Más de 4000 niños nacen con el mal de Chagas

Una encuesta realizada por la fundación en septiembre del año pasado en las maternidades públicas de la provincia reveló que había 200 madres infectadas y, en muchos casos, no se había hecho el seguimiento del bebe. Se estima que por cada caso diagnosticado hay entre 6 y 12 que no se detectan.

La transmisión congénita del parásito que causa el mal de Chagas es un problema de salud pública que no puede pasar inadvertido: se estima que cada año en el país nacen aproximadamente 4000 bebes infectados con el Tripanosoma cruzi . Sólo se diagnostican unos 300 casos.

La buena noticia es que cuando a esos bebes se les realiza el diagnóstico y el tratamiento adecuados, la curación es posible en un ciento por ciento. Para eso, y cuando no se detectan señales del parásito en los primeros meses de vida, no hay que confiarse. Los bebes desarrollan sus propios anticuerpos recién a partir del octavo mes, por lo que el seguimiento debe sostenerse hasta el año o el año y medio. Así lo prueba un estudio realizado por tres especialistas del Instituto Nacional de Parasitología Fatala Chabén (INP).

Ellas descubrieron que cuando el diagnóstico se realizaba con uno o dos controles antes del séptimo mes, sólo se descubría una pequeña fracción de los casos de transmisión congénita del T. cruzi . Cuando los controles se extendieron hasta los 12 meses, la identificación de la infección se multiplicó aproximadamente unas cuatro veces, según precisan las autoras en la revista Medicina .

"El diagnóstico de los bebes es sumamente importante y hay que hacer por lo menos dos o tres pruebas para conocer si un bebe está infectado congénitamente -precisó la doctora Rita Cardoni, investigadora del Conicet en el Departamento de Investigaciones del Fatala Chabén-. En una primera etapa, en la que el bebe tiene los anticuerpos maternos que pasaron por la placenta y el calostro, no se le puede hacer el diagnóstico a través de los anticuerpos porque pueden ser los de la madre."

En esos momentos, sólo queda determinar si hay parásitos circulando por el organismo. Si es así, se indica un tratamiento supervisado con fármacos tripanocidas. "Es sencillo, gratuito y dura unos dos meses con muy buena tolerancia y mínimos efectos secundarios. Además, evita las complicaciones futuras y los problemas de discriminación, porque el parásito del Chagas está asociado con la pobreza", enfatizó Cardoni.

Si en los primeros siete meses no se encuentra el parásito, las expertas aconsejan realizar más controles a partir del octavo mes, cuando el bebe ya tiene sus propios anticuerpos y no habrá que depender del T. cruzi circulante para confirmar la infección.

El estudio incluyó a 267 embarazadas infectadas, que vivían en una zona no endémica (el primer cordón bonaerense) y en casas sin vinchucas. Ninguna había viajado a áreas endémicas (norte del país) ni había recibido transfusiones en el embarazo. "No está comprobado que haya transmisión vectorial en la provincia de Buenos Aires, pero es justamente la que más población inmigrante y migrante tiene desde y hacia las áreas endémicas, incluidos Bolivia y Paraguay, y que pueden estar transmitiendo el T. cruzi a sus hijitos", comentó Sonia Tarragona, directora general de la Fundación Mundo Sano, que no participó en el estudio.

Una encuesta realizada por la fundación en septiembre del año pasado en las maternidades públicas de la provincia reveló que había 200 madres infectadas y, en muchos casos, no se había hecho el seguimiento del bebe. Se estima que por cada caso diagnosticado hay entre 6 y 12 que no se detectan.

El equipo del INP usó una pequeña muestra de sangre de cada bebe para hacer tres controles: al 1°, 6° y 12° mes de vida. En algunos se extendió hasta los 18 meses. Cada control incluyó tres técnicas de análisis. Según la Organización Mundial de la Salud, la infección existe cuando se obtiene un resultado positivo en por lo menos dos de tres de esos análisis.

"El 11% de esas mujeres les transmitió la infección a sus hijos [...]. El diagnóstico negativo sólo pudo asegurarse a partir de los 10 meses de edad", concluye el equipo, integrado por la doctora Ana María de Rissio, jefa del Servicio de Diagnóstico del INP, y la bioquímica Karenina Scollo. Mientras en el primer control (al mes de vida) se pudo diagnosticar al 48% de los bebes infectados, en el tercer control (a los 12 y 18 meses) se identificó al 100 por ciento.

En el país, el 9% de las embarazadas están infectadas con el T. cruzi . En general, indicó Cardoni, son jóvenes crónicamente infectadas, pero sin la enfermedad. "Tienen que estar atentas a la posibilidad de transmitirles el parásito a sus hijos y comprobarlo para iniciar el tratamiento -insistió-. Muchas veces, aunque el seguimiento hasta el año de vida figura entre las recomendaciones del Ministerio de Salud, descartan la infección cuando en el primer control no sale nada."

300 Son los casos detectados
Todos los años se identifica apenas una baja proporción de los 4000 bebes que nacen infectados.

12 Son los meses de seguimiento
Cuando no se halla el T. cruzi en los primeros meses de vida, hay que extender los controles de anticuerpos.

Fuente La Nación

Opiniones (2)
17 de diciembre de 2017 | 04:24
3
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17 de diciembre de 2017 | 04:24
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  1. SI EL LAGOMAGGIORE TIENE TECHO DE PAJA Y HASTA LOS MEDICOS QUE TRABAJAN ALLI HAN DENUNCIADO LA PRESENCIA DE VINCHUCAS!
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  2. maternidad de que provincia Mendoza o Buenos Aires .Sean claros al informar .
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