A 54 años del golpe militar a Perón

En un día como el de hoy, se produjo la revolución autodenominada "Libertadora", movimiento encabezado por el general Eduardo Lonardi, que derrocó al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón.El régimen de Lonardi, Aramburu y Rojas restableció la Constitución de 1853 y fusiló a quienes se sublevaron en 1956.

"En la primera hora del 16 de setiembre de 1955, el general Eduardo Lonardi (...) ingresó en la Escuela de Artillería (...); entró al dormitorio del jefe de la unidad, lo intimó a sumarse a la revolución y, ante su amago de resistencia, le descerrajó un balazo que le rozó la oreja.

Previamente, había impartido esta consigna: 'hay que ser brutales y proceder con la máxima energía'. Con este hecho comenzó la Revolución Libertadora". Así relata María Sáenz Quesada, en su libro La Libertadora, los sucesos que truncaron la segunda presidencia de Juan Domingo Perón.

Córdoba fue el epicentro de la insurgencia, donde se suscitaron choques armados entre facciones. Los rebeldes contaban con apoyo civil: Sáenz Quesada narra que en la Casa Radical entregaban armas cedidas por la Fuerza Aérea.

Carlos Floria y César García Belsunce, en Historia de los Argentinos, describen que el enfrentamiento del Gobierno con la Iglesia (desencadenó medidas tales como la autorización del ejercicio de la prostitución y la una ley de divorcio vincular), generaron el clima que desencadenaría, el 16 de junio, el bombardeo a Plaza de Mayo, con el objetivo de asesinar a Perón: la masacre causó más de un millar de muertos. Por la noche, en contrapartida, fueron quemados los templos de Santo Domingo y San Francisco, y la Curia metropolitana.

El 31 de agosto, Perón dirá en una concentración organizada por la CGT: "A la violencia hemos de responder con una violencia mayor... Aquel que en cualquier lugar intente alterar el orden en contra de las autoridades constituidas o en contra de la ley o de la Constitución, puede ser muerto por cualquier argentino... Y cuando uno de los nuestros caiga, caerán cinco de ellos".
Este mensaje detonará, coinciden numerosos autores, la intervención de los militares antiperonistas, que entendían que el entonces presidente había hecho un pronunciamiento fratricida.

En Historia económica, política y social de la Argentina, Mario Rapoport dice que pese a que las fuerzas oficiales eran muy superiores, los rebeldes logran mantenerse y se les suman las bases navales de Santiago y Puerto Belgrano. Y el 19 de setiembre, cuando la situación distaba de ser desfavorable para el Gobierno, Perón ofreció la posibilidad de su renuncia, lo que desmoronó a los leales.

Una vez a cargo del Gobierno de facto, Lonardi manifiesta que en su régimen no habìa vencedores ni vencidos. Felipe Pigna sostiene que el plan era fundar un "peronismo sin Perón". Pero sus camaradas no están de acuerdo y el 13 de noviembre se da un golpe dentro del golpe: Lonardi es desplazado por el jefe del Estado Mayor, Pedro Aramburu, y por el vicepresidente, Isaac Rojas.

La CGT fue intervenida y robaron de su cede el cadáver de Eva Duarte. Se inició juicio de traición a la patria contra Perón y sus legisladores, acusados de votar y de ejercer la suma del poder público. Se prohibió el nombre de Perón, los símbolos y la marcha del peronismo mediante el decreto 4.161. El peronismo, en síntesis, conocía una proscripción que durará casi dos décadas, hasta la tercera presidencia de Perón, en 1973.

Paulatinamente, dicen Floria y García Belsunce, la situación del gobierno fue tornándose delicada. Entre los peronistas se organizó la resistencia: hubo huelgas y sabotaje de la producción. El 9 de junio de 1956 se originó una rebelión armada contra el Gobierno, encabezada por el general Juan Valle, que fue fue aplastada en pocas horas. El gobierno implantó la ley marcial, aplicó un procedimiento sumario y fusiló a a 38 civiles y militares.
En 1957, una convención constituyente sin peronistas declaró vigente la Constitución de 1853, excluyendo las reformas de 1949. Sólo se incorporó el artículo 14 bis, garantizando los derechos sociales básicos.

"En el golpe de 1955 se mezclaron muy diversas motivaciones: la presión de la Iglesia católica (...); el rechazo creciente que generaba en sectores militares y empresarios la presencia activa y desbordante de los sindicatos en los pasillos del poder (...); el rechazo a la exclusión y persecución política en sectores medios; y la oposición partidaria, motivadas en las tendencias hegemónicas del peronismo, sumado a la percepción de que nunca podrían derrotarlo en las urnas, por lo que sólo quedaba la vía ilegal: la revolución", sintetiza Marcos Novaro en Historia de la Argentina Contemporánea.

Los militares entregaron el Gobierno al desarrollista Arturo Frondizi en 1958. Se conocería tiempo después que él llegaba al poder gracias al voto del peronismo proscripto, tras un acuerdo con el exiliado Perón.


Fuente La Gaceta de Tucumán

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11 de Diciembre de 2016|08:44
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11 de Diciembre de 2016|08:44
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  1. ESTABA EN 3º AÑO DEL UNIVERSITARIO CENTRAL Y DESPUES DEL 16 DE JUNIO HABIAMOS CREADO LA FEDERACION DE ESTUDIANTES LIBRES, TENIA 15 AÑOS Y ERA EL DELEGADO MASCULINO DE MI DIVISIÓN. POCOS DIAS DESPUES DEL 16 DE SETIEMBRE EL GRAL. QUARANTA NOS HIZO IR A LA CASA DE GOBIERNO PORQUE QUERIA CONOCERNOS Y SALUDARNOS, NUNCA ME OLVIDO LA MIRADA DE ASOMBRO CUANDO NOS SALUDABA, TENIAMOS ENTRA 13 Y 17 AÑOS. ERAN OTRAS EPOCAS.
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