No, no me tomé una tripa

Tampoco estoy en pedo con el mejor vino del mundo -que no sé bien cuál es-. No me cogí gratis a Luciana Salazar ni a Luli Fernández, no. Tampoco me gané la lotería ni el Loto, ni el Quini 6. No juego a ello, y al casino, no voy.

Mirá, te la cuento así de simple. Hoy estoy feliz o algo parecido. Otra palabra habría que inventar y no seré justo yo quien lo haga. La cuestión es que me siento de la puta madre. No sé bien por qué, pero la euforia y una especie de transparencia me embargan. No, no me tomé una tripa ni me fumé un delgado. Tampoco estoy en pedo con el mejor vino del mundo -que no sé bien cuál es-. No me cogí gratis a Luciana Salazar ni a Luli Fernández, no. Tampoco me gané la lotería ni el loto, ni el quini 6. No juego a ello, y al casino, no voy.

No me encontré un abultado fajo de euros  en la vereda de un Hostel, eso tampoco. No me dijo el médico que voy a vivir hasta los 99 años, y, jamás, Aladino se hizo presente para concederme absolutamente nada; gordo pusilánime. El diablo no golpeó a mi puerta para ofrecerme lo que siempre te ofrece el diablo. Ojo, si apareciese, no tendría problemas en conversar un rato con él sorveteando dos frescas caipiriñas. No tuve una “revelación”, no se me apareció ningún dios para encargarme ser transmisor de vaya a saber qué carajo de mensajes. No llora la virgen de la esquina de mi barrio, no. Ni la virgen del foco me ha tenido en cuenta en esta.

No resucitó mi abuela-madre ni mi perro manchote, ese que me envenenó una vieja malparida y dejó a mis niños llorando por días en el cruel invierno del 2008. No me llamaron los que me odian para decirme que han dejado de sentirlo. Tampoco me ha perdonado nadie de nada, “que la sigan mamando”. Mi correo dice “ningún mensaje nuevo” y no registro ansiedad por ello. No hay mensajes en el contestador con una de esas noticias que te dejan culo pa` arriba, saltando en una pata. Ninguna carta ha llegado a mi puerta. Solo las boletas de la luz, el teléfono, la tarjeta (la vez que me saco una tarjeta la dejo a tope), las expensas.

Me roza fino y pasa, sin pena ni gloria, lo que suceda en la política nacional, provincial, municipal. Hace calor, pues entonces, que todos se vayan al mismo infierno. No me convertí a nada, ni quiero ser travesti, ni homosexual, ni más macho que nadie. Tampoco sé si me podré ir de vacaciones con mi familia. Es más, no recibí ningún informe de herencia de una tía soltera que vivió en Rosario y murió en soledad ahogada en la bañera, no, “qué va”. Encima me cortaron el fono fijo, hace diez días que no tengo un centavo –ya lo dije- a la tarjeta la tengo hasta las tusas y no puedo muchas cosas que quiero.

Insisto. No sé bien por qué, pero estoy a pleno, felíz. No tengo ganas de odiar a nadie, he olvidado a los hombres infames por un momento, las miserias cotidianas, y cierto rencor hacia el mundo. ¿He decidido no amargarme? No queridos, eso no se decide, eso te pasa. Es algo raro lo que se siente cuando no has programado sentirlo. No sé. La vida es la misma, nada ha cambiado. Pero repito, estoy a pleno, tengo un deseo terrible de estrujar la vida al máximo y dejar que “chorrie”. Escuché 24 horas sin parar a Antonio Carlos Jobim. Pero si cambio a “y tú te vas” de Chayanne, todo bien. Puedo pasar de la exquisitez a la “música choripán” debajo del puente que bordea al Feliciano Gambarte, sin ponerme colorado. Las cucarachas están en Francis Mallman y en “el barloa”. ¿La diferencia? Algunos las muestran, otros las esconden; pero están y eso es lo que vale. Solo hay que saberlo para evitar sorpresas.

