Un día en la escuela de la mala suerte que todavía tiene esperanza

La escuela Juan Cruz Varela queda al costado de la ruta 40, en Jocolí. Se les hunde el edificio, pero no encuentran el pozo séptico. La construcción en donde funcionaban hasta hace dos años se inundaba y era víctima de saqueos. Y a pesar de todo, tienen esperanzas y confían en el éxito. Mirá las fotos.

La escuela Juan Cruz Varela estaba ubicada en el medio de una finca, a la sombra de tremendos eucaliptos, pero entre dos canales de riego. Esto último hacía que el edificio quedara inactivo muchas veces, debido a los desbordes de los zanjones y las consecuentes inundaciones.

La trasladaron, no muy lejos de la finca Crocco, su lugar fundacional.

En medio del barrio Virgen de Andacollo, en pleno Jocolí, en Lavalle, y a la orilla de la ruta por la que recorriendo unos 30 kilómetros se llega al centro de Mendoza, la escuela está, ahora, a mano, digámoslo así.

Los chicos llegan en sus bicicletas, aun desde las fincas cercanas y las apoyan contra la pared, sin cadenas ni candados y sin que nadie que no sea el dueño se las lleve.

Cuestión de suerte

Pero no han tenido suerte con la obra levantada por el gobierno. “Queríamos a la otra escuelita, pero aquí estamos mejor”, nos dice uno de los pibes que recuerda que más de una vez se quedó empantanado en el viejo edificio.

Pero hay una adivinanza que docentes, celadores, madres, padres y alumnos no terminan de resolver: ¿Dónde está el pozo séptico?

No aparece en los planos y su hundimiento ya está produciendo el resquebrajamiento de algunas paredes.

“Tenemos mala suerte”, dice un pibe de 8 años con el dedo en la boca cuando nos escucha hablar del asunto.

- ¿Por qué decís eso?

- Porque no encontramos –aramos, dijo el mosquito- donde está el pozo. Y se nos hunde la escuelita. La otra (la vieja, la de la finca, quiere decir) ya se cayó toda y antes, se nos llenaba de agua y barro.

Lo que dice es cierto.

No dan pie con bola y la obra de dos años de antigüedad casi no sirve. Y eso que todavía no está terminada.

“Esta escuela tiene mala suerte –reafirma- pero yo tengo fe en que vamos a tener éxito?”, lanza sin medir la fuerza de la frase Silvia, docente y “maestra ciruela”, que va banco por banco y le pregunta a cada chico como está hoy, cómo le va, qué le hace falta.

Silvia los conoce casi por árbol genealógico y aunque protesta por las carencias, potencia el optimismo: “Yo siempre se los digo –insiste, frente al grado que la mira con devoción- van a tener éxito, tienen que saberlo”.

Entre irse o quedarse, lo último

Zulma y Rosita, mientras las clases empiezan luego de que tocan la vieja pero vigente campana e izan la bandera, se encargan de la cocina.

Remplazan a la cocinera que está enferma. Rosita no se hace mucho problema: “Todos hacemos de todo. ¿Por qué? –se pregunta- porque sabemos hacer de todo. Entonces, ¿por qué no lo vamos a hacer?”.

Convidan mate y ponen a disposición un plato de tortitas recién calentadas en el tostador.

Zulma, la que habla menos y produce el mate fue alumna de esta misma escuela, en su edificio anterior.

“Antes –recuerda- a nosotros nos sacaban, nos llevaban a conocer el centro, otros lugares”.

Lo dice porque está claro que ahora no pasa: la mayor parte de los chicos acepta, ante nuestra pregunta, que nunca ha recorrido esos 30 kilómetros que separan a Jocolí de la ciudad de Mendoza.

Una camioneta trae a chicos de la escuela La Consolata, de Guaymallén. Llegan para dar una mano, para entusiasmarlos, para ofrecer un puente.

Lo vienen haciendo desde hace tiempo y la gente del lugar, agradecida.

Un lugar en paz, aquí no más

 

- ¿Qué tranquilidad que hay acá, no?, les preguntamos y la que responde es Zulma: “Sí, la verdad”.

“¿Pero hay gente jodida en la zona?”, porfiamos con el tema, a lo que la respuesta fue bastante inusual: “Mire, como en todos lados, pero son los jóvenes que cuando se van de acá vuelven con malas compañías”.

Los robos y el vandalismo fueron parte de la vida en el viejo edificio, “más escondido, sin gente que lo estuviera mirando como acá”, reconoce Rosita. Ahora no. “Y los chicos, son un amor”.

Zulma se fue durante 20 años de la zona. Trabajó en escuelas del Gran Mendoza y no guarda un buen recuerdo de aquella experiencia. “Los chicos –afirma- te trataban mal; allá son intratables, muy rebeldes”.

Allí no, asegura. “Son un amor”, insiste.

- ¿Y por qué volvió?

- Porque en realidad no tendría que haberme ido. Mis hijos piensan igual. Entre irse o quedarse…mejor se quedan. Alguien tiene que hacer el trabajo rural, aunque a los chicos eso a veces no les gusta, lo ven como algo con poco prestigio.

Entre mate y mate, la pregunta: “¿Les hace falta algo? Porque se los ve bastante bien”.

“Encontrar el pozo”, responden celadoras, cocineras y maestras al unísono y no pueden evitar lanzar una carcajada.

Es que la escuela se hunde, repetimos. “Y eso que es nueva”, insiste una de las madres, cruzada de brazos.

Vamos para atrás del edificio y allí se ven las grietas que delatan el error en la construcción. “No saben dónde está el pozo”, insiste una vez más una celadora con la adivinanza que pronuncia todo el pueblo sin saber qué responder.

“¿Y los funcionarios –preguntamos- qué dicen?”. “Que no saben. ¡Cómo no van a saber!”, responde, da media vuelta y vuelve hacia la galería a tocar la campana, ofuscada, a la hora del primer recreo.

Opiniones (1)
18 de octubre de 2017 | 06:01
2
ERROR
18 de octubre de 2017 | 06:01
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Antes había una sección de Bienes inmuebles, funcionaba en la Esc. Pérez esquivel (detrás de la Mitre) allí deberían tener los planos. O en Arquitectura de la Provicnia (en el 7º piso de la casa de gobierno), en realidad es allí donde está el pozo séptico, aunque no parezca. Fuerza. PD.Los chicos son tratables en todas partes, sólo hay que saber hacerlo y quererlos. Es igual en todos lados, desde los maristas hasta la escuela más perdida del desierto. todos tienen un caminito para llegar a ellos. Hay que encontrarlo.
    1
En Imágenes
Lo perdí todo víctimas del terremoto en México
17 de Octubre de 2017
"Lo perdí todo" víctimas del terremoto en México
La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes
11 de Octubre de 2017
La última fecha de eliminatorias Rusia 2018 en imágenes