Drugstores y minimarkets en Capital: el paraíso comercial de la impunidad

Los controles no alcanzan para inspeccionar casi 9 mil locales. No se cumple con lo que establece la legislación vigente. Sus dueños "habilitan" por cuenta propia la instalación de mesas y sillas en la vía pública, aunque no tienen permisos y tampoco cumplen con los requisitos edilicios necesarios. Aquí, los casos.

En Capital, es un hecho que las veredas no siempre son públicas y los peatones no siempre pueden caminar libremente. Hay puntos estratégicos del Centro en los que cualquiera se puede convertir en rehén de mesas y sillas que bares, drugstores y minimarkets instalan caprichosamente, sin tener en cuenta la legislación vigente, jugando a las escondidas de los controles municipales y evadiendo cuanta multa podría corresponderles.

Los propietarios de estos comercios se convirtieron en una especie de fauna urbana que no respeta reglas. Sólo un porcentaje menor trata de adaptarse a la normativa vigente. El resto, sólo llena formularios de rigor para lograr una habilitación precaria, y, a partir de ese momento, entra en el círculo vicioso de lograr rentabilidad comercial a cualquier precio, sin cumplir con el mínimo de las pautas establecidas.

A saber: minimarkets y drugstores no pueden instalar mesas y sillas ni pueden habilitar su espacio para que la gente pueda hacer consumo en el lugar. Para lograr esos permisos, es necesario contar con instalaciones sanitarias adecuadas y un espacio edilicio de por lo menos 30 metros cuadrados.

"Es cierto que tenemos poco personal. Pero los inspectores trabajan y mucho. El tema de las sillas y las mesas a veces parece incontrolable, porque en cuando uno se descuida, ponen muchas más de las que tienen habilitadas, siempre y cuando tengan el permiso correspondiente", reconoció Fernando Larraya, director de Comercio e Inspección General de la municipalidad de Capital en la gestión Fayad.

En tanto, un funcionario del entorno de Fayad, en un estricto off the record, aseguró que este tipo de comercios forman parte de "una dimensión desconocida. Son muchísimos, los dueños hacen lo que quieren y da la impresión de que los controles nunca alcanzan. Al parecer, las actas y las multas son baratas en comparación al dinero que pueden recaudar".

Un poco de historia 

Nacida como una original idea para sortear la crisis, los drugstores y minimarkets se han constituido en emergentes del espacio público hasta formar parte del paisaje urbano en las principales arterias del centro capitalino. Y los nativos apelan a ellos para nombrarlos con una simplicidad tan apabullante como el calor que agobia las últimas tardes de Mendoza: "troskódromo", "pecera", "patagonia" que invaden las veredas con mesas donde a menudo los límites no quedan del todo claros.

Los más memoriosos señalan que los primeros drugstores con mesas instaladas en las veredas comenzaron a aparecer en en los estertores del menemismo y el febril comienzo de la Alianza. Y, para la crisis de la época, se constituyeron en una opción por demás accesible -muchos recordarán que, en aquellas épocas, la cerveza costaba dos pesos-.

Aprovechando el importante flujo de transeúntes y la posibilidad de comercializar comida envasada, sin necesidad de contar con más personal que quien cobra en la caja, el instalar mesas en las veredas se ha convertido en un negocio redondo, ya que no sólo captan a los ocasionales paseantes sino también a empleados de empresas y negocios aledaños, quienes aprovechan sus tiempos de “break” para distenderse unos minutos sin pagar “de más” en un bar con todas las de la ley.

De todas maneras, la situación se ha tornado un tanto más compleja ya que, pasado cierto horario, no solamente prestan ese servicio “ocasional” de refrigerio. En horario nocturno, se transforman en verdaderos bares paralelos.

"Dicen que no pueden hacer nada"

“Así me dicen los inspectores, que no pueden hacer nada. Hasta las ocho de la noche tienen dos o tres mesitas pero cuando los demás negocios cerramos, llenan la vereda de mesas. Verdaderamente, me pregunto: ¿No se puede hacer nada?”, advierte Alejandra, comerciante de calle Rivadavia.

"Nosotros controlamos que se cumpla la reglamentación vigente, pero que se esté cumpliendo es otra cosa", responde Fernando Larraya, director de Comercio e Inspección General de la municipalidad de Capital en la gestión Fayad.

En la actualidad, drugstores y minimarkets forman parte de los 8.500 a 9.000 comercios en Capital que el cuerpo de 40 inspectores que integran la planta de Comercio deben verificar semanalmente. Larraya reconoce, en ese sentido, que se trabaja bien, pero que el número de personal sigue siendo exiguo ante el ritmo creciente de los comercios.

De acuerdo con una ordenanza municipal, las mesas y sillas pueden estar en todo el frente del local y se pueden extender con permiso de otros frentistas. No obstante, no pueden obstaculizar la salida a la calle de edificios y viviendas particulares.

La frontera con el derecho de los demás mortales está marcada por una línea, que la municipalidad volverá a remarcar en enero. Esta línea, que no es imaginaria, establece que desde la pared del comercio a la primera línea de mesas debe haber una distancia de 2,50 metros para que la gente pueda transitar y a 50 cm del cordón de la calle, para que los autos puedan abrir cómodamente.

