Sólo la lluvia podrá frenar los incendios en Córdoba

Anoche se registraron algunas precipitaciones, pero no fueron suficientes. Las llamas siguieron descontroladas hacia Deán Funes.

Córdoba. Al caer la tarde de ayer, como una escena dantesca, continuaba descontrolado el incendio forestal que asuela a este departamento del norte cordobés y que comenzara el martes pasado por la caída de un rayo en Cerro Negro. Anoche comenzó a llover en la zona.

El cuadro de situación señalaba anoche que desde Puerta del Cielo, a cinco kilómetros de Ongamira, avanzaban descontrolados dos frentes en dirección disímil hacia Deán Funes distante alrededor de 30 kilómetros. Uno hacia el este y otro al norte, ambos intensamente activos.

La extenuante jornada, bajo altas temperaturas y un mínimo índice de humedad, señaló para los ya agotados efectivos de bomberos de toda la provincia un triunfo de relevancia: el pavoroso siniestro no ingresó al departamento Punilla y fue controlado en ese frente en inmediaciones del Cerro El Pajarillo.

La contrapartida fueron los innumerables focos que se sucedieron durante todo el día en la región, al vaivén de los llamados "vientos locales" con gran turbulencia y en permanente cambio de dirección, que convirtió el lugar en un auténtico suelo minado, donde brotaban las llamas a cada instante.

El nuevo esquema directivo para el combate demostró eficiencia operativa, coordinado por Marcelo Colombatti, director del Plan Provincial de Manejo de Fuego y Diego Concha, director de Defensa Civil provincial.

Ayer participaron 300 bomberos y para hoy está previsto un total de 400, dos aviones hidrantes, un vigía y un helicóptero, con la apoyatura de innumerables utilitarios para el traslado permanente de los hombres, ante la versatilidad del incendio, autobombas y camiones cisternas.

La ruta provincial 17 nuevamente fue la única vía terrestre posible y los controles a su acceso se endurecieron en horas de la tarde, permitiendo solo el ingreso a lugareños que se dirigían a sus campos y viviendas.

La situación de esta ruta se complicó gravemente por varias horas. El fuego logró atravesarla y expandir un manto de humo impenetrable a 24 kilómetros de la ruta nacional 38, impidiendo todo tránsito, incluso de bomberos y policías.

La desesperación ganó a los lugareños, al punto que cuatro de ellos fueron demorados en la Comisaría Distrito de Capilla del Monte, por haber prendido cortafuegos sin la participación del personal de bomberos afectado al combate.

Lo demás fue una sucesión de intentos desesperados e infructuosos por circunscribir el radio de acción de las llamas. La experiencia de los bomberos fue categórica a la hora de opinar "aquí hay entre cuatro a seis días más de incendio", se lamentaron.

Los pastizales y bosque serrano resecos, el bajo índice de humedad, los imprevistos vientos, las altas temperaturas y una sequía que no da cuartel, parecieran avalar el pronóstico de estos hombres que han participado a través de los años en infinidad de siniestros similares.

Al cierre de esta edición, una fuerte precipitación pluvial que caía en muchas localidades de Punilla estaba llegando a la zona del siniestro por lo que había esperanzas de que lo apagara.

Fuente La Voz del Interior.
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20 de septiembre de 2017 | 08:34
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