Deportes

En el lanzamiento de MDZ On Line: "Reflexiones sobre Mendoza"

En nuestro primer minuto de vida, algunas consideraciones acerca de la situación actual de Mendoza.

Un documento que resume todo aquello que asumimos como responsabilidad por ser un medio de comunicación social, inserto en una provincia como la nuestra.

Mendoza –se ha dicho muchas veces y de diferentes maneras- es una esperanza plantada en el desierto. Es el testimonio de una voluntad inteligente, de un esfuerzo feroz y de una fe en el futuro, que se supera a sí misma después de cada terremoto, manga de piedra, aluvión o viento zonda. A los que vivimos aquí, nos gusta y la queremos. Los que la visitan, se impresionan hasta el grado de la sorpresa. Sin embargo, no por ello debemos permitirnos celebraciones narcisistas de “la mendocinidad”. Esta especie de pecado, es visitado por nosotros con bastante frecuencia.

Ahora bien, si buscamos ejercer nuestra capacidad de autocrítica, coincidiremos en que hay otras cosas que decir y deben decirse y otras cosas que escuchar y deben escucharse.

Desde hace mucho tiempo, Mendoza viene perdiendo posiciones en el país y en el mundo. Los cambios se han sucedido a un ritmo difícil de imaginar y fueron más rápidos que nuestra capacidad de respuesta. En nuestra provincia, pasan menos cosas importantes y las que pasan son menos importantes. En definitiva, pasan menos cosas que las que deberían pasar.

La economía mendocina no progresa significativamente; de hecho, su avance ha sido lento. En el ranking de crecimiento económico de los últimos 35 años, Mendoza ocupa uno de los sitios más bajos de la Argentina. Incluso, suele aparecer rezagada detrás de San Luis, de San Juan y de La Rioja. En los últimos 27 años el PBI per cápita de la provincia aumentó más o menos igual que el nacional –que creció muy poco, menos del 20%-. No obstante, en 20 de esos 27 años, el indicador mendocino creció menos que el total nacional. Ahora, si tomamos como referencia el progreso de otros países, el retraso es abismal. Desde 1980, en términos de PBI por persona, China creció un 750%, Corea, 331%, Irlanda, 188%, y Chile, 116%. ¿Cuánto creció Mendoza? Apenas un 18%.

La situación económica internacional es excepcionalmente favorable para países como Argentina.

El fenómeno del “deterioro de los términos del intercambio” parece haberse revertido. Hace tiempo, los productos primarios que exportan las economías, como la de nuestro país, tienen precios remunerativos que abren un horizonte de oportunidades de crecimiento y progreso. Si las aprovechamos, podremos recuperar posiciones perdidas y convertirnos en una región moderna, próspera y sin pobreza.

Sin embargo, no es esta la situación que vivimos los mendocinos. Nuestra producción, como en toda zona desértica, está condicionada a los productos con alto valor agregado, como los alimentos derivados de la frutihorticultura y el vino.

Nuestros commodities, minería y petróleo, soportan suerte dispar. Las nuevas licitaciones de áreas petroleras secundarias, pueden arrojar una luz de esperanza, mientras que la minería se encuentra insólitamente paralizada.

En el plano turístico, sin ser explotadas debidamente, Mendoza ofrece ventajas comparativas como el Cerro Aconcagua, el turismo aventura, el esquí y la cultura del vino. Los bodegueros provinciales nos han dado muchas pistas acerca del modo en que debemos trabajar: innovaron, invirtieron y asumieron consabidos riesgos para vincular fuertemente al vino con el turismo y ofrecer toda una gama de productos y servicios que son de interés y agrado para visitantes de todo el mundo. Por ello, una efectiva política turística debería tener en cuenta este proceso, mejorar profundamente todos los servicios , convertir a cada mendocino en un anfitrión amable, implementar los caminos del vino agregando arte, gastronomía, música  y ocuparse de que los precios internacionales que imponemos a los turistas no terminen perjudicando a nuestros propios ciudadanos.

