El Gobierno aún no sabe que hará con la mansión Stoppel

Lo admitió la directora de Patrimonio Cultural, Liliana Girini. "Esperaremos a que la propiedad sea devuelta por la Municipalidad de la Capital para empezar a analizar la situación". Tampoco está claro bajo la órbita de que área quedará la histórica casa de calle Emilio Civit.

A poco menos de un mes de vencerse el plazo para que la histórica mansión Stoppel deje de estar bajo administración de la Municipalidad de la Capital y regrese a manos del Poder Ejecutivo provincial, en el Gobierno aún no tienen claro que hacer con la propiedad ni mucho menos bajo la órbita de que organismo quedará.

Lo único que cierto es que la Dirección de Patrimonio Cultural, dependiente de la Secretaría de Cultura, es el ente que debe velar por la conservación de la casa de calle Emilio Civit, como así también de todas las propiedades edilicias que hayan sido declaradas como patrimonio cultural o sean propiedad del Estado y tengan una antigüedad superior a 50 años, de acuerdo a la ley 6034/93.

“Hasta el momento, nunca se ha recibido proyecto alguno de conservación ni de remodelaciones o refuncionalización”, aclara Liliana Girini, directora de Patrimonio Cultural, tras escarbar en los archivos de la Dirección. “Aunque desde que está bajo administración municipal hubo intentos por conseguir el financiamiento necesario para intentar darle algún uso a la propiedad, jamás se remitió una intención de obra hacia Patrimonio -organismo que debe autorizar previamente esa manipulación-“, concluye Girini.

Principalmente, desde 2003, año en que se cedió la casa a la Capital, hubo dos grandes proyectos para refuncionalizar la mansión de don Luis Stoppel, donada al Gobierno provincial en 1949.

Uno de ellos fue el motorizado por el concejal Pablo Priore, quien en 2005  presentó un proyecto de resolución en el que solicita que se realicen “en forma inmediata las obras básicas indispensables para garantizar la adecuada protección y mantenimiento del inmueble” y solicitó un pedido de informe sobre el estado de avance de la Resolución 6.742 que la concejala Beatriz Moa presentó en abril de 2004, y en la que solicitaba al Ejecutivo la elaboración de un presupuesto de obra y materiales necesarios para la puesta en valor de la casona

El mismo Priore asegura que “todo quedó en la nada. Siempre se puso como excusa que se estaban evaluando posibilidades”.

La segunda intención municipal tuvo lugar en 2007, cuando desde la comuna se decidió llamar a un concurso público para que capitales privados se hicieran cargo de su restauración así como de su posterior administración, mediante proyectos integrales de recuperación y concesión. Luego de tres meses de espera por la presentación de proyectos, no hubo interesados y el concurso quedó desierto.

De todas formas, la vieja casona construida en 1912 cuando la calle Emilio Civil ni siquiera se proyectaba, deberá seguir aguardando el paso del tiempo hasta que venzan los plazos para su restitución al Gobierno de Mendoza y se completen las acciones legales para su retorno. “Esperaremos a que la propiedad sea devuelta por la Municipalidad de la Capital para empezar a analizar la situación. Aún no sabemos en manos de que organismo del Estado quedará, así que es muy pronto para evaluar o pensar en proyectos”, reconoció Liliana Girini.

La funcionaria, recientemente puesta al mando del área de Patrimonio, tampoco quiere aventurar en cuanto a las erogaciones dinerarias que puede demandar una restauración de la propiedad. “Me imagino que si la Municipalidad de la Capital habla de un costo de 5 millones de pesos es porque ha realizado estudios ciertos que le permitan estimar esa cifra”, puntualizó.

“Nosotros vamos a hacer todo lo posible para ponerla nuevamente en valor. Tenemos una persona dedicada específicamente a la búsqueda de subsidios nacionales e internacionales, teniendo en cuenta que es un año propicio para realizar obras patrimoniales habida cuenta de la celebración por el Bicentenario. Cuando se complete el traspaso de la propiedad, podremos incluirla en alguno de los planes que tengamos en vista”, adelantó la especialista en arquitectura.

Las normas legales

El derrotero legal de la casona Stoppel, como el de muchas otras propiedades históricass, se inicia en el año 1982 con la puesta en vigencia del Decreto nacional 1063, que regulaba las intervenciones a inmuebles de más de 50 años de antigüedad. Ese mismo año, Mendoza adhiere a esa norma mediante la sanción del Decreto 3511.

Un año más tarde, nuestra provincia forma la Comisión Asesora de resguardo de los bienes inmuebles del Patrimonio, gracias al decreto 2749. Posteriormente, y con otro decreto, el 1355, en 1989 se crea el Comité Asesor del Patrimonio y empieza a trabajar en el proyecto de una Ley provincial referida a la temática.

Ahora bien, el apellido Stoppel se menciona en una norma referida a lo patrimonial recién en 1991, cuando a través de la ordenanza capitalina Nº 3037 se declara a la mansión como “de interés municipal”.

En 1993, el Comité Asesor del ’89 logra la sanción de la Ley provincial Nº 6034 que declara de interés provincial la protección, conservación, restauración y acrecentamiento, además de crear el Consejo Provincial del Patrimonio.

Seis años después, y tras la insistencia de varios sectores de la sociedad capitalina, entre los que se contaba a los nietos de don Luis Stoppel, se promueve la declaración de la propiedad de calle Emilio Civit como parte del Patrimonio Cultural de la provincia. Proceso que se concluyó en enero de 2003, con la sanción de la Ley 7080.

En su artículo 6º, la norma legal dice expresamente: “Declárase como bien integrante del Patrimonio Cultural de la Provincia, en un todo de acuerdo a lo normado en la Ley 6034 y sus modificatorias, a la denominada ex Mansión Stoppel, joya arquitectónica de principios de siglo, a cuyo inmueble se refiere el artículo 4° de la presente Ley, sito en calle Emilio Civit 348 de la Ciudad de Mendoza”. En ese artículo 4º citado se decide transferir a la Municipalidad de Capital el inmueble “con destino exclusivo para uso cultural”

Pero, a su vez, en el art. 5º se expresa claramente que “la transferencia que se efectúa por esta Ley quedará sin efecto si, dentro del lapso de tres (3) años a partir de la transferencia del dominio, el Municipio de la Capital no diera cumplimiento a la restauración del mismo y a su destino exclusivo”.

Previo a cumplirse ese plazo, en mayo de 2005, el Senado y la Cámara de Diputados de la provincia sanciona una nueva y, aparentemente, no definitiva norma legal sobre los destinos de la mansión Stoppel: la Ley 7371.

En su encabezado advierte que se trata de una norma modificatoria de la 7080 y, en su artículo 5º establece un nuevo plazo de vencimiento de la cesión por tres años más, que precisamente tiene como vencimiento este año.

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19 de septiembre de 2017 | 09:36
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