Algo que que no suele ocurrir de viernes a sábado en la arteria más transitada: Arístides Villanueva. Cuando los codos de los peatones rozan accidentalmente los vasos de bebidas espirituosas. O se forman embotellamientos humanos porque la pasarela se vuelve angosta y los peatones se chocan entre sí. Sí, efectivamente, esta ordenanza parece no cumplirse en la popular avenida.

"No podrían tener mesas y sillas"

Lo cierto es que la situación ya está provocando malestar también en los propietarios de bares de la Ciudad, debido a los gastos e impuestos que ellos deben afrontar y ven en esta práctica de los denominados drugstores una competencia desleal.

“Al principio, vendían vasitos de plástico; después, los regalaban. Pero, ahora ya están sirviendo las bebidas en vasos de vidrio y algunos hasta tienen pibes que trabajan como mozos atendiendo y levantando las mesas”, se queja Alberto, dueño de un pequeño bar de calle Patricias Mendocinas.

La falta de sanitarios para clientes, de cocina y, por supuesto, la legal habilitación como bar, café o restaurant demuestran que las condiciones no son las correspondientes, ya que, aunque hayan encontrado la forma de fortalecer su negocio, lo estarían haciendo por fuera de las reglamentaciones municipales.

“Se consiguen con los proveedores un par de heladeras, unas cuantas mesas y un microondas y funcionan como bar. Mientras nosotros, soportamos controles de bromatología, tenemos que contar con un mínimo de personal, pagar sueldos y hasta tenemos que imponer áreas de fumadores. Algo no anda bien, ¿no?”, concluye Alberto.

Esta realidad es reconocida en el municipio y Larraya apura una definición: "En principio, drugstores y minimarkets no podrían tener mesas y sillas".

Según el director de Comercio, los comercios gastronómicos que quieran hacer uso del espacio público para instalar mesas y sillas deben solicitar ese permiso a la municipalidad. Por cada metro cuadrado -se estima que, en ese espacio, entraría una mesa con cuatro sillas- se cobra un cánon aproximado de 60 pesos.

Pero, hecha la ley...

Una de las trampas habituales a las que están acostumbrados los inspectores es que los dueños de estos comercios indican, en la declaración municipal, que cuentan con un espacio de  determinados metros para instalar sillas y mesas. Cuando los municipales llegan al local, se encuentran que era el espacio ocupado es el doble.

Esto, obviamente, es lo que más se observa en el verano, puesto que nadie quiere permanecer en el interior de los locales y la vereda se transforma en pasarela, sobre todo en infiernos como la Arístides.

"Todos piensan que el lugar más crítico es la Arístides, pero en la Peatonal también tenemos bastante reincidencia, aunque no se puede generalizar", sostuvo el director de comercio.

Por estas infracciones menores -cuya multa oscila entre 220 y 10 mil unidades tributarias- se suelen labrar entre 5 y 10 actas por mes.

Sin embargo, la preocupación pasa por las instalaciones.

"Cuando estaba la emergencia por la Gripe A, tuvimos que clausurar uno porque sólo contaba con un baño", ejemplificó Larraya, que antes de recaer en Capital en diciembre de 2007, pasó por la ANSES, la Caja de Jubilaciones y la DGI, como abogado.

"Encontrás falencias de todo tipo, como cables colgando o que los matafuegos tienen vencida la carga, sobre ésta última levantamos muchas actas", sostuvo Larraya, para rematar: "Hay minimarkets que son un espanto, pero los medianamente importantes son bastante pulcros".

 

 