Por lo expuesto, es claro que Mendoza necesita un Plan Estratégico que articule, de modo inteligente y audaz, las iniciativas e innovaciones individuales, que ordene prioridades y que proponga objetivos, metas ambiciosas, que efectivamente se concreten para los próximos diez a quince años.

En primer lugar, este marco impone un esfuerzo notable por mejorar las instituciones provinciales. La calidad institucional es un activo de valor incalculable para generar inversiones y crecimiento económico. Las buenas instituciones son imprescindibles, sobre todo, para nuestras propias vidas y la de nuestras familias.

Una justicia independiente, rápida y eficaz, con jueces competentes y valorados socialmente, es un componente esencial de la democracia que Mendoza necesita. Esa justicia nos debe brindar la tranquilidad de saber que nuestros derechos serán respetados. Nuestros conflictos particulares deben ser resueltos en un marco racional y legítimo, sin violencia, sin arbitrariedad y sin prepotencia.

Por lo mismo, es compromiso de todos rescatar del desprestigio a nuestras Cámaras Legislativas. Hacen falta legisladores capacitados y representativos. Mendocinos destacados por sus virtudes, competencia profesional, compromiso y trabajo para la sociedad. Los ciudadanos tenemos que conocer a nuestros diputados y senadores, saber qué han hecho, qué hacen y qué defienden. No sólo para controlarlos sino también para apoyarlos.

Los partidos políticos deben convertirse en organizaciones modernas, capaces de cumplir las funciones que la Constitución Nacional les asigna. Deben aportar conocimiento y planificación, formar dirigentes y funcionarios y generar y encauzar los debates centrales de nuestra provincia. Al mismo tiempo, tienen que convertirse en un canal donde los jóvenes vuelvan a sentir ganas de participar en la construcción del destino común.

Del Poder Ejecutivo esperamos liderazgo, eficacia y transparencia. Con las nuevas tecnologías -cada vez más eficientes y baratas- y buenos recursos humanos –que los hay, pero dispersos–, muy bien remunerados, acorde a sus responsabilidades, se podría dar el salto de calidad que coloque a nuestra administración pública en sintonía con las necesidades sociales y con los niveles de excelencia del mundo.

La educación es un capítulo de excepcional importancia.

Sin educación, las brechas con el mundo se agigantan. Una educación de calidad, amplia, inclusiva y sin conflictos sectoriales que la paralicen, es instrumento fundamental de desarrollo económico y de integración social.

Formar parte de la sociedad del conocimiento, amerita un esfuerzo enorme, con recursos suficientes, convicción e inteligencia. Las oportunidades que se abren son incalculables.

A modo de ejemplo, en Mendoza hay nueve universidades, un número muy importante para una provincia como la nuestra. Superando el círculo vicioso del conformismo, los bajos salarios, la escasa investigación y la baja exigencia, se puede constituir un cluster educativo capaz de competir nacional e internacionalmente.

Tema central es la reinserción de Mendoza en el mundo.

La globalización, la innovación tecnológica y los cambios sociales exhiben una velocidad que nos supera. No obstante, gran parte de lo que ocurre está a nuestro alcance.

Hay ejemplos referenciales de países y regiones que, en sólo 20 años, crecieron rápidamente. Partieron como economías pobres, explotando sus recursos naturales de manera ineficiente y hasta dañina, pero cambiaron a tiempo. Agregaron valor a su producción e invirtieron y desarrollaron tecnología. Así, se convirtieron en regiones de crecimiento y progreso sostenidos, con altos salarios y protagonismo mundial.

Las claves del éxito han sido no dar las espaldas al mundo, una fuerte inversión en recursos humanos, la perseverancia de las políticas y la vocación de premiar el talento, el esfuerzo y la creatividad. Esto no debería resultarnos ajeno: profesionales, artistas, empresarios, mendocinas y mendocinos ya transitaron este camino y son un ejemplo de todo aquello que debemos asumir como pueblo.

Muchos parecen haberse acostumbrado al abanico doloroso que la exclusión social despliega. La dignidad y calidad de vida de nuestros comprovincianos, más que una cuenta pendiente, parece una cuenta alojada en libreta del olvido.

