Deportes

La elección de Río, el broche a una larga relación entre el COI y Sudamérica

La relación entre Sudamérica y el Comité Olímpico Internacinal (COI) se remonta a 1894, cuando para constituir al organismo se convocó a Argentina, junto a Estados Unidos, Nueva Zelanda y otros países de Europa.

La elección de Río de Janeiro como ciudad organizadora de los Juegos Olímpicos de 2016 cubre un hueco significativo en el mapa del deporte mundial y añade una página gloriosa al extenso capítulo de las relaciones entre Sudamérica y el Comité Olímpico Internacional.

El vínculo, se remonta al mismo origen del COI, en 1894 en La Sorbona de París. Entre los doce países con los que contó Pierre de Coubertin para constituir el organismo figuraba Argentina, junto con Estados Unidos, Nueva Zelanda y nueve naciones europeas.

Buenos Aires y Río de Janeiro son las únicas ciudades sudamericanas que han pedido alguna vez la organización de los Juegos, tres veces cada una. La capital argentina comenzó antes, pero Río ha llegado a la meta por delante.

Cuando en 1949 el COI se reunió para elegir la sede de los Juegos de 1956 se encontró nada menos que con nueve candidaturas. Por entonces se permitía que se presentasen varias ciudades de un mismo país y en esa ocasión coincidieron las estadounidenses San Francisco, Filadelfia, Minneapolis, Detroit, Los Angeles y Chicago. México, Buenos Aires y Melbourne completaba la lista.

Tras las primeras rondas eliminatorias Melbourne y Buenos Aires llegaron a la votación final y la ciudad australiana derrotó a la argentina por un solo voto, 21-20.

Catorce años tardó Buenos Aires en intentarlo de nuevo. En 1963 se presentó a la elección de los Juegos de 1968, también con México -luego ganadora- y Detroit entre las rivales, además de Lyon. En esta ocasión la representante sudamericana fue la peor valorada, con sólo dos votos.

Buenos Aires no volvió a la carga hasta que pidió los Juegos de 2004, y esta vez en competencia directa con Río de Janeiro. El COI había implantado ya la elección a dos vueltas y parecía difícil que las dos ciudades sudamericanas pasaran el corte.

Río quedó fuera y Buenos Aires pasó a la elección final, efectuada en 1997, pero su papel tampoco fue bueno: fue la primera ciudad eliminada, con 16 votos, en competencia con Estocolmo, Ciudad del Cabo, Roma y la vencedora Atenas.

Al contrario que Buenos Aires, Río reconsideró su proyecto y, tras un descanso, solicitó los Juegos de 2012, en los que no logró pasar el corte del COI. Lejos de desanimarse, insistió para 2016. Esta vez sí superó la preselección, aunque con peor nota que Tokio, Madrid y Chicago.

Su excelente campaña en el último año, el nuevo papel de Brasil en el concierto internacional y el compromiso de su administración, con el presidente Lula a la cabeza, han convertido hoy a la "Ciudad Maravillosa" en la primera sede sudamericana de los Juegos en 122 años de historia (1894-2016).

Un brasileño, el ex presidente de la FIFA Joao Havelange, es el actual decano del COI, en el que ingresó en 1963.

Otra sudamericana, la venezolana Flor Isava, fue la primera mujer admitida en el organismo. Ocurrió en 1990, casi un siglo después de su creación.

Actualmente son miembros sudamericanos del COI, además de Havelange, el peruano Iván Dibós, el uruguayo Julio César Maglione, el también brasileño Carlos Arthur Nuzman y el colombiano Andrés Botero.

Río de Janeiro será la primera sede olímpica sudamericana, aunque no la primera latina, pues México organizó los Juegos de 1968 tras pedirlos también en 1956 y 1960. La Habana es la otra ciudad latina que ha solicitado la organización, para 2008 y 2012, sin pasar el corte en ninguna de esas ocasiones.
Opiniones (1)
9 de Diciembre de 2016|03:21
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9 de Diciembre de 2016|03:21
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  1. Mundial 2014, JJOO 2016, Fútbol (ni hablar...), Petróleo, un BUEN presidente...no hay caso, Brasil es MEJOR que Argentina. Son unos capos.
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