Persiste la incertidumbre en el ministerio de Economía de la Nación

Por un lado las autoridades del gobierno nacional no desmienten la posible renuncia del actual titular de la cartera económica, Miguel Perirano. Los empleados del ministerio, están preocupados por la confusión que reina en el ambiente económico nacional. "Acá hay algo que no cierra." repiten  secretarios y subsecretarios del área.

El Ministerio de Economía permaneció ayer en estado de shock. Nadie sabía si el ministro Miguel Peirano ya había renunciado o si dejará su cargo el 10 de diciembre como otros integrantes del gabinete, tras haber dejado trascender su frustración por no poder combatir la inflación con más armas que las que ha utilizado, por pedido del presidente Néstor Kirchner, el polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

"Acá hay algo que no cierra." La frase, repetida durante toda la jornada, no pertenecía a ningún detective, sino a secretarios y subsecretarios de Estado que se resistían a creer que el mismo Moreno que Peirano conoce desde hace varios años haya sido el motivo de la decisión del ministro de irse. "No es Moreno, es Kirchner, que es el ministro de Economía y lo seguirá siendo cuando Cristina sea presidenta, ya que ella no se ocupará de las cuestiones económicas", agregaban otros.

Pero Peirano, militante de una de las líneas políticas más cercanas al Presidente -integrada por Carlos Zannini y Rudy Ulloa, entre otros-, siempre supo qué pensaba Kirchner, y en esas limitadas condiciones asumió en reemplazo de la desgastada Felisa Miceli, otra incondicional de Kirchner que tuvo que irse por el escándalo del dinero que apareció en su despacho. Por lo tanto, razonaban algunos, ¿por qué se enoja ahora el ministro cuando nada nuevo ha ocurrido? "Miguel pensaba que después del 10 de diciembre el esquema de poder cambiaría, que Moreno se iba a Enarsa y que desde allí no haría tanto daño", se lamentaban algunos.

Esa teoría fue reforzada por algunos dirigentes cercanos al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aliado a Peirano en esta cruzada contra Moreno y contra el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. "Para la etapa de Cristina, Moreno no va. Con lo que hizo en el Indec se perdieron las elecciones en octubre en varios centros urbanos importantes, y esto tiene que cambiar", apuntó una calificada fuente del oficialismo a LA NACION.

En la propia oficina de Fernández preferían atribuir la situación a una "operación de De Vido" y negaban que Peirano hubiera sido quien dejó trascender su probable no continuidad en el próximo gobierno. "Peirano es moderado y nunca va a salir en los medios a reclamarle algo al Presidente", indicaban. De hecho, agregaron, "el Presidente se molestó muchísimo por la forma en que esta noticia salió en los diarios". Al respecto, algunos funcionarios del Palacio de Hacienda todavía apostaban a que "este lío se descomprima con el correr de los días".

Pero el presidente Kirchner conoció de boca del propio Peirano la semana pasada esta cuestión. Cuando el secretario de Comercio Interior avanzó sobre el despido de los 13 contratados del Indec que debieron ser retomados en Economía "algo explotó". A la situación personal de Peirano se suma el diagnóstico sombrío que el ministro recibió en su último viaje a Washington para la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI), el mes pasado.

En ese poderoso foro, todos los funcionarios e inversores dejaron en claro que si la Argentina no apelaba a todas sus herramientas -fiscales y monetarias- para frenar la inflación podía entrar en un terreno crítico el año próximo. Con o sin la auditoría del FMI para negociar con el Club de París el pago de una deuda de US$ 6200 millones, ese auditorio externo (e importantes funcionarios de este gobierno) sabe que desde diciembre habrá que tomar medidas de ajuste, como la moderación de la suba del gasto público, un incremento en las tasas de interés y una apreciación gradual del tipo de cambio nominal.

Además, Peirano volvió de Washington con pocas promesas por parte del nuevo jefe del FMI, Dominique Strauss-Kahn. El funcionario francés le reiteró que para arreglar con el Club de París -un objetivo que el Gobierno persigue para atraer más inversiones- hay que pensar en pagar al contado o someterse a un programa, más o menos exigente, con el organismo multilateral de crédito.

En unos días más, el jefe de asesores de Economía, Javier Alvaredo, debería participar en Sudáfrica en la reunión del Grupo de los 20, que congrega a países desarrollados y en desarrollo, para tratar la reforma del FMI, acompañado por el secretario de Finanzas, Sergio Chodos. En un principio, se pensó que allí habría espacio para dialogar sobre el Club de París, pero fuentes oficiales aclararon que "no hay ningún mandato político para hablar sobre esto".

El resto del equipo

Chodos no responde a Peirano; llegó antes que él y tiene otros respaldos. El secretario de Hacienda, Carlos Mosse, tiene línea directa con el presidente y será sucedido en diciembre por el subsecretario de Presupuesto, Raúl Rigo. Su par de Política Económica, Oscar Tangelson, está en su cargo desde 2002, cuando Eduardo Duhalde era presidente.

La única funcionaria elegida por Peirano fue la secretaria de Industria, Leila Nazer, pero hace unos días "alguien" le dijo a su jefe que ella no seguiría. ¿Hacía falta explicarle algo más al ministro para que le quedara en claro su falta de poder?

Fuente: Diario La Nación

Opiniones (0)
25 de septiembre de 2017 | 19:30
1
ERROR
25 de septiembre de 2017 | 19:30
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'
    20 de Septiembre de 2017
    Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'