hace unos días fui a la montaña con unos amigos, recordamos aquellos movimientos esotéricos que habían ganado el centro de la escena durante la década del ’60 y que fueron corridos por los movimientos tercermundistas y guerrilleros de los ’70.

“En realidad recuerdo que muchos de los que integraron la dirigencia política adhirieron a estas expresiones en aquellos tiempos, como es el caso de Eduardo Bauzá que participó de los Caballeros de Fuego. O la misma Ana María Mosso (ex ministra de Finanzas del gobierno de Arturo Lafalla) y su marido Carlos Mortaroti (ex periodista) que vivían en la montaña y fueron entusiastas adherentes al siloísmo en ese momento.

“Aquellas corrientes místicas y esotéricas crecieron por la proscripción política de aquellos tiempos, como ahora pasa con las iglesias que crecen por la miseria”.

Final de la marcha siloísta

Dentro de unos días se espera que se concentren unas 20 mil personas en Punta de Vacas. Será el 2 de enero cuando se produzca "otro milagro" de Silo. El hombre estará entre la muchedumbre pero no será parte de los oradores. Una actitud muy personal de Rodríguez Cobos.

Una fórmula conocida pero efectiva: cultivar un perfil personal muy bajo como Rodríguez Cobos, y a la vez elevar el perfil mundial como Silo.

Tanto es así que muchos mendocinos no saben que Rodríguez Cobos, "el Negro", vive en Chacras de Coria que tiene una finca, y que es un habitué de un tradicional café Vía Véneto de la Calle Garibaldi.

Pero muchos mendocinos reconocen a Silo como un escritor, un líder mundial, o un librepensador surgido en Mendoza pero que vive en cualquier lado menos aquí.

Opiniones (4)
24 de septiembre de 2017 | 23:30
5
ERROR
24 de septiembre de 2017 | 23:30
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. El filósofo inglés Thomas Hobbes, tres siglos antes que Sigmund Freud, sentenció que la humanidad tiene una agresividad innata. Mucho después, los etólogos Konrad Lorenz, Karl Von Frisch y el holandés Nikolaas Tinbergen, comparando la conducta animal y humana, detectaron que la agresividad es genética, y que el instinto de agresión humana dirigido hacia sus congéneres es la causa de la violencia contemporánea.
    4
  2. Todos estos de la marcha son unos hippies idiotas, se creen que dando discursos cambian algo. Lo unico que hacen es lavarle el cerebro a un montón de giles para que digan cada 10 seg. "paz y amor". Desde los 60 que vienen rompiendo las bolas con el "paz y amor" y no logran nada, porque no hacen nada, solo hablan y hablan. Yo los invito a todos a que si ven a uno de estos por las calle de Mendoza les den una buena patada a ver si caen de una vez por todas en la realidad.
    3
  3. NEGRO ¡ ¡ ¡, POR UNA VEZ VOY A COINCIDIR CON VOS, VAMOS A DEJAR DE LADO LAS ABISMALES DIFERENCIAS QUE NOS SEPARAN Y COMO ESTAMOS EN VISPERAS DE UN NUEVO AÑO ME PERMITO ACOMPAÑARTE EN ESTA MARCHA POR LA PAZ , COMO NO PODIA SER DE OTRA MANERA. DIOS, QUE ES ARGENTINO, NOS PERDONE LOS ERRORES DE HABER ELEGIDOS INUTILES, CARADURAS Y CORRUPTOS COMO DIRIGIENTES Y ESPERO UN CAMBIO, COMO TODOS LOS AÑOS, DESDE EL SIGLO PASADO Y DESDE EL MILENIO PASADO, PERO INSISTO, SIN PRISA PERO SIN PAUSA.
    2
  4. Silo sos un Ladriiii,,, q fenomeno por dios. Hay que convencer a tantos boludos a la vez.
    1
En Imágenes
Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'
20 de Septiembre de 2017
Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'