Ese olvido nos está haciendo creer que es una utopía, en sentido negativo, la conquista social de un cierto y sostenido nivel de seguridad para todos los mendocinos, encerrados y en libertad. En términos más crudos, ese olvido nos amenaza con la futilidad de la democracia, pues ésta es inviable sin un mínimo de seguridad para el ejercicio de nuestros derechos. Sin horizonte nos vamos volviendo escépticos, indiferentes, aislados, percibiendo a las instituciones del orden como lejanas, y a cualquier ciudadano como potencial enemigo. Esta esquizofrenia social, generada básicamente por el miedo, nos inhabilita como ciudadanos comprometidos para enhebrar los lazos de solidaridad con los vecinos e interactuar con las comisarías y los fiscales de barrio y las autoridades municipales, para recuperar con creatividad los espacios públicos comunes.

Ese miedo nos convierte en presa fácil de los vendedores de ilusiones, disfrazados de cualquier color político, que utilizan el dolor ajeno en interés propio, mediante clichés y frases vacías acompañadas de una impostura paternal mediáticamente estudiada. La contracara del miedo es la razón, y es ésta la que nos permite visualizar la esperanza de ese estándar de convivencia pacífica alcanzado por otras regiones del mundo. Es posible disminuir la inseguridad a niveles democráticamente tolerables con un consenso político maduro entre gobierno y oposición, con un plan de seguridad enriquecido con los aportes de universidades y organizaciones no gubernamentales, con métodos de trabajo, investigación e inteligencia que respondan a la realidad delictiva de Mendoza, la cual debe ser técnicamente medida y cuantificada, a través de anuales encuestas de victimización que nos permiten comparar nuestros índices con los de las principales ciudades del mundo, que no sólo informan sobre el modo y la dinámica de lo que en realidad está ocurriendo, sino que además proveen al gobierno un inestimable conocimiento sobre el parecer y comportamiento de la población en relación con la violencia y las autoridades encargadas de dar respuesta.

Del mismo modo que no debemos permitir que se criminalice la pobreza, es necesario no estigmatizar a la juventud como simple territorio de los excesos. Sin embargo, consecuencia de nuestra inacción, generaciones enteras de hijos de esta tierra se entregan a prácticas autodestructivas. La falta de alternativas para ejercitar hábitos de vida saludables, acerca a nuestros hijos a las adicciones, donde quedan atrapados. Es nuestro urgente cometido, entonces, procurarles oportunidades para que elijan desarrollarse en plenitud.

Hemos elegido comenzar a comunicarnos a través de este breve análisis. Dejamos de lado, algunos puntos esenciales de nuestro quehacer ciudadano que se encuentran malheridos: medio ambiente, deporte, reforma política, derechos humanos, rutas, suelos, salud pública y privada, transporte, vivienda, acceso a la cultura y tantos otros. 

Sólo por hoy, los dejamos de lado. No hemos dicho todo lo que teníamos para decir. En realidad, apenas hemos comenzado a hacerlo. A tal fin, hoy nace “MDZ On Line”, una herramienta moderna, democrática, interactiva y sumamente innovadora. Vamos a decir cosas y queremos que vos digás las tuyas. Por eso, entre muchas alternativas, elegimos un eslogan simple, directo: “Decilo”.

Queremos comunicarnos. Queremos acompañar a nuestros lectores y aprender de ellos. Queremos hacer periodismo en conjunto, construir realidad con todas las manos disponibles y mostrarle al mundo quiénes somos.

