Deportes

El modesto Alcorcón eliminó al Real Madrid de la Copa del Rey

Maradona presenció la histórica eliminación del Real Madrid de la Copa del Rey a manos de un equipo de la tercera división. El DT de la selección fue testigo de una mala actuación de Higuaín y de los silbidos a Gago.

El Alcorcón, de la tercera categoría del fútbol español, rememoró hoy la vieja historia de David y Goliat al tumbar al Real Madrid, que quedó eliminado de la Copa del Rey a pesar de ganar por 1-0. Fue un fracaso "galáctico" del conjunto blanco, el primero de la temporada.

Como sucediera la pasada temporada, un equipo de Segunda B eliminó al Real Madrid. Si el año pasado fue el Real Unión de Irún, esta vez la heroicidad correspondió al Alcorcón, que vivió su noche más memorable después de ganar por 4-0 en la ida. Los obreros humillaron, sí, a los millonarios.

El estadio Santiago Bernabéu se llenó hasta los topes con sueños de remontada. Ambiente festivo, aplausos, vítores a los ídolos, megafonía a todo volumen... La diferencia respecto a las grandes noches de remontadas blancas estaba en el rival, que no era el Borussia, ni el Anderlecht, ni el Manchester United... Era el Alcorcón, modesto vecino de una población obrera situado al sur de la capital.

El equipo visitante permanecía ajeno al ambiente festivo de los prolegómenos, como sin con él no fuera la cosa. Sus jugadores habían vivido unas vísperas muy alejadas de lo que es un encuentro trascendente, con entrevistas y reportajes desenfadados emitidos por radio y televisión. Otra forma de ver el fútbol, opuesta a la de esa "galaxia" en la que vive el Real Madrid.

Y comenzó el partido, con rugido incluido de la grada. Y llegaron los abucheos con la primera posesión del Alcorcón. Y volvieron los rugidos, esta vez con el primer ataque del Real Madrid. "¡Empieza la remontada!", gritaban los hinchas blancos.

El equipo de Manuel Pellegrini tuvo ocho minutos de acometida impenitente, con llegadas constantes y hasta un mano a mano de Ruud van Nistelrooy que el holandés desperdició. Más rugidos de la grada.

Pero el Alcorcón no parecía intimidado, ni mucho menos. Bien plantado en el campo, presionaba la salida de balón del Real Madrid y comenzaba el atasco blanco. Y los minutos transcurrían. Y los nervios comenzaban. Y Fernando Gago perdía un balón. Y se escuchaban los primeros silbidos. Y el Real Madrid dejaba de generar ocasiones.

Así, el Alcorcón saludó el descanso mucho más que entero. No sólo no había encajado un gol, sino que se encontraba feliz en el campo, sin tener noticias del anunciado arreón blanco. Y la hinchada local despidió al Real Madrid con un sonorosísimo abucheo. Una noche histórica se había convertido en una noche histérica.

Visto que no tenía juego, el Real Madrid se agarró al orgullo y al desenfreno, viejas armas que tienen más que ver con la emotividad que con el gusto futbolístico. Aunque también le han valido para ganar otros partido. No fue el caso.

Ruud van Nistelrooy tiraba al palo, Gago probaba al arquero Juanma, algunos jugadores del Alcorcón comenzaban a sufrir los primeros calambres, la hinchada protestaba al árbitro no se sabía qué, un anciano desesperado levantaba el garrote al cielo, el marcador seguía marcando el cero para el Real Madrid... En fin, una completa histeria.

A falta de 20 minutos del final, se abrió un nuevo y trascendente capítulo en la nueva historia "galáctica" del Real Madrid. Pellegrini quitó del campo a Lass Diarra, uno de los favoritos de la afición, y ésta estalló: "¡Pellegrini dimisión!". No fueron unos gritos aislados, sino un clamor general. Definitivamente, la hinchada había abandonado la idea de una remontada y buscaba un culpable.

Ni siquiera creyó cuando Rafael van der Vaart marcó el solitario gol del Real Madrid a diez minutos del final. El equipo blanco había tardado 170 minutos en lograr un tanto a un equipo de la tercera categoría.

El Alcorcón disfrutaba sobre el campo y no lo dismulaba. Hasta se permitía el lujo de probar disparos desde el centro del campo. Y el Real Madrid se derrumbaba. Vivía una película de terror con una banda sonora compuesta de abucheos dirigidos hacia su propio equipo.

Así concluyó una noche celestial para el Alcorcón, que demostró que todavía hay un lugar para los románticos en este fútbol tan dominado por las cuestiones del dinero. La primera catástrofe del Real Madrid esta temporada se acababa de consumar. Y de qué manera.

Diego Maradona presenció en el estadio Santiago Bernabeu la histórica eliminación del Real Madrid de la Copa del Rey a manos del modesto Alcorcón, siendo testigo de una mala actuación de Gonzalo Higuaín y observando en vivo como toda la cancha silbó durante todo el partido a Fernando Gago.

La presencia del mejor jugador de todos los tiempos pasó desapercibida en un repleto estadio Santiago Bernabeu.

La delegación argentina llegó sobre la hora del partido, con Maradona a la cabeza, acompañado por los doce jugadores que hoy se entrenaron por la tarde.

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
4 de Diciembre de 2016|01:09
1
ERROR
4 de Diciembre de 2016|01:09
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016