Llegó al país un método que agranda las "lolas" sin siliconas

La nueva técnica presentada en el país permite reconstruir o agrandar los senos mediante la transferencia de tejido graso propio -del abdomen y los muslos- y células madre, es decir sin necesidad de prótesis.

Finalmente llegó al país el sistema que permite agrandar las lolas sin siliconas, que tantos problemas trae a las mujeres transplantadas después de varios años de tener la prótesis.

La nueva técnica presentada en Argentina permite reconstruir o agrandar los senos mediante la transferencia de tejido graso propio -del abdomen y los muslos- y células madre, es decir sin necesidad de prótesis, según publica Urgente24.

Según explicaron los médicos que desarrollaron esta técnica, el sistema se utiliza principalmente en pacientes que han sido sometidas a cirugía por cáncer de mama -remoción de un seno o "mastectomía", o bien la llamada "cirugía conservadora", en la que se extrae sólo parte de la mama-, aunque también puede emplearse en mujeres que tienen complicaciones post-implante mamario.

También esta técnica puede ser aplicada en aquellas mujeres que desean un aumento en el tamaño del busto sin implantes mamarios, según señalaron.

En una conferencia de prensa, el especialista Klaus Ueberreiter, jefe del Departamento de Cirugía Plástica de la Asklepios Klinik (en Berlín, Alemania), presentó oficialmente este procedimiento, llamado Método Beauli (Breast Augmentation by Lipotransfer) que él mismo contribuyó a desarrollar.

La técnica se utilizará en la Argentina inicialmente en centros médicos como el Hospital Alemán y el Hospital Británico de Buenos Aires, entre otros.

"La transferencia de grasa autóloga (propia) está aceptada generalmente como una opción quirúrgica para el aumento mamario", explicó Ueberreiter, y agregó: "En 2007, Sydney Coleman publicó los resultados de un estudio sobre aumento de busto con grasa antóloga, y posteriormente otros autores, de Italia y Francia, publicaron hallazgos similares".

No obstante, los médicos no podían terminar de resolver favorablemente determinados obstáculos, ya que algunos injertos no sobrevivían, los procedimientos podían llegar a durar entre seis y ocho horas, y la tasa de sobrevida del tejido injertado era muy variable (30 al 90 por ciento).

El especialista explicó que hace unos pocos años se halló que el tejido graso abdominal es rico en células madre, lo cual, entre otras aplicaciones, permitiría que al injertar grasa que contiene células madre el resultado sea más eficaz y duradero.

A partir de esos hallazgos, una compañía alemana ideó un dispositivo especial "asistido por agua", denominado WAL (Water jet–assisted lipoplasty) para extraer tejido graso del abdomen y los muslos de la paciente conservando "viva" a la grasa extraída y preservando las células madre que contiene.

El especialista argentino Francisco Gabriel Errea, jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Británico de Buenos Aires, explicó: "este sistema permite estandarizar el método y los resultados. Se realiza una disección hídrica, se infiltra líquido en el tejido adiposo, y la grasa se separa y se extrae sin que resulte dañada en el procedimiento".

"Luego -agregó- es procesada mediante un filtro especial, para obtener tejido útil. Seguidamente, se inyecta el tejido graso vivo en la mama (no en la glándula mamaria), con resultados positivos a largo plazo".

A su vez, Gustavo Prezzavento, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital Alemán, señaló que "al hacer el injerto hay que utilizar células que van a sobrevivir. Este método no ‘rompe’ el tejido que se va a injertar, y permite transferir tanto células grasas maduras (adipocitos) como pre-adipocitos y células madre que pueden subsanar el tejido si un adipocito muere".

Ueberreiter, en tanto, confirmó que "las células injertadas quedan permanentemente en el tejido, y después de una seis semanas, el 80 por ciento de las células trasplantadas se encuentran integradas al tejido receptor".

Agregó que este procedimiento, de carácter ambulatorio, permite que el tejido graso sea extraído y transferido en una sola operación que dura unas dos horas, y remarcó: "La vitalidad y tasa de integración de las células grasas son muy buenas".

A su vez, Juan Carlos Seiler, del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital Alemán y presidente del 40mo Congreso Argentino de Cirugía Plástica que se desarrollará en mayo de 2010 en Buenos Aires, afirmó: "estos avances nos están dando la posibilidad de ofrecer a los pacientes alternativas eficaces, seguras y sencillas que, esperamos, mejorarán su calidad de vida".

"En el caso de las pacientes con secuelas de una cirugía por cáncer de mama, la reconstrucción mamaria sin prótesis representa una opción novedosa", sostuvo el especialista.
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20 de agosto de 2017 | 19:06
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