Opiniones (19)
22 de agosto de 2017 | 13:29
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22 de agosto de 2017 | 13:29
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  1. es cierto eso...
    ..y coincido con todos, acá en San Rafael esta pasando lo mismo, los drugstores dónde se juntan muchos jóvenes ocupan las veredas, los que venden autos también y los café desde siempre lo hacen. Alguien hace algo? No. Es una odisea caminar un sábado por el centro y si vas en silla de rueda o changuitos con bebés, hay que salir a la calle.
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  2. Los inspectores no deberían cobrar sueldo, sólo comisión sobre multas efectivamente impuestas. Pero para que no le cobraran más a los negocios que la comisión que percibirían, habría que imponer multas de muchísimo valor y otorgarles el 80% a los inspectores que las impusiesen y fueran efectivamente percibidas en la Muni. Además habría que tener una especie de puntaje (al estilo carnet de conducir) entonces el negocio que llegue a un puntaje determinado (pongamos 8) debe cerrar definitivamente y otorgar un punto por multa leve, 2 por multa grave y 3 por multa muy grave, graduando la levedad y gravedad de acuerdo al perjuicio que represente al cliente o a las personas. No es complicado. No hacen falta más inspectores. No hace falta invertir más por parte de la Muni. Sólo es utilizar el sentido común y tener ganas de hacer las cosas bien. Claro que para eso haría falta legislación práctica y eso es mucho trabajo para los Concejales y Legisladores, los que están preocupados sólo por las estupideces políticas que ellos consideran importante, pero aquello que es de vida diaria, de utilidad pública y de bien general, no, eso es trabajo que no les interesa ¿o algún concejal o legislador está pensando cómo hacer para que las monedas puedan estar en circulación y no escondidas como hasta ahora? ¿alguno piensa en cómo hacer efectivo el transporte público de pasajeros para la gente común? ¿alguno piensa en la inmensa cantidad de lauchas, ratones, cobayos y pericotes que invaden las acequias? ¿alguno piensa en la inmundicia de orines, vómitos, escupitajos y defecaciones que hay en todas las veredas y en los colectivos? ¿alguno piensa realmente en la higiene y salubridad de los espacios públicos incluyendo las fuentes donde hay agua estancada con infinita cantidad de larvas de mosquitos y otras alimañas? No, seguro que esas cosas triviales que son un pesar para la gente común, no son para que las piensen los legisladores ni los concejales. ¿Cómo creen entonces que van a pensar en las molestias que ocasionan las veredas llenas de sillas y mesas?
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  3. NO ME DIGAN QUE CAMINANDO DESDE LA MUNI LOS INSPECTORES NO PUEDER HACER CUMPLIR ORDENANZAS, SRES. ESTO ACA Y EN CUALQUIER LADO SE LLAMA COHECHO ACTIVO, NO HACEN FALTA 4X4 NI AUTOS CON CHOFERES EL CENTRO MENDUCO ES SOLO UN PUÑADO DE CUADRAS, ACA HAY COMETA LOS QUE SE CREEN IMPUNES SON LOS DE LA MUNICIPALIDAD.
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  4. sera que a fayad le parecen pintorescos estos lugares?hecha artesanos,cambia sentidos de calle de un dia para otro,etc,etc.o tendra algun porcentaje a dejar a estos lugares funcionar asi?
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  5. SENCILLO EL TEMA, SE PIDEN LOS PAPELES DEL DUEÑO DEL LOCAL O NEGOCIO, Y SE INCOA UN EXPEDIENTE SANCIONADOR IPSO FACTO, Y LA CONSEJALIA, DE LA MUNICIPALIDAD CORRESPONDIENTE, DEBE TENER ACCESO A LOS DATOS BANCARIOS DE TODAS LAS PERSONAS. Y SE PROCEDEN AL EMBARGO PREVENTIVO DE SU CUENTA CORRIENTE, SENCILLITO. EL BOLSILLO ES LO QUE MAS DUELE. PARA ELLO EL GOBIERNO DE LA PROVINCIA TIENE QUE ARTICULAR, UNA LEY, EN DONDE LOS BANCOS Y CAJAS DE AHORROS, ESTEN OBLIGADOS, A DAR INFORMACION ACTUALIZADA, DE UN SR, QUE DEBE PAGAR UNA SANCIÓN, Y SE PRACTICA EL EMBARGO PREVENTIVO. SENCILLO EL TEMA. RAPIDO Y EFECTIVO.
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  6. TODOS AQUELLOS QUE PONEN NEGOCIOS DE VENTA AMBULANTE, SIN EL CORRESPONDIENTE RECIBO DE PAGO AL DIA. LISA Y LLANAMENTE SE DECOMISA. IPSO FACTO.
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  7. Hay un lugar de comida muy conocido, que no tiene habilitación y no tiene salida de EMERGENCIA, como otros tantos, y no cumplen con las normas de higiene de los alimentos, el Director de higiene de los alimentos, Carlos Dellamare pese a gran cantidad de denuncias en su contra, sigue en su cargo
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  8. AVENIDA COLON. En San Martin y Colon, frente al correo y Avda.España grupos familiares ocupan las esquinas estrategicas con flores en forma imporvisada y en forma reiterada se van quedando. Ademas en Colon y Mitre hay dos stand mas con venta de flores. Puestos de venta de vegetales ambulantes ocupan veredas frente al supermercado y demas negocios. Una persona se sienta en el suelo y vende dese huevos hasta especies desde hace muchos años. Pr ahora observamos, perso sacaremos fotos reiteradamente para denunciar este abuso.
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  9. En la playa de secuestro de autos por infracciones de transito, está la oficina donde se debe presentar fotocopias del registro, seguro, titulo, etc..Hay un negocio TRUCHO dentro de la misma oficina municipal, Aparte de cobrarte mucho más caro, no te dan ningún tipo de ticket o factura. Si desde la misma muni se pasan la ley por ahí, que queda para el resto
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  10. Hoy caminaba, (caminaba?) por calle Sarmiento desde Belgrano hacia el este, al llegar a la zona de restaurantes fué una odisea caminar por allí es mas ví con cuan desparpajo han hecho construcciones en la vereda, Fayad sos un caradura entre los que ocupan las veredas en calles 9 de julio, España, Godoy cruz, nido de los delincuentes arrebatadores y la de los bares Mendoza es un caos y lo que verdaderamente tendría que haber espacios de cultura como no te pasan una moneda les mandas la injusticia a que los desalojen, son impresentable chupamedias del enano Jake.Dá soluciones!!
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