La usurpación, o los negocios de la pobreza más pobre

En la usurpación de Rodeo del Medio, Maipú, hay de todo. Desde gente con necesidades reales, hasta "avivadas" criollas para obtener un lote con presión social o política. En el fondo, un problema cierto: El acceso a la vivienda.

Había de todo. Desde los pobres más pobres de toda pobreza, hasta algunos avivados que aprovecharon la oportunidad de conseguir tierras con poco esfuerzo, apenas un poco de presión social.

En los últimos días, una de las zonas más humildes del distrito Rodeo del Medio, en Maipú, se vio convulsionada por el intento de usurpación de terrenos fiscales. Al costadito de otro barrio nacido de una usurpación, treinta años atrás, unas 500 familias pugnan por quedarse con tierras del ferrocarril y levantar allí la morada de sus sueños, por modestos que éstos sean. Otros, las quieren para sus hijos… Algunos más… están hartos de pagar el alquiler “de 400 ó 500 pesos, señor…” Y así siguen todas y cada una de las historias que hablan de salarios bajos, muchos hijos, escasísima educación, y demasiados problemas.

Pero detrás de la visión romántica de personas humildes que pelean por un techo digno, raspando apenas bajo la superficie, hay de todo. Desde gente cansada de las humillaciones de la pobreza argentina, argentinos y extranjeros; hasta los que buscan hacer dentro de la pobreza su propio tesoro.

Hoy a media mañana, el ambiente era tranquilo pero tenso en la calle que separa el barrio 25 de Mayo de las tierras del ferrocarril. Unos pocos gendarmes, unos cuantos policías, y tres o cuatro agentes “secretos” de algún organismo oficial en un Duna blanco sin chapas, custodiaban la escena. Ni bien llegamos, algunos dijeron “estos son políticos”, señalando hacia nuestro lado. Así es que –por las dudas- nos pusimos las credenciales del diario, como para pasar en paz.

El que maneja a la gente parece ser un señor de campera marrón, pelo largo, y edad indeterminada. Las manos renegridas y curtidas, y la desconfianza en los ojos. Dice llamarse Manrique, y trata de que los usurpadores no invadan el campo de la discordia, un tierral al costado de las vías convertido casi en un basural clandestino, donde algunas “quemas” avanzan aquí y allá… A pocos metros, los gendarmes vigilan el cumplimiento de la orden del juez federal Walter Bentos: No pasarán. Del otro lado del predio, tres móviles policiales completan el cuadro. Al fondo de la calle, hay máquinas niveladoras y topadoras que el municipio mandó a traer, para trabajar sobre la tierra de la disputa y evitar que la gente se vuelva a meter.

Un remolino rápido se reúne a explicar a borbotones lo que está ocurriendo.

-Acá nosotros queremos estas tierras que están convertidas en basural… nos la tienen que vender como hicieron con éstas otras, en el barrio… y las pagamos…- dice un señor de anteojos, mientras a su lado Pascuala Flores (50 de edad, pero mucho más en la cara, y en el alma) recita una extraña historia de usurpación de vivienda y pide que le devuelvan a sus cuatro hijos. Los mismos vecinos la corren de escena –señora, ese es otro tema…- la mujer se va con sus problemas a otro lado.

-¿Pero usted tiene casa?- le preguntamos al improvisado vocero, señalando hacia el barrio 25 de Mayo.

-Sí, pero queremos las tierras para la descendencia…- explica. Otro lo interrumpe y aclara que también son para la gente que alquila en el mismo barrio. Uno más, se acerca y discute con ellos, porque vive en una barriada diferente y también se siente en derecho de ocupar esas lonjas de tierra yerma que de repente están en disputa social, legal, y política.

Nos corrimos unos pasos para ver el panorama. Un muchacho bien vestido, con remera Adidas y zapatillas de la misma marca, pregunta dónde se tiene que anotar para conseguir un lote. Y lo mandamos a hablar con Manrique. En otro costado, un señor –aparentemente de la comisión interna que eligieron para negociar- anotaba a las personas que querían tierra. La comisión que designaron era la encargada de negociar con la Municipalidad. Allí iban a estar hoy desde las siete de la tarde.

Muchos barrios nacieron en la Argentina de esta manera. Ocupar primero, asentarse, y reclamar después. Es, casi, la historia de muchos pueblos y ciudades. Y eso podía verse en el variopinto grupo humano que está instalado al lado de estas tierras, pugnando por ocuparlas. Había desde obreros rurales hasta de la construcción, desde desocupados hasta empleados de distintas empresas de la zona. Y no todos eran de Maipú. Pudimos detectar gente que decía ser de Las Heras, de Guaymallén, y de Godoy Cruz. Al menos, eso es lo que informaban. También había varios ciudadanos de países limítrofes, que llegaron para el trabajo en las fincas.

-Tienen una red impresionante. Se avisan entre parientes. Anoche teníamos acá a 800 familias metidas. Estuvimos hasta medianoche tratando de conseguir que nos hagan un padrón y no pudimos…- dice uno de los funcionarios “negociadores” con los ocupantes.

La usurpación de tierras es un problema social, por la situación de la misma gente que -con niñitos de toda edad- se instalan en lugares sin servicios, ni agua, ni cloacas, ni luz. Obtienen energía de donde pueden, se calefaccionan “colgando” de la luz gigantescas parrillas hechas con elásticos de colchones o con ruedas de bicicletas, y quedan allí, en las peores condiciones sanitarias posibles, a la buena de Dios. El segundo problema es la sensación de inequidad de aquellos que –a lo mejor- trabajaron muchos años de su vida para llegar a la casa propia, o el terreno. Lo miran desde la otra vereda, pero se indignan. Muchos son tan pobres como los propios ocupantes. Y por otra parte, el drama del acceso a la vivienda –en Mendoza- existe. Hay que recordar que este gobierno no ha levantado una sola casa en estos dos años de gestión.

La situación de los “ocupas” mendocinos arrastra también una buena sensación xenófoba. Es que muchos de los que tratan de instalarse en el terreno son en realidad ciudadanos bolivianos que llegaron aquí con el trabajo en el campo, y quedaron en banda después del fin de la cosecha, o con el “parate” de la crisis. Por eso, ciertos empresarios, industriales y comerciantes de la zona le habrían hecho llegar anoche a los funcionarios su cerrada oposición se les otorgue cualquier tipo de beneficio a estas personas. Incluso, menearon el argumento de la inseguridad. –No se dan cuenta que a muchos los trajeron ellos, y después no se hicieron cargo…- dicen por lo bajo en la municipalidad de Maipú, donde trabajan contrarreloj para resolver este problema cuanto antes.

En el terreno, las historias y personajes se mezclan. Detrás de los líderes se agrupaban desde quienes tienen una necesidad genuina de tierra y vivienda, hasta muchos que poseen ambas cosas, pero lo buscan para sus hijos, u otra rama de la familia. Y la voz de que podría haber loteo fácil se corrió muy pronto. Vimos, con nuestros propios ojos, cómo la gente iba llegando al lugar pidiendo anotarse “para la casa”. Había dos o tres líderes “informando” a la gente. Uno de ellos, por ejemplo, les dijo que las máquinas que había mandado la Municipalidad eran para “alisar y lotear la tierra para nosotros”. Justamente todo lo contrario de lo que piensa el Municipio. Otro, un señor de buzo gris, muy saludable y de gorrito colorado y anteojos, los anotaba en un cuaderno mugriento. Nombre, apellido, y cantidad de hijos. No quiso hablar, ni –mucho menos- fotos. Un joven en bicicleta se nos acercó y preguntó si había que pagar para tener un lote. Le dijimos que en general sí, pero que no sabíamos cómo era este caso. Otro que fue a hablar con Manrique. Y, para completar, estaba el clásico borracho de la manifestación, de remerita y sombrero raído de cuero, beodo hasta las pestañas de tanta cerveza a las diez y media de la mañana. Tras la nebulosa de su alcohol, no le pudimos entender lo que decía. Pobre tipo. Está jodido en vida.

Siempre que se produce alguna movida de ocupación –usurpación en realidad, que es un delito-, surgen los interrogantes sobre los líderes, sobre las motivaciones que los impulsan, y sobre sus conexiones. Hoy, a esta hora, la inteligencia política del peronismo no tenía aún un cuadro de situación con respecto al “mapa social y político” de este grupo de entre 500 y 800 familias –podrían ser más de 3.000 personas- que componen este foco de contingencia. –Es que se negaron a identificarse. Por eso el juez se movió rápido. Ahora los vamos a censar en grupos de veinte, analizar su documentación, y ver cuáles son los que pueden ser incluidos en el Registro de Necesidades Habitacionales de Maipú…- contó otro de los funcionarios. En el RENHABIT ya hay casi 10.000 inscriptos.

En el “censo previo” de algunas personas que sí dieron por lo menos su DNI, se detectaron tres casos de vecinos que brindaron nombres y números de documentos de maipucinos que sí viven en el 25 de Mayo, pero que nada tuvieron que ver con el ocupe, lo que demuestra algún grado de organización.

Todo el mundo tiene derecho a tener dónde caerse muerto. Lo que no se puede es fomentar la ilegalidad. Y por otro lado, hay que observar las necesidades básicas y los derechos de las personas ocupantes, especialmente de los niños, que muchas veces son usados como instrumento extorsivo. Lo vimos hoy, allí mismo, con purretes hambreados y mal vestidos, prendidos -a los gritos- de las polleras de madres felices ante la perspectiva de un lote. Como se ve, un problema de compleja resolución, más allá de las auténticas motivaciones de algunos de los que están allí, o de las sospechas políticas de quienes observaron el desarrollo del usurpe argentino, desde que se ocuparon las tierras en la tarde-noche del sábado.

Algo es seguro, a quienes no tengan documentos, o sus “papeles en regla”, no les van a dar ni el saludo. Tampoco -es lógico- a los que ya tienen una vivienda, o alquilan, aunque el problema esté allí, latente, como una muestra más de la Mendoza en la que se pueden hacer negocios, incluso, de la pobreza más pobre.

Opiniones (6)
20 de agosto de 2017 | 23:20
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20 de agosto de 2017 | 23:20
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  1. Imbécil ¿La clase media la más golpeada? ¿vivis adentro de un foco? ¿oiste hablar de desnutricion infantil? ¿de la pobreza extrema?
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  2. salame, el pais está hecho mierda por culpa de los forros como vos que apoyaron todas las décadas infames que se sucedieron en el país, llámese dictaduras, menemismo, etc.
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  3. Tolin, ¿te has dado cuenta que el 90% de la gente del pais piensa como vos y etiqueta de facho a las personas que piensan como yo o patrik ?..bueno...por si no lo has notado...el pais esta hecho bosta y la clase media es la mas golpeada, gracias a la gente "socialista y/o humanista" como vos.
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  4. jajaja a los que comentaron, hijos de remilputa no pueden ser tan fachos...
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  5. Muy bien dicho! Porque la Argentina debe hacerse cargo de los pobres de otros paises??, dejémonos de joder!!, en ningún pais del mundo los inmigrantes tienen igualdad de posibilidades pero acá les tenemos que dar planes sociales y casas a chilenos y bolivianos. ¿Por que no les dan casas a la gente que labura en serio y todos los meses tiene que pagar $1000 o más de alquiler?, esa gente es la que produce y mueve este pais.
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  6. POR QUE TIENEN QUE PRIORIZAR A ESTA GENTE SIN DISCRIMINAR A NADIE, POR QUE NO LE PAGAN EL PASAJE A BOLIVIA O A CHILE Y QUE EL GOBIERNO DE ELLOS SE HAGA CARGO ,SI TODAVIA TENEMOS MILES DE MENDOCINOS SIN CASA USTEDES CREEN QUE SI UN MENDOCINO SE VA A OTRO PAIS LE VAN A DAR CASA,SALUD,TRABAJO COMO HACEMOS EN LA ARGENTINA NO! ENTONCES EMPECEMOS A SOLUCIONAR ESTE PROBLEMA MANDEMOS A ESTA GENTE A SU TIERRA Y QUE A YA SE HAGAN CARGO LA AERGENTINA NO ESTA EN CONDICIONES DE DARLE VIVIENDAS A ESTA GENTE,QUE ENSIMA VIENEN LA MAYORIA LE DAN VIVIENDA ACA Y TIENEN A YA TAMBIEN TE LO DIGO POR QUE VIVO EN UN BARRIO RODEADO DE BOLIVIANOS VIVOS,BASTA DE VIVESA CRIOLLA Y A DEFENDER A NUESTROS MENDOCINOS Y CASA PARA LOS MENDUCOS.
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