Diez películas bélicas ineludibles

A propósito del éxito de The hurt locker, entregamos una lista de 10 alabados largometrajes de guerra. Filmes extremos, donde los protagonistas avanzan a ciegas. O mejor: iluminados por una luz de plomo.

Toda guerra tiene sus películas de cabecera y hasta el momento el conflicto de Irak sólo había entregado fracasos en taquilla y crítica regulares. The hurt locker, de Kathryn Bigelow, es un caso aparte y  gran parte de la crítica mundial coincide en que es el mejor filme sobre el conflicto.

El filme, aún sin estreno en Chile, fue comparado por The Washington Post con dos emblemáticas cintas bélicas de Stanley Kubrick: La patrulla infernal (1957), ambientada en la Primera Guerra, y Nacido para matar (1987), situada en Vietnam. A continuación, otras cintas de guerra para atesorar.
 
Apocalipsis ahora (1979).  La obra de Francis Ford Coppola sobre Vietnam es el viaje al infierno del capitán Willard (Martin Sheen). El hombre tiene la difícil tarea de traer vivo o muerto al coronel Kurtz (Marlon Brando), un ex boina verde que ha perdido el juicio y lidera una comunidad local en una selva al interior de Camboya. Ganadora de la Palma de Oro en Cannes y elegida hace un mes como la mejor película de los últimos 30 años por el Círculo de Críticos de Londres. La versión redux, o extendida, sólo le agregó más sabor a esta dramática reflexión.

La delgada línea roja (1998). Recientemente, Martin Scorsese escogió a esta lírica reflexión sobre la guerra como uno de los 10 mejores filmes de los 90. La obra significó el retorno de Terrence Malick a la dirección tras 20 años, ahora siguiendo los malditos destinos de los soldados de la Compañía C, que a las órdenes de un desquiciado coronel (Nick Nolte) son enviados a tomarse una colina en plena Batalla de Guadalcanal, durante la Segunda Guerra Mundial.

La cruz de hierro (1977). La única película de guerra de Sam Peckinpah cuenta la historia desde el punto de vista de los perdedores: los alemanes en retirada en el Frente Este, acorralados por los rusos en el año 1943. Además, muestra las diferencias de clase entre los miembros de un regimiento, representados por un aristócrata prusiano (Maximilian Schell) que no se quiere despeinar cuando arrecian los bombardeos y un sargento de infantería (James Coburn) curtido en la vida al sabor de las balas.

Nacido para matar (1987). Considerado el mejor filme bélico hecho en Hollywood por la revista Premiere, este trabajo de Stanley Kubrick sigue a un grupo de reclutas desde su enfermizo entrenamiento en Carolina del Sur, a manos del sádico sargento Hartman, hasta su acción y combate en Vietnam. La película también es citada entre las más valiosas del género por una encuesta del diario Daily Telegraph.

Rescatando al soldado Ryan (1998). En una extensa encuesta realizada por el canal británico Channel 4 en el 2008, el filme de Spielberg fue considerado el Everest de las películas de guerra. Su inicio se toma 20 minutos en describir el asalto a Normandía, logrando un impacto visual y realismo que aún es citado y/o copiado en el cine de Hollywood y el mundo.

El puente sobre el río Kwai (1957). Esta coproducción americano-británica protagonizada por Alec Guinness como el testarudo coronel Nicholson plantea la historia de un grupo de prisioneros británicos en un campo de detención al mando de japoneses. Supuso, además, una parábola sobre la dignidad a toda prueba en tiempos de guerra bajo la dirección de David Lean (Lawrence de Arabia).

Los 12 del patíbulo (1967). Antes que Bastardos sin gloria existió esta película de Robert Aldrich. Se trata de una frenética cinta de acción que contaba la pequeña historia de un grupo de convictos y asesinos que tenían la oportunidad de la redención aniquilando nazis.  En el generoso elenco destacan Lee Marvin como el capitán y entre los del patíbulo están Donald Sutherland, Charles Bronson, Telly Savalas y John Cassavettes.

La batalla de Argel (1966). Un italiano, Gillo Pontecorvo, contó la insurrección de los argelinos contra el colonialismo francés y por esto se ganó el León de Oro en Venecia. La película es de un realismo abrumador en su descripción de la lucha de los insurrectos argelinos (que dinamitan la ciudad) contra los franceses (que torturan en exceso). Grupos guerrilleros argentinos solían ver  el filme como mecanismo de aprendizaje.

La caída del halcón negro (2001). Esta película de Ridley Scott es la crónica de un desastre: en el año 1993, un grupo de 100 soldados estadounidenses de elite intenta desestabilizar a un líder rebelde en Somalía y de un momento a otro se ven envueltos en un combate que los deja en inferioridad de condiciones frente a los locales.

El barco (1981). Esta cinta del alemán Wolfgang Petersen es una de las películas favoritas de Clint Eastwood. Describe la claustrofóbica vida de la tripulación de un submarino alemán durante la Segunda Guerra Mundial. El filme dura más de dos horas y dio origen a una miniserie que en los años 80 se exhibió en Chile. Protagonizada por Jurgen Prochnow.
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10 de Diciembre de 2016|07:47
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