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Sólo la luz de Del Potro iluminó un año opaco para el tenis argentino

El gran año del tandilense Juan Martín del Potro, con la conquista del Abierto de los Estados Unidos como emblema, sirvió para equilibrar un flojo año de la mayoría de los tenistas argentinos, que por primera vez en once años no pudieron ganar torneos sobre polvo de ladrillo.

El tenis argentino conquistó durante el 2009 apenas cuatro torneos, tres de los cuales tuvieron como protagonista a Del Potro y el restante al cordobés David Nalbandian, quien en mayo se despidió del circuito hasta el 2010 porque decidió operarse de una molesta lesión en la cadera.

Del Potro ganó los torneos de Auckland, Washington y dio el gran golpe al conseguir el Grand Slam que se juega en los Estados Unidos, algo que sólo había obtenido el mejor tenista argentino de todos los tiempos, Guillermo Vilas, en 1977.

Es tan relevante lo que hizo Del Potro, que le permitió convertirse en el tercer argentino en ganar un título de Grand Slam, algo que sólo llevaron a cabo el mencionado Vilas, y Gastón Gaudio en el Roland Garros de 2004.

El tandilense venció en la final de los Estados Unidos nada más y nada menos a que el mejor jugador de la historia, el suizo Roger Federer, a quien volvió a poner de rodillas en el Masters que se jugó en noviembre y que significó el cierre de la temporada.

Del Potro, número cinco del ranking mundial, cumplió una descollante actuación en Londres, donde alcanzó la final y fue superado por el ruso Nikolay Davydenko, quien aprovechó el cansancio del argentino para imponerse en el cotejo decisivo.

Además de haber ganado el US Open, el tandilense consiguió en el 2009 el respeto absoluto de sus colegas, incluso de los cuatroque lo preceden en el ranking (Federer, Nadal, Djokovic y Murray) ya que además del suizo, Del Potro le ganó esta temporada al español y al británico.



En cuanto al resto de los argentinos, lo llamativo de la temporada fue que no se consiguieron títulos en polvo de ladrillo, la superficie preferida de los tenistas nacionales, tras once años consecutivos de levantar trofeos sobre el piso anaranjado.

De todos el que más se destacó fue Juan Mónaco, quien terminó el año como el tenista que más partidos ganó sobre polvo de ladrillo, aunque en el debe quedó que no ganó ninguna final de las tres que disputó.

La aparición más rutilante de la temporada fue la de Horacio Zeballos, quien gracias a sus cuatro títulos en torneos challengers, más tres finales en ese tipo de torneos y otra en un ATP, consiguió meterse entre los 50 mejores del mundo.

Su gran objetivo para el 2010 será consolidarse y tendrá como motivación extra que el capitán de Copa Davis, Modesto Vázquez, le pidió que juegue torneos de dobles junto a Leonardo Mayer, otro de la nueva camada, para ver si se pueden consolidar como pareja.

Justamente la Copa Davis sigue siendo la gran cuenta pendiente del tenis argentino. Esta temporada, el equipo de Vázquez cayó por un ajustado 3 a 2, como visitante, frente a la República Checa, que luego cayó en la final ante España.

Del Potro jugó una gran serie y ganó sus dos partidos pero a Mónaco no le alcanzó con su garra habitual para superar el duro escollo que representaron Tomas Berdych y Radek Stepanek y la veloz superficie que eligieron los checos.

Para el 2010 se espera la plena recuperación de Nalbandian, quien luego de operarse de la cadera en mayo pasado, ya comenzó a jugar exhibiciones para volver a meterse de lleno en la competencia.

Con Nalbandian y Del Potro en un buen nivel, Argentina puede comenzar el año con la ilusión renovada de poder conquistar por primera vez en su historia la ansiada Copa Davis, que tendrá su punto de partida del 5 al 7 de marzo en Suecia.

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