Queremos hacer de “MDZ On Line” nuestra actitud ante la vida.
Opiniones (24)
8 de Diciembre de 2016|13:12
25
ERROR
8 de Diciembre de 2016|13:12
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Difícil poner en palabras lo que me gustaría decir... Vamos a hacer lo mejor posible. Leí la nota y es larga, es verdad, sin embargo no alcanza a explicar debidamente las cosas. Si me pongo a analizar, lo único que me dice son datos: el "pbi", "mendoza en el mundo", "la sociedad de conocimiento"... Pero en nigún momento me ofrece una explicación acabada de todas las cosas, el "por qué" de los hechos, la contextualización... Pero no seamos tan pesimistas, el formato del diario es original, no lo voy a negar, entonces aprovechemos esa posibilidad y pongamos manos a la obra, no nos quedemos en simples "datos"... En cuanto a que el diario esté en relación con Terranova... roguemos que la gente que trabaja allí no caiga en la misma y tengan la suficiente libertad como para ejercer debidamente la profesión de periodista. De todos modos, felicitaciones, vamos para adelante.
    24
  2. sigan asi,es excelente
    23
  3. La verdad que asi como lei la nota, lei cada uno de los comentarios. Algunos buenos...otros malos...otros de mafia? Pero siempre se habla del tratamiento de la noticia, etc. Por lo que veo este emprendimiento tiene mucha fuerza y en este trabaja mucha gente. Es una fuente de laburo mas para los trabajadores de los medios de comunicacion y es algo a celebrar. Que se pongan las pilas y que exista mucho espacio para laburar en prensa en Mendoza, porque la diversidad es muy importante y creo que la poblacion esta creciendo vertiginosamente en Mendoza, asi como el parque automotor. Felicitaciones por el trabajo impecable que estan haciendo. La pagina es muy rapida, de facil acceso, asi como la informacion y las noticias. Aqui encontre muchas noticias que en la edicion de Los Andes, el Sol y Uno no encontre. Y eso se bueno...tienen algo que decir...una forma de decirlo...algo rapido, de facil acceso y complementa muy bien en Mendoza. Felicitaciones al Web Master y al Jefe de Prensa. Sigan asi que yo seguire sus noticias de ahora en mas.
    22
  4. Comparto plenamente el contenido, del diagnostico sobre nuestras Provincia. Si, es cierto que a cada uno le toca su lugar y sun resposabilidad para que las utopías dejen de ser tales. Debe existir sin duda calidad institucional y visión estratégica, como así también Periodismo Independiente, pero al extremo de independizarse de la realidad, y sólo ser comentariastas de ella, vale la pena el compromiso. Felicitaciones Oscar San Rafael
    21
  5. Gracias por tu insistencia, Roberto. Si averiguamos algo que realmente pueda probarse, lo publicaremos.
    20
  6. Solicitaba ayer que se dieran una vueltita por Lujan e investigaran un poco mas sobre la mafia de los concejales...Seria bueno tener novedades y que no muera como todo.. tapado por los mismos politicos...Espero novedades...Adelante amigos... aqui tienen apoyo positivo...
    19
  7. "Para Anibal, el de la cartelería en Chile". De la carteleria en Chile no tienen nada que contarte, doy fe de que se hicieron todos los esfuerzos, ecónomicos para sobrellevar el problema. Simplemente fue un mal negocio (ayudado por la hipocrezia, nacionalismo y envidia chilena). Noto cierto tono de mal intención en tu comentario, para tratar de empañar el lanzamiento de este nuevo proyecto. Será por temor? Los felicito por el nuevo proyecto. Un abrazo Federico
    18
  8. Publicamos tu mensaje inexacto e injurioso. En este diario el staff de periodistas cuenta con la más absoluta libertad de prensa que ejercemos con responsabilidad. No hay censura. Ni practicas de prensa amarillista y mucho menos injurias a ningún comprovinciano. Saludos
    17
  9. QUE SE SIENTE SEÑORES PERIODISTAS TRABAJAR PARA LA MAFIA?un papelón, de verdad.... ojalá lo publiquen... o la censura de Orly es mucha?
    16
  10. Como bien dice el señor editor, Mendoza es el testimonio de una voluntad inteligente. Esta edición online tambien lo es. Muy buena la nota, y al respecto de que si es o no extensa, creo que por ser tan interesante en su lectura me pareció justa. Ni mas ni menos, una optima media, teniendo en cuenta que hay mucho para decir. Ojalá nos sirva para algo. Ya he opinado en algunos otros artículos de la pagina, claros e interesantes. Felicitaciones.
    15
En Imágenes
15 fotos de la selección del año de National Geographic
8 de Diciembre de 2016
15 fotos de la selección del año de National Geographic