Solo miro el piedemonte por el ventanal de mi casa, parado, con un mate compañero, solo. Lo miro y me enciendo de sol de madrugada. Me quedo, minutos largos, oteando el pájaro solitario en ese chañar gigante que vigila mi casa, noche y día. El pájaro es por demás bello. Tiene el pecho amarillo, un copetito punk y el lomo veteado de naranja y marrón. Rarezas de una encantadora fauna en extinción. El guacho canta, canta sin parar. Qué hijo de puta. Cómo canta ese pájaro. Cómo afina, cómo entona. Más quisiera yo. Y no son covers, no; son todas canciones de su cuño. Y las despilfarra hacia la nada iracunda, para que escuchen los que quieran oírlas. Gratis. Lanza: efímeros, fugaces y briosos gorjeos para encantar la sequedad del monte de fuego. Y canta y canta hasta morir. Y quiero grabarlo, pero no puedo. No quieren los pájaros registrar absolutamente nada de su paso por este mundo.

Asique, imagínenlo, por favor, no todo puede fotografiarse, ni filmarse. A veces, hacerlo, es dispararles para que disparen. En bandadas anónimas, van y vienen, dejando una estela centinela, regalando presencia. Y yo los miro, los estudio, los contemplo y admiro. Y ahí es cuando me doy cuenta que, por sentirme feliz o algo parecido, puedo sintonizar al pájaro. Porque ellos siempre están, en el campo y en la ciudad. Están. ¿Están? Y nosotros también. ¿Y nosotros también? Ser feliz y ser triste. Dos condiciones para seguir viviendo. En el medio, por momentos, está la muerte. Y de ahí, se sale sólo a las trompadas.
Opiniones (20)
21 de noviembre de 2017 | 13:29
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21 de noviembre de 2017 | 13:29
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  1. Es conmovedor, tanta felicidad por las cosas simples del mundo. No hay nada que se tome peor a la típica pregunta de "como estas?" que "excelente, la vida me sonríe". De todas formas, es bueno saber que te ha tocado tener una casa con vista al pedemonte, haciendo lo que te gusta, desde tu cómodo lugar y sin arriesgar absolutamente nada podés criticar a todo lo que no entendés, o todo lo que crees entender por la simple interpretación de libros. Si tu función en el mundo hubiera sido limpiar los carteles de las pegatinas de las bandas, quizás no serías tan feliz. Felicidades.
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  2. Los leo una y otra vez, y no entiendo. ¿Qué será lo que les moleta de tu texto? Será temor? Temor a lo desconocido? Intuyo que varios de ellos nunca pudieron disfrutar de un momento de plenitud como el que describís, y por eso reaccionan. Definitivamente, les molesta tu felicidad. Pobres infelices.
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  3. La tripa se te va atragantar hoy, si sos monotributista!!!!!!! Tenés las tarjetas al mango???? Bueno ..... dificilmente las puedas seguir teniendo. Seguí alimentando la buena onda porque es lo único que te van a dejar ....
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  4. a ver, decime vos como encararías una nota, así aprendo algo de tus modales, dale, te animás?
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  5. Señores lectores, para quienes no conozcan a este tipo, les comento que siempre fue un resentido, sus ideas de la sociedad si no son como el piensa el resto es una porqueria. Desde que estudiaba Sociologia en la Facultad de Ciencias Politicas y Sociales, vivia metido en el cafe llenandole la cabeza a todo el mundo con la politiqueria barata del socialismo que el pregona.
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  6. SI TE CONSIDERAS PERIODISTA, TENES MIL FORMAS DE ENCARAR UNA NOTA. NO SE COMO MDZ, TE TIENE EN EL PLANTEL. ES PAUPERRIMA LA NOTA. (POR LAS DUDAS TE ACLARO QUE PAUPERRIMO ES EL SUPERLATIVO DE POBRE).-
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  7. como que no golpeas para que te acepten??? si estás escribiendo tus resentimientos a la sociedad que vos mismo no querés, el que no acepta la sociedad se llama antisocial, es mejor que seas un hermitaño si no lo aceptas, y mi sociedad es la de todos pues estoy integrado y no blasfemo contra ella, esta bien lo de los pajaritos, las florcitas, pero no insultes, no seas mal educado, que presumo que no lo sos, lo que si estoy seguro es que sos un mal aprendido.
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  8. me encantó!!
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  9. es cierto que hay que estar en armonía que es algo parecido a la felicidad para poder escuchar a los pájaros. Muy bueno lo tuyo, no es filosofía barata como opina ese estúpido comentarista, son reflexiones de alguien con un poco de lucidez.
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  10. DIAS DE BLANCO Y NEGRO!!!! Y HOY ES UN DIA BLANCO PARA VOS Y PARA MI, GRACIAS POR TUS PALABRAS MARCELO!!!
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