Un menor muere y otro está herido por accidentes domiciliarios

Dos hechos ocurridos en las últimas horas, en distintos barrios de la ciudad de Neuquén, pusieron en primer plano la necesidad de extremar cuidados en los lugares que frecuentan los niños.

En uno de los casos, del que dio cuenta  Diario Río Negro en la edición de ayer, una niña de dos años murió al caerle un televisor encima, un hecho que habría sido accidental de acuerdo con lo que revelaron las pericias policiales.

La tragedia ocurrió en una vivienda del barrio Atahualpa II durante la mañana del lunes.

El otro hecho se produjo también el lunes, pero por la noche, cuando se le cayó encima una olla de agua hirviendo a un bebé de un año y le provocó quemaduras graves en el 23 por ciento de su cuerpo. El niño se encuentra internado en terapia pediátrica del Hospital Castro Rendón y no descartan su traslado a Buenos Aires.

De acuerdo con lo informado, la chiquita, Gina González, se encontraba con su mamá en la casa y en determinado momento mientras jugaba se colgó de la mesa del televisor, que se desestabilizó, lo que provocó que el aparato se cayera encima de la niña.

Desesperada, la madre llamó a una ambulancia en la que se la trasladó al hospital Horacio Heller donde producto de las lesiones que presentaba -traumatismo encéfalo craneano-, la derivaron al hospital Regional Castro Rendón.

En terapia pediátrica los profesionales hicieron lo posible para estabilizarla y mantenerla con vida pero las lesiones eran de tal gravedad que alrededor de las 22 del lunes se produjo el deceso.

Personal de la comisaría 18º, que intervino de oficio por tratarse de una menor, realizó pericias en el domicilio de la niña y habrían establecido que se trató de un hecho accidental. Todas las actuaciones han sido derivadas al Juzgado de Instrucción 5 y la Fiscalía de Graves Atentados contra las Personas.

Un bebé grave

El otro hecho ocurrió en la toma Bella Vista, cuando el pequeño que ya aprendió a dar sus primeros pasos se acercó hasta la cocina donde la madre había dejado un recipiente con agua hirviendo para preparar la cena.

La curiosidad del pequeño pudo más y tras tocar la olla, en un descuido de sus padres, ésta se le vino encima, cayendo la mayor parte del contenido sobre su rostro y torso.

De inmediato los padres llamaron a la ambulancia y el pequeño fue trasladado al Hospital Regional Castro Rendón donde ingresó en terapia intensiva pediátrica.

Practicadas las primeras curaciones los médicos le diagnosticaron quemaduras de clase A y B, que son de gravedad, y un 23 por ciento del cuerpo afectado principalmente el rostro y el torso.

No se descartaba que en caso de complicarse el cuadro la criatura fuera trasladada al Instituto del Quemado en Capital Federal.

Personal de la comisaría 18º intervino de oficio debido a que se trata de un menor. La investigación habría confirmado que se trató de un accidente doméstico y todas las actuaciones fueron derivadas al Juzgado de Instrucción Nº 5.
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19 de septiembre de 2017 | 19:37
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