San Martín sin servicio eficiente de atención pediátrica

Anoche San Martín era tierra de nadie en materia de atención médica pediátrica. En el ex Sanatorio Agnessi -hoy Clínica Ateneo- sólo hay guardia pediátrica martes y jueves. En el Sanatorio Argentino sólo hasta las doce la noche y en el Hospital Perrupato dan ganas de salir corriendo a Mendoza en busca de una atención digna. Aquí la historia de una necesidad de clase media mal atendida en pleno siglo XXI.

El viernes por la noche la niña de tres años comenzó a levantar temperatura antes de la medianoche. Por eso la madre le suministró cinco mililitros de Ibuprofeno, tal como ordena la experiencia de algunos años al servicio de una menor que aún no se desprende de la teta.

Pasada una hora, al ver que la temperatura no bajaba y que la niña comenzaba a respirar agitadamente se preocupó y solicitó ser llevada hasta “la Clínica Agnessi”. Claro, bajo esas circunstancias la mente sólo atina a recordar lo más usual y no recaló en la realidad que la ese servicio de atención médica ahora cambió de nombre: por el de Clínica Ateneo.

Llegó con su hija en brazos casi hirviendo. El dependiente y encargado de la guardia fumaba plácidamente en la puerta del nosocomio. Cuando ingresó hasta el mostrador donde se reportan las urgencias el dependiente le informó: “No tenemos guardia pediátrica. Sólo para mayores. La guardia pediátrica es sólo para los días martes y jueves”.

Ante la inusitada sorpresa y con la premura de la dolencia de la niña la madre no atinó a responderle al dependiente y salió del nosocomio rumbo al Sanatorio Argentino. En su cabeza no podía entender cómo un niño debía manejar a conciencia que sólo debía enfermarse por las noches los martes y jueves. Claro, era viernes y según el protocolo de la Clínica Ateneo estaba fuera de agenda y debió seguir su camino con su hija hirviendo en brazos.

Al llegar al Sanatorio Argentino tampoco obtuvo una solución. El otro dependiente –ahora del Sanatorio Argentino- que también fumaba plácidamente en la puerta del nosocomio entró después de la mujer con la niña en brazos que ya había ganado el mostrador donde se reportan las urgencias. En ambos casos, la mujer portaba además en su mano derecha la tarjeta de socia de Swiss Medical, por las dudas.

Pero fue en vano, ya que el dependiente sonriente le contestó que la guardia pediátrica “está sólo hasta las doce de la noche”, le dijo. “Entonces no es guardia”, pensó para sus adentros la madre.

Entonces debió atinar a dirigirse hasta la guardia del Hospital Perrupato. Allí debió intervenir el padre para solicitar que la atendieran rápidamente a la niña que la madre seguía llevando en brazos.

Una amable enfermera se asomó y fue  informada: “La niña vuela de fiebre”, apuntó. Luego de unos breves minutos una doctora, después se supo que era la doctora Paladini, se asomó y labró una receta, antes de atenderla.

“No grite”, le dijo al padre atónito, quien le ofreció con llamar al doctor Patti, actual director del Hospital Perrupato. “Tome”, le dijo y le extendió una receta para que fuera a comprar una ampolla de Novalgina.

Mientras el padre fue hasta la farmacia de turno, la madre ingresó y se encontró con el mal humor, o el estrés, el ataque de caspa o el mal de amores de la doctora Beatriz Paladini.

“¿Usted es la que la cuida o la madre?”, le preguntó a la madre. La madre obviamente respondió.

“Esta niña está llena de mocos”, lanzó la doctora Paladini.

La madre entonces le explicó que la niña había estado el día anterior y ese día jugando “con el agua por el intenso calor que hubo”. Y que hacía dos días la niña había tenido su control médico habitual con uno de sus médicos de cabecera y que no le había detectado nada parecido a lo que ella decía.

“¿Quién es el médico que la atiende?”, preguntó la doctora Paladini socarronamente.

“Los doctores Colombi y Birbaum, de Mendoza”, le respondió la madre.

“Ahhhh”, contestó la doctora Paladini y no dijo más nada como entendiendo que estaba por meter la pata.

Entonces llegó el padre con la Novalgina y un ducho enfermero le aplicó la inyección casi mágicamente. La pericia del señor enfermero y su mano de seda hizo que la niña casi no sintiera el pinchazo. Claro, la doctora Paladini a esas alturas brillaba por su ausencia, tal vez tratando de manejar su mal humor, su ataque de caspa o su mal de amores.

Hoy sábado por la mañana, ya con más tiempo, la madre se dedica a ubicar a un diestro médico pediatra de San Martín, sin el apuro del caso y con la consigna de olvidar a la señora Paladini, que no es una mortadela y sí una doctora que atiende a los niños un viernes por la noche con toda la impresión de que la están molestando. Tal vez por haber olvidado su juramento hipocrático o porque en el ex Agnessi no hay nadie que acepte Swiss Medical para un caso como el descripto y tampoco en el Sanatorio Argentino.

Claro, el padre y la empres de su padre pagan por mes casi mil pesos para que estas cosas obviamente no ocurran y no termine siendo el botín del mal humor, o del ataque de caspa o del mal de amores, de una doctora Paladini, del Hospital Perrupato, que juró en algún momento por Hipócrates.

 

Opiniones (7)
19 de agosto de 2017 | 05:06
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19 de agosto de 2017 | 05:06
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  1. La atencion en el laboratorio del hospital es pésima todas las bioquimicas son mal humoradas y tratan mal a la gente y eso lo saben todas las personas de san martin, no solo los q pagan obra social tienen derechos , creo q todos los niños lo tienen, pero coincido q la atencion en el hospital es pesima, yo ya tengo varias experiencias... espero q alguien se ocupe de eso...
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  2. Hay dias en los que la guardia funciona de manera óptima, la Dra Azuri es una gran profesional entre otros. Los residntes son excelentes. Paren un poco y tambien los medicos pueden tener mal de amores y distintos problemas.
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  3. En enero de este año, tuve una odisea muy similar, con la premura que en mi caso mi hijo tenia una peritonis de hacia cuatro dias, y que por obra y gracias de Dios lo tengo vivo y gracias sin lugar a dudas por el Dr. Carlos Pansa y su equipo que lograron intervcenirlo. Cabe destacar que yo comense recorriendo primero con el servicio de emergenca AMANO Dios libre a las personas tener que lamar a ese servicio de emergencia, mejor llamaen al cura y pidan la extremaucion. El seudo medicucho de este mediocre sevicio le diagnostico a mi hijo lean bien"...ATRACON DE COMIDA..." el dia 02/01/2009, nunca lo reviso, mi esposo es empleado de el Hospital de Santa Rosa, y le pregunta a este supuesto facultativo el motivo de por que no revisaba a mi hijo, a sabiendas que le decia que no soportaba mas el dolor de ESTOMAGO, sin dudarlo le hizo colocar por el enfermero un SIFOESPASMO ¿coctel? de medicamentos? SIIIIIII, a raiz de eso enmascara el cuadro, y mi hijo pasa tres dias mas con su cuadro enmascarado. En la madrugada del dia 05/01/2009 mi hijo comienza a decirme que por favor haga algo por que sentia que su esomago explotaba, esa fueron sus palabras "...mami te ruego hace algo siento que voy a explotar..." con la premura del caso acudo a las tres o cuatro de la mañana a la famosa CLINICA ATENEO o ex AGNESI me atiende una enfermera y me dice que espere que el doctor de guardia esta durmiendo, espero unos minutos como no venia nadie y mi hijo cada vez peor subo las escaleras y escucho como la enfermera trataba de despetar al medico de guardia, en ese intante le pregunto a mi espeoso que diablo haciamos alli?, si no se levanta un medico en una emergencia, que seria de mi hijo?. juro que sali corrienco, adonde fui a parar ? al SANATORIO ARGENTINO...vergonsozo NO HABIA MEDICO DE GUARDIA. Saben donde termine con mi hijo tirado en el asiento trasero del coche?... en el HOSPITAL DE SANTA ROSA atendido a las 5.30 o 6.00 no recuerdo por el Dr. Emilio Dengra quien nos dijo previo estudio urgente "...YA DEBEN LLEVARLO AL HOSPITAL PERRUPATO ESTO ES UNA PERITONITIS..." demas esta decirles que mi hijo paso mas de cinco horas en la sala de cirugia por que tenia ya tejidos necrosados y la gran infeccion por obra y gracia de Dios se habia encapsulado, de no haber sido de este modo hoy nuetra historia como tantas otras hubiese tenido un final que ni siquiera me atrevo a escribir. LA ATENCION SANITARIA EN SAN MARTIN ESTA MUERTA, ni siquera podemos decir que esta en terapia ESTA MUERTA NO HAY, salvo muy pocos profesionales pero muy poco el resto es reseca no HAY ATENCION MEDICA EN EMERGENCIAS. LAMENTABLE
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  4. esto es real y preocupantemente cierto, yo tengo el caso de mi mujer que esta embarazada con amenaza de parto prematuro y el medico de ella me ha dicho que si no llega el embarazo a las 35 semanas, lo va a tener que tener en la ciudad de Mendoza porque en San Martin no hay en las clinicas servicio de neonatologia para bebes prematuros, esto me paso con mis otros hijos que fueron prematuros y tubieron que nacer en Mendoza por el lamentable estado de la salud en las clinicas del Este provincial
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  5. ¿Cuando los periodistas opinan gansadas también tiene mal de amores?
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  6. Me encantó la expresión "una necesidad de clase media mal atentida" . ¿La atención pediátrica no vendría a ser, en el marco de la Convención de los Derechos del Niño, "una necesidad de todos los niños enfermos" (universal, que le dicen)?. Sea de Swiss Medical o de Villa tachito Card. Y , parece que en San Martín están de mala suerte con la salud y la justicia...Cosas que pasan, en Mendoza Siglo XXI...
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  7. y cierto que cuesta encontrar pediatras los fines de semana. Pero, a pesar de tener obra social, siempre fui al Perrupato por seguridad y jamás tuve problemas. Mas, por qué le pidieron al padre que no grite? Solemos exaltarnos cuando se trata de nuestros hijos. Y un médico siempre es un médico, más allá de sus problemas personales. Lo de"mal de amores" me recuerda al comentario del legislador que hablaba de la mala atención de un marido a no sé quién. Pero él no era periodista
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