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Valencia se adapta a la crisis y al descenso del "boom Alonso"

Sin America's Cup de vela, sin dinero en los bolsillos por la crisis económica, sin Fernando Alonso en la lucha por el título y sin la pasión por la Fórmula 1 que hizo llevar el "gran circo" a la ciudad, Valencia trata de adaptarse a las nuevas condiciones esperando tiempos mejores.

Todo ello al calor del "boom" en España del piloto Fernando Alonso, campeón del mundo en 2005 y 2006 y que hizo que en 2007 hubiera un récord de casi 130.000 espectadores en el Gran Premio de España, en Barcelona.

Valencia preparó en el estreno de 2008 más de 110.000 localidades, algunas hasta detrás de las farolas. Pero ya entonces las expectativas fueron erradas y el negocio, menor. Ahora, con la crisis económica, Valmor, la empresa organizadora, rebajó el aforo a 75.000 personas y cruza los dedos por llegar al 80 por ciento de venta de localidades.

"Estamos por encima de las previsiones", aseguró el viernes a la agencia dpa Pablo Pernía, portavoz de la empresa organizadora.

"Quizás llega un poco tarde", afirmó Pernía después de que el viernes Alonso lograra el mejor tiempo en las prácticas libres. Puede que el última hora sea ya tarde. El lunes se confirmó la presencia de Alonso en Valencia tras el indulto de la FIA (Federación Internacional del Automóvil).

"Se pueden bajar los precios de las entradas", dio Alonso como solución a la crisis. Valencia ya lo había pensado: tickets por sólo 30 euros sin derecho a asiento, precios en general más económicos y posibilidad de billetes para un solo día.

Se puede ver el domingo el Gran Premio por 100 euros (143 dólares) y estando dispuesto a pasar así varias horas golpeado por el sol (sólo dos de las 21 gradas son techadas).

Según la prensa local, la ocupación hotelera está al 75 por ciento y la hostelería trabaja al 50 por ciento. Y el negocio de alquilar las terrazas con vistas al circuito tampoco funciona como se creía.

Todo ello a pesar de que la ilusión finalmente frustrada de ver el retorno de Michael Schumacher infló con 10.000 compras la venta de entradas en una sola semana, la mayoría desde Alemania.

Malos tiempos para la "ciudad de los eventos" -imagen que vendían los políticos hace dos años-, que ve cómo la pasión de la Fórmula 1 desacelera y que la nueva marina, por donde discurre el circuito, no acogerá la nueva edición de la America's Cup de vela, como sí hizo en 2007.

Al rescate salió hoy el gobierno regional de Valencia, que invertirá 90 millones de euros (129 millones de dólares) en cinco años en el Gran Premio, según publicó la versión en Internet del diario "El Mundo".

El gobierno valenciano será copatrocinador de la prueba a cambio de pagar los 18 millones de euros de canon cada año.

La crisis ha afectado a todos los circuitos. Barcelona también la sufrió en mayo, pero juntó a 90.000 personas. Aún había esperanzas entonces de que Alonso se recuperara. El español está lejos del título y su mejor posición fue un quinto puesto, dos veces. Pero su Renault muestras síntomas de mejora para el final de campaña.

A la espera de que su fichaje por la mítica Ferrari relance el "boom", el frenazo de la pasión se deja ver hasta en las audiencias de televisión.

La cadena "La Sexta", que asumió desde esta temporada los derechos de emisión en España tras pagar unos 25 millones de euros por temporada hasta 2013, sólo ha superado los cuatro millones de espectadores en una ocasión tras diez carreras. El Gran Premio de Gran Bretaña perdió dos millones respecto a 2008. La última carrera, en Hungría, la vieron poco más de dos millones.

Como causas también de un menor interés hay que sumar los conflictos políticos, técnicos y disciplinarios que han ensombrecido un campeonato dominado además con mano de hierro por los "desconocidos" Brawn GP y Jenson